Nuno asalta el Molineux
Dele Alli lanzando el penalti que les dio la victoria / Fuente Tottenham

La Premier League ya se encuentra activa y con ella llegan los partidazos. Este domingo 22 de agosto se han enfrentado el Wolves contra el Tottenham de Nuno. El duelo se dio en el Molineux Stadium de la ciudad de Wolverhampton y al estadio acudieron cerca de 30.000 aficionados para animar a su equipo desde las gradas.

La situación actual en toda Inglaterra permite que los aficionados del fútbol puedan asistir a los estadios al 100 por ciento de su capacidad sin importar la distancia de seguridad y sin el uso obligatorio de mascarilla. Hechos que hacen enfurecer a otras ciudades del mundo al no poder visitar a sus equipos para alentarlos en los estadios.

Un comienzo nada fácil

Los Wolves disputaron su primer partido fuera de casa ante el Leicester City. Fue un viaje complicado ya que volvieron de Leicester con las manos vacías y con un mal sabor de boca tras caer por la mínima en un trabado encuentro. Tras esto los futbolistas de Bruno Lage tuvieron también la oportunidad de recomponerse de aquel pequeño bache en una semana de duros entrenamientos y es por esto que los wanderers llegan muy activos a este partido.

Entrenamiento del Tottenham antes del partido / Fuente: Tottenham
Entrenamiento del Tottenham antes del partido / Fuente: Tottenham

Por su parte el Tottenham hizo los deberes en casa frente a su público derrotando nada más y nada menos que a los campeones de la pasada campaña, el Manchester City de Pep Guardiola. Un perfecto esquema realizado por Nuno hizo imposible los intentos de internadas por ambos costados de los visitantes. Ahora Nuno debía hacer lo mismo pero contra su antiguo equipo, tarea difícil pero no imposible para un entrenador de su altura.

Antecedentes de ambos conjuntos

La pasada temporada fueron los spurs los que lograron coronar su último encuentro, pero con la diferencia que jugaban en casa. En el Molineux Stadium los Wolves no han podido vencer aún al Tottenham, siendo siempre los resultados favorables a los visitantes exceptuando el partido de la pasada campaña donde llegaron las tablas con un tanto para cada cuadro.

Los Wolves se enfrentan a su antiguo técnico, el mismo entrenador que los llevó a la caída final en una temporada muy buena. Nuno está intentando hacerse con el extremo derecho español Adama Traoré para que dentro de poco trabaje junto a él en el nuevo proyecto del Tottenham, pero las negociaciones se complican y el período de traspasos se está acabando.

La vuelta de Nuno al Molineux

El Partido comenzaba bronco y trastabillado con un duro golpe de cabeza entre Fernando Marçal y Japhet Tanganga. Afortunadamente los médicos de los dos equipos saltaron al terreno de juego con mucha rapidez y pudieron asistir sin mayor problema a los afectados que continuaron el partido al instante.

Poco después del accidente al Wolves le llegaban más problemas, un penalti en contra era el causante de toda una avalancha de fútbol que se le venía encima. El especialista en lanzamientos desde los 11 metros Dele Alli ejecutó a la perfección el golpeo y la pelota pasó la línea de gol superando al cancerbero José Sá. 

Dele Alli junto a sus compañeros celebrando el tanto de la victoria / Fuente: Tottenham
Dele Alli junto a sus compañeros celebrando el tanto de la victoria / Fuente: Tottenham

Los wanderers parecían despertar y poco a poco iban ganando territorio a los visitantes, pero asumiendo a su vez el inconveniente de dejar huecos atrás que permiten al rival salir al contraataque con mayor facilidad. A esto se le sumaba la fuerte presión de los de Bruno Lage que dificultaba aún más la salida de balón de la zaga del Tottenham. Es por esto que la posición de Dele Alli se retrasaba para recibir la pelota y así facilitar la salida de la misma.

La primera mitad tuvo un largo añadido por las diferentes pausas producidas a lo largo de su transcurso. Al Tottenham se le hizo más largo de lo que debería porque los de Wolverhampton atacaban sin cesar y no daban margen a las respuestas rivales, con ello la temperatura del encuentro subía y se avecinaba una segunda mitad de altura.

Un plan ejecutado a la perfección

La segunda mitad comenzaba muy eléctrica y con un Wolves muy enchufado en el partido. La valentía de Raúl Jiménez y el desparpajo de Adama Traoré animaban a su equipo a continuar con el nivel que previamente habían demostrado en el primer período. Esto sin duda alguna era un problema para Nuno que no sabía como reaccionar, hasta que sus futbolistas de ataque comenzaron a crear situaciones de peligro y provocaron faltas al borde del área rival.

Adama Traoré tirando a portería / Fuente: Wolves
Adama Traoré tirando a portería / Fuente: Wolves

Con la entrada de Harry Kane al terreno de juego el partido se igualó en fuerzas y el Tottenham intentaba dormir el encuentro poco a poco, pero Bruno Lage no iba a dejar que eso ocurriera y ordenó a todos sus futbolistas a presionar como si de una guerra se tratara. Esto no gustó a Nuno e hizo justamente lo contrario, indicó a sus zagueros que relajasen sus entradas para provocar más amonestaciones en los rivales y más dureza por parte de los locales.

La entrada de varios futbolistas como Lo Celso o Winks estaba planeada para mantener el balón en su posesión el mayor tiempo posible, esto afectó moralmente al Wolves y no les permitió empatar el partido.

Protagonistas

En los de casa el mayor protagonista fue el lateral izquierdo Fernando Marçal que apoyó y estuvo todo el encuentro corriendo aquel costado zurdo sin descanso alguno. Sus internadas finalmente no fueron recompensadas con un gol, pero el trabajo realizado por el brasileño es de respetar.

La otra cara de la moneda estuvo al otro lado de la medular, Dele Alli estuvo a un nivel estratosférico, pero Steven Bergwijn fue el monitor que organizaba el ataque visitante. Por falta de puntería los goles no llegaron para su cuenta personal, pero su nivel futbolístico estuvo por encima de la media del partido.

Adama junto a Davinson Sánchez/ Fuente: Wolves
Adama junto a Davinson Sánchez/ Fuente: Wolves

Finalmente los tres puntos volaron a Londres en un encuentro sin un dominador claro y con los protagonistas muy activos dentro del juego. La tónica del duelo eran los contrataques y las jugadas rápidas, pero la falta de acierto y las grandes actuaciones de ambos guardametas no permitieron más goles en el electrónico.

El Wolves tendrá la oportunidad de sumar puntos la próxima semana frente al Manchester United en este mismo estadio, mientras que el Tottenham hará lo mismo en casa frente al Watford.

VAVEL Logo