El United conquista Granada
Bruno Fernandes y Rashford celebrando el 0-1 / FOTO: UEFA

La historia del epicentro del mundo andalusí en el siglo VIII es la que impregna un aroma diferencial a la ciudad de Granada. Tierra de guerras y cultura, pero no del arte moderno en el que una esfera acapara el poder equivalente al de un imperio. En esta ocasión, la historia la puso el Manchester United, que tiró de veteranía y autoridad para imponerse en marcador y contexto. Dos goles cargados de valor con los que afrontar la vuelta con el siempre presente temor a la gesta del ´pequeño´. El cuadro granadino puso toneladas de dedicación, pero la lógica fue la que dejó a la entidad británica saboreando las semifinales.

Indescifrable colocación nazarí

El nuevo Los Cármenes sería testigo de un suceso tan insólito como extraordinario. Vacío de las gargantas de una ciudad que vislumbraría orgullosa el arraigo de la humildad frente a la ostentación. El Granada nunca imaginaría ver al Manchester United atravesando su Alhambra en unos cuartos de Europa League. La envergadura de los diablos desproveyó de expectativas a unos nazaríes sin Germán ni Machís de inicio, pero con el regreso de Neva. 

FOTO: La pizarra del míster - creación propia
FOTO: La pizarra del míster - creación propia

Solskjaer apostaría por el centelleo de su juventud con James y Greenwood acompañando a Rashford y Bruno Fernandes en punta. Pogba y De Gea ostentarían el galón suficiente para completar el engalanado once mancuriano.

El guion más repetido de la historia

David frente a Goliat. El equipo bañado en su historia y el que la forja sobre la marcha. Bajo esos cánones, el partido transcurriría con el United como gran poseedor del balón. El Granada pondría su piel al servicio de la causa -la misma que mostró el infiltrado que logró zafarse del cierre e invadir por momentos el césped-.

El United celebrando el 0-1 / FOTO: UEFA
El United celebrando el 0-1 / FOTO: UEFA

Los muchachos de Diego Martínez metieron en la batidora cautela y agresividad sabedores de la penitencia que aguarda al que deja espacios al Manchester United. A pesar del irreprochable ejercicio que desplegaron los rojiblancos conectando saltos precisos con el cierre de carriles interiores y marcaje de los exteriores, Rashford actuó como juez para hacer cumplir la ley. A la media hora, Lindelof imitó a Kroos con un envío teledirigido hacia el desmarque del británico, que rompió la zaga con una carrera, control y definición de pura fantasía. Marcus haría de espejo con el Vinicius del martes en una acción portentosa que promete ser precedente. 

La amenaza de la libreta

El gol, más allá de hundir al Granada, lo inundó de fe para desde la pizarra amedrentar al coloso. Cualquier córner o falta eran dibujados con la escuadra y el cartabón que escapaban de los planes del cuadro de Manchester. Los balones templaditos al área serían la enmienda a la que se acogerían los nazaríes para inundar de warnings el área de De Gea. El omnipresente Yangel Herrera envió al palo uno de esos acercamientos que modificarían por completo las sensaciones de la primera mitad. Bajo la protección y posterior atrevimiento, el Granada pisó mucha trinchera enemiga. El United, prisionero de la extrema vigilancia depositada sobre Bruno, dejó a Rui Silva con menos trabajo que De Gea.

Yangel Herrera probando el disparo / FOTO: Granada
Yangel Herrera probando el disparo / FOTO: Granada

La fortaleza de la jerarquía

El arranque de la segunda mitad dejaría a Shaw en los vestuarios por Alex Telles, mientras que el Granada se acogería de nuevo al argumento del balón parado. Domingos Duarte caería lesionado tras robar a Daniel James cuando se predisponía a encarar. Germán le sustituiría en el retorno del guion inicial de partido. El siguiente que fue producto de la tablilla fue Rashford, renqueante en la previa del encuentro, sustituido por Cavani cuando se superaba la hora de juego.

A pesar del cloroformo que buscó el United, Yangel Herrera expondría su apabullante despliegue para ser interceptor y creador, llenado el área propia y dotando de sentido a la contraria. McTominay sería su contrafuerte para sellar su portería, aunque su contribución no tendría la mordiente en tres cuartos del venezolano. La sequía de intervenciones de los guardametas se extendería hasta superar el minuto 82, cuando Daniel James proporcionó a Bruno Fernandes un pulso en el que Rui Silva salió vencedor. 

Kenedy midiéndose en velocidad con Greenwood / FOTO: UEFA
Kenedy midiéndose en velocidad con Greenwood / FOTO: UEFA

Foulquier, Machis, Luis Suáez, Matic y Van de Beek contarían con minutos en minutos donde los de Manchester se limitaron a horizontalizar las posesiones para suprimir riesgos. Sin embargo, la experiencia aporta la templanza para descubrir que las oportunidades terminan llegando. Así, el acercamiento sobre la bocina desembocaría en un penalti de Eteki sobre Bruno por un manotazo. El propio portugués sería quien ostentaría la responsabilidad para medirse en otro pulso con su compatriota, donde ahora sí que saldría victorioso. 

Resultado sumamente favorable para un Manchester United que afrontará la vuelta el próximo jueves sin Shaw, Maguire y McTominay por acumulación de amarillas. El 0-2 resta relevancia a la ausencia de tres ejes sobre los que el Granada deberá percutir para engendrar el relato más glorioso de su historia. Old Trafford será escenario de sueños, el de David y el de Goliat, que buscará dar el siguiente paso para volver a sentir el sabor de la plata. 

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