Una vez finalizado el partido de ida de la eliminatoria de octavos de final de Champions League más igualada a favor del conjunto de Milán, con gol de Marko Arnautovic, los muchachos de Simone Inzaghi tendrán que jugar un fútbol muy serio en el Cívitas Metropolitano para conseguir un resultado favorable en un estadio en el que en los últimos 28 encuentros allí el Atlético de Madrid ha pinchado en 3 ocasiones ( 2 empates y 1 derrota). 

1. Cuidado con los balones aéreos

El martes el Inter se mostró muy sólido en el juego de cabeza y prácticamente no dio señales de debilidad en este aspecto menos en un remate aislado de Álvaro Morata. Ahí está el factor determinante, Morata no pudo disputar  todo el choque al  100% puesto que justo regresaba de una lesión en su rodilla que sufrió en su último encuentro de liga frente al Sevilla. El plan del Atleti para los primeros minutos seguramente será coser a centros el área de la portería que defiende Yann Sommer e intentar igualar la eliminatoria lo antes posible para a partir de ahí  jugar un encuentro completamente distinto y los centros de Samu Lino y Marcos Llorente serán el arma de Simeone para ello. 

Morata/ X Atlético de Madrid
Morata/ X Atlético de Madrid

2. Aquí el que perdona es el Señor

Como ya se vio en la ida, los errores en defensa te decantan los partidos e incluso las eliminatorias, y más en ocasiones como estas en que los encuentros son tan igualados tanto físicamente como tácticamente. El partido en Milán lo decantó para los locales una fatal confusión entre Reinildo Mandava y Rodrigo de Paul que Lautaro Martínez aprovechó para plantarse solo ante Jan Oblak y tras una milagrosa parada del esloveno, Marko Arnautovic puso por delante al Inter. El cuadro colchonero esta temporada no parecen jugadores dirigidos por Diego Pablo Simeoneya que parece que juega justo a lo contrario:  una pareja de delanteros arriba de las mejores de Europa y sobre todo una defensa muy frágil y que comete demasiados fallos groseros atrás que le cuestan goles a los rojiblancos. Si Lautaro Martínez, Marcus Thuram y compañía consiguen provocar esos errores en defensa y a continuación castigar la meta de Jan Oblak tendrán medio pie en los cuartos de final de la Champions League, de la que el año pasado fueron finalistas. 

Lautaro Martínez/ X Inter
Lautaro Martínez/ X Inter

3. Lo fundamental está en las bandas

El Inter de Milán y el Atlético de Madrid juegan con el mismo esquema, el 3-5-2, con una línea de tres centrales, dos futbolistas en banda, tres centrocampistas y dos puntas arriba que se encargan de combinar y sumar los tantos para su equipo. Cuando 2 equipos que juegan este mismo esquema juegan entre sí es evidente que chocan y el duelo lo dominará el que obligue a los carrileros del otro equipo a ayudar en defensa. El Inter deberá de tratar anular la potencia ofensiva de Samuel Lino y Nahuel Molina atacando constantemente por los 2 carriles y esa función tiene nombres, apellidos y nacionalidad italiana, Federico Di Marco y Matteo Darmian. Ya en el duelo disputado en el Giusseppe Meazza tanto Di Marco como Darmian lanzaron muchos centros al área de los de Simeone y de esta manera no dejaron brillar el potencial de ataque de Molina (lo mismo sucedió con Llorente cuando pasó a ocupar esa demarcación en la segunda mitad). Con Samuel Lino no funcionó esta táctica y fue uno de los hombres que más peligro generaban cuando pasaba de tres cuartos de campo. Para Inzaghi será vital frenar ambos costados si quiere salir vivo del Cívitas Metropolitano. 

Di Marco centrando/ X Inter
Di Marco centrando/ X Inter

4. Frenar a Antoine Griezmann

No es noticia que el francés Antoine Griezmann es uno de los mejores jugadores del mundo ahora mismo. Sus estadísticas en cuanto a goles y asistencias esta campaña están siendo brillantes ( 18 goles y 7 asistencias en 36 encuentros con la elástica rojiblanca) y formando con Morata una de las mejores parejas de atacantes del mundo. Ahora bien, ¿Cómo se las puede ingeniar Simone Inzaghi para frenar a un futbolista de semejantes características? Pues realmente no se sabe que truco de sacará de la manga el ex delantero del  AC Milán puesto que en ninguna ocasión esta temporada el Inter ha enfrentado a un jugador de esta categoría ni en la Serie A ni en la fase de grupos de la Champions. La única manera de frenar jugadores así es colocar uno o incluso dos hombres para que estén los noventa minutos pendientes de él y no le dejen ni respirar, que a la mínima que reciba el balón tenga que soltarlo rápido. Aún así, no deben centrarse solo en El Principito, pues el cuadro madrileño cuenta con más jugadores peligrosos como Memphis Depay o Pablo Barrios que pueden tener destellos de calidad aislados y generar peligro. 

Antoine Griezmann celebrando un gol/ Instagram Atletico de Madrid
Antoine Griezmann celebrando un gol/ Instagram Atletico de Madrid

5. El Catenaccio no es la solución

Con un gol de diferencia a favor y aún noventa minutos por disputarse, parece buena idea plantear un partido defensivo y aguantar atrás defendiendo el  resultado obtenido. Bien nada más lejos de la realidad con este Atleti, el equipo colchonero juega muy al ataque y si el Inter sale a aguantar y quedar empate a cero no va a tardar Diego Pablo Simeone en oler sangre, lanzar al equipo al ataque y ordenar a sus jugadores que bombardeen el área milanesa a centros y combinaciones por dentro, contando con jugadores como Morata para rematar centros y Griezmann o Rodrigo de Paul, ambos con buen pie para colgar balones a balón parado y disparos desde la frontal, es casi un suicidio ''poner el autobús''. Firmar la prórroga tampoco sería una opción muy coherente pues de la única vez que se ha decidido un duelo así en el Cívitas este año los rojiblancos le endosaron un 4 a 2 al Real Madrid, con una exhibición del equipo de Simeone, que anuló totalmente al conjunto madridista. También es verdad que el Madrid no juega ni parecido al Inter, pues el único recurso que tiene el cuadro de Ancelotti para las prórrogas es el físico de sus jugadores y cuando este falla los blancos quedan muy expuestos y vulnerables. Por su parte el Inter no es un equipo que destaque por su físico pero cuenta con más argumentos ofensivos que los del Bernabeu para resolver el partido en los 90 minutos. El próximo 13 de marzo la afición del Atlético de Madrid apretará mas que nunca y no es fácil sobrevivir a una prórroga en un ambiente como este. 

Afición del Atletico de Madrid/ Instagram Atlético
Afición del Atletico de Madrid/ Instagram Atlético

En resumidas cuentas, el Inter debe jugar muy serio como en la ida, con pocos errores y sacando partido de los del rival. Si hacen esto, los neroazzurros podrán disputar los cuartos de final de la Champions League y volver a intentar ganar ese trofeo del que estuvieron tan cerca la temporada pasada, donde un gol de Rodri Hernández (casualmente ex del Atlético) los dejó con la miel en los labios. Es  imposible de predecir quien pasará, pero lo único seguro es que va a ser una batalla impresionante y una de las eliminatorias más recordadas de esta edición de la Champions