Análisis Post: Inglaterra enseña la cruz
Harry Kane lamenta su ocasión fallada / Fuente: Getty Images

Inglaterra es capaz de mostrar la luz y la oscuridad de un día para otro. La cara y la cruz. Un encuentro con sabor a Premier League, y es que 15 de los 22 jugadores sobre el campo pertenecen a algún club de la máxima categoría del fútbol inglés. El empate solo sirve para que este grupo B pueda llegar al último duelo con todo en juego.

Gareth Southgate sorprendió porque repitió el mismo XI de la primera jornada. Pickford partió bajo palos; la defensa la ocuparon Trippier, Stones, Maguire y Shaw; en el medio, Rice y Bellingham escoltaron a Mount, más adelantado; dejando el flanco del ataque para Saka por derecha, Kane como punta y Sterling por izquierda.

Estados Unidos sí hizo cambios. Josh Sargent, actual delantero del Norwich, dejó su sitio a Haji Wright, del Antalyaspor de Nuri Sahin. Jesús Ferreira, que apuntaba a titular, volvió a ocupar un puesto en el banquillo. De este modo salió Berhalter con Turner en portería; defensa de cuatro para Dest, Zimmerman, Ream y Robinson; la columna vertebral fue de nuevo para Adams, McKennie y Musah; arriba, Weah, Wright y Pulisic.

El cuadro de "Las Barras y las Estrellas" comenzó el choque plantándole cara a Inglaterra. Su primera fase se inició por banda derecha con McKennie recibiendo y Weah partiendo al espacio. Los hombres de Gregg Berhalter adoptaron una 4-4-2 en acciones defensivas para clausurar los pasillos interiores y poder marcar a sus rivales con dos piezas encima.

Pero si The Three Lions sabe algo es que han empezado con la flechita para arriba y necesitan muy poco para provocar peligro. Harry Kane tuvo así la primera del partido en el 10' tras recibir un pase de Bukayo Saka que engañó a toda la zaga estadounidense.

La imprecisión fruto de la impaciencia caracterizó a Inglaterra en el primer tercio del encuentro. USA se ocupó de implantar la pausa necesaria y construir el juego. Llegó su primera ocasión en el 17' con un remate de cabeza de Weston McKennie que no preocupó a Pickford.

Antonee Robinson disputa un balón con Bellingham y Saka / Fuente: Getty Images
Antonee Robinson disputa un balón con Bellingham y Saka / Fuente: Getty Images

El conjunto de Southgate era incapaz de encontrar el camino que sí vio con facilidad en la jornada inicial, culpa de la gran puesta en escena estadounidense. Con el paso de los minutos se pudo observar un aumento de la confianza de estos, defendiendo ahora en su 4-3-3 de inicio y encontrando en los interiores una vía apta para llegar a la portería rival. En una jugada con la banda derecha como protagonista, el balón llegó a Christian Pulisic, que avisó con un remate al travesaño pese a no aparecer en parte del partido.

  • Harry Kane, desactivado

Cumplido el minuto 30, no hubo rastro del ariete del Tottenham. USA desactivó por completo al '9' que hace de '10' en esta selección, al playmaker que hace mejores a sus compañeros. ¿Qué fórmula planteó Berhalter? Tanto Zimmerman como Ream se ocuparon de echarse encima de Kane. Además, Tyler Adams tenía un ojo en la cobertura y hasta siete u ocho jugadores poblaban el área en posibles centros laterales.

La primera mitad cerró su telón con varios aspectos positivos para The Yanks. En ningún momento quiso verse engullido por el talento inglés. Supo jerarquizar su estilo y minimizar a su rival. Pero el cuadro de The Three Lions avisó hasta dos veces antes de dar por finalizados los 45 minutos iniciales. Y aunque el refrán diga que "el que avisa no es traidor", esta vez ni Inglaterra fue la traidora ni pretendió serlo. Sabía que jugársela no era la última opción.

Mason Mount se queja de una falta de <strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/futbol-internacional/2021/05/20/mls/1072059-estados-unidos-revela-su-nueva-lista-de-convocados.html' href='https://www.vavel.com/es/futbol-internacional/2021/05/20/mls/1072059-estados-unidos-revela-su-nueva-lista-de-convocados.html'>Weston McKennie</a></strong> / Fuente: Getty Images
Mason Mount se queja de una falta de Weston McKennie / Fuente: Getty Images
  • USA aprende de los errores ante Gales

La segunda parte comenzó como terminó la primera. Era cada vez más evidente el compacto bloque de Estados Unidos en defensa para después liquidar los contragolpes como puñales por banda. Llegado el minuto 55 se empezó a notar un descenso de intensidad en el plantel de "Las Barras y las Estrellas". Menor iniciativa en la presión y mayor reserva de su energía para enfocarla en las acciones de peligro.

Aunque esta cautela no se tradujo en relajación, sino todo lo contrario. Hasta cinco saques de esquina tuvieron en un lapso de siete u ocho minutos, encerrando a los ingleses en su propia área e incrementando su presencia con balón. Por ello actuó Southgate con los cambios de Jordan Henderson y Jack Grealish por Jude Bellingham y Raheem Sterling.

Las nuevas entradas sirvieron para eso, para tener balón y volver a empezar el dominio que perdió en las últimas fases del juego. Corría el minuto 75 e Inglaterra no encontraba el gol, incluso dejando un impacto lejano al mostrado ante Irán. Más sustituciones, pero esta vez en ambos lados: Brenden Aaronson entró por Weston McKennie y Shaq Moore por Sergiño Dest; por su parte, Bukayo Saka dejó su puesto a Marcus Rashford.

Raheem Sterling, sustituido por Jack Grealish / Fuente: Getty Images
Raheem Sterling, sustituido por Jack Grealish / Fuente: Getty Images
  • Pequeño infarto para un final agridulce

El último cuarto de encuentro palpó un notable cansancio, sobre todo en The Yanks. Haji Wright y Timothy Weah, bajo la mirada de su padre George, único balón de oro conquistado por un jugador africano, fueron los siguientes cambios realizados en el bando de Berhalter. Giovanni Reyna, también con su progenitor en la grada, y Josh Sargent entraron como sangre nueva en un ataque algo delimitado por el esfuerzo realizado.

A un minuto de pitar el final, las manos se fueron a la cabeza. Una falta botada por Luke Shaw pudo conectar con Harry Kane. Parecía el escenario perfecto para llevarse el triunfo, pero el remate no acabó entre los tres palos que defendió Matt Turner con valentía y ambas selecciones consumieron un empate que sabe a poco.

Independientemente del resultado, Estados Unidos sabía que su clasificación requería en cierta parte de su actuación en la última jornada, pero con este empate The Three Lions no depende de sí mismo y necesitará la victoria ante Gales. Sin embargo, una odisea debería pasar por encima para que Gareth Southgate y los suyos acaben eliminados. No obstante, de un choque a otro solo han pasado cuatro días e Inglaterra ha sido capaz de mostrar la cara y la cruz. 

Fuente: Getty Images
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