El Fulham olió la sangre y cazó 

El partido que hemos vivido hoy entre el Manchester United y el Fulham ha sido el pan de cada día en lo que llevamos de temporada para los Red Devils debido al mar de dudas que se aviva en cada balón dividido, en cada pelota que ronda la zona de tres cuartos de la portería de Onana que, si no llega a ser por él, el United se hubiese llevado un severo correctivo por parte de los londinenses. 

 

Esa falta de colmillo del Fulham no hace justicia a la gran interpretación del partido y a la muy buena representación de cómo identificar y maximizar los defectos que ha protagonizado el equipo de ten Hag hoy ya que, el United buscaba nutrir su juego mediante posesiones largas y el dominio del balón ante el acecho de su rival para salir disparados al ataque. 

Lukić a punto de cazar un rechace en boca de gol / <b><a href='https://www.vavel.com/es/data/premier-league'>Premier League</a></b>
Lukić a punto de cazar un rechace en boca de gol / Premier League

¿Cuál es el problema de este planteamiento? A cualquier tipo de oposición que ubicaba el Fulham cerca de la zona de creación, surgían las imprecisiones, las dudas y, por ende, las pérdidas. Hay la sensación de no tener esa confianza y esa capacidad de sacar adelante una situación de apuro, en cualquier fase del partido, por parte de los mancunianos, Maguire queriendo hacer más de lo que debe, Varane sin tener el horizonte despejado para lograr un pase interior o que supere líneas y sin transmitir esa seguridad atrás, y Lindelöf, fuera de su zona de confort, un tanto inseguro a la hora de decidir si optar por ser más conservador o crear esa amenaza cerca de Garnacho. Por lo que, esos síntomas de indecisión se palpan en el ambiente y el Fulham intentó exprimir todo su jugo ante una zaga tan endeble, tal y como se vio en el primer gol: un córner en el que Bassey hace un movimiento desde el segundo palo hasta el primer completamente liberado de cualquier tipo de oposición y remata hasta en dos ocasiones a quemarropa dentro del área de Onana; pasividad y falta de contundencia traducidas en goles en contra.

Maguire y McTominay en el partido de hoy / <b><a href='https://www.vavel.com/es/data/manchester-united'>Manchester United</a></b>
Maguire y McTominay en el partido de hoy / Manchester United

Todo este bajo nivel en cuanto a actitud y falta de autoexigencia en las filas del Manchester United no quita el soberano partido que han protagonizado los londinenses, siendo justos merecedores de los 3 puntos en un campo en el que no ganaban desde 2003, sabiendo sufrir y aguantar el chaparrón y explotando al máximo los beneficios de esa intensidad en zona ofensiva.


 

Sin referencia no hay amenaza

La principal referencia en ataque del Manchester United en lo que va de temporada es el delantero danés Rasmus Højlund que, lamentablemente para su equipo hoy no podían contar con él debido a una lesión muscular que le mantendrá apartado de los terrenos de juego entre 2 y 3 semanas en uno de los momentos más brillantes de su carrera, consagrándose como uno de los líderes y siendo de los principales argumentos en ataque, al que hoy han echado mucho de menos.

 

En la punta de ataque hoy inició Marcus Rashford, que era lo más similar a un delantero que tenía en los jugadores disponibles, porque tampoco estaba listo para jugar Anthony Martial que fue intervenido por una dolencia en la ingle el 24 de enero. El delantero inglés, prácticamente, ha tenido un protagonismo nulo y una participación en un segundo plano. Cierto es que, la posición de delantero no es en la ubicación donde mejor se desenvuelve el canterano del United pero el nivel es mucho más bajo de lo que se podía esperar de él. Durante el encuentro le hemos notado muy al margen de los ataques, incluso en los contragolpes donde él se podría llegar a sentir más importante por su gran explosividad  y potencia a la hora de galopar, pero hoy no se dio el caso. En constantes permutas con el jovencísimo Omari Forson que hoy ha salido en el costado derecho a pierna cambiada pero han sido 90 minutos que no hablan bien del rendimiento de Marcus Rashford en lo que va de temporada; el año pasado tuvo una irrupción de la que su equipo gozó tanto en forma de goles, resultados y focos hacia el inglés.

<strong><a href='https://www.vavel.com/es/futbol-internacional/2023/12/29/premier-league/1167111-el-2023-de-la-premier-league.html'>Marcus Rashford</a></strong> conduciendo un balón perseguido por Ross Barkley / <strong><a href='https://www.vavel.com/es/futbol-internacional/2024/02/18/premier-league/1173033-el-despertar-de-rasmus-hojlund.html'>Manchester United</a></strong>
Marcus Rashford conduciendo un balón perseguido por Ross Barkley / Manchester United

A día de hoy, no termina de despegar en el esquema de Ten Hag con un rendimiento muy intermitente, sin terminar de ser regular e imprescindible en el 11 y, juntando esa falta de protagonismo y esa falta de regularidad en su rendimiento, puede que sea el motivo de su bajo estado de forma. Sin embargo, Marcus Rashford, pese a este momento más amargo, es un jugador importante en la plantilla e influyente para el club, por lo que, tanto si está más desacertado como si está en un alto estado de confianza, su equipo y entrenador lo respaldan y tienen motivos para seguir confiando en él, porque realmente la única manera de hacer resurgir el nivel que logró exhibir la temporada anterior como años atrás es dándole esa confianza y seguir apostando por él; es lo que el jugador necesita. 

 

Rodrigo Muniz haciéndose de notar

 

El partido de Rodrigo Muniz es casi sobresaliente, para poner pincelada a su partido únicamente le faltó la guinda del gol pero se ha de premiar ese trabajo incansable. Sin miedo a chocar, siendo ganador de esos duelos y recogiendo lo sembrado. Destaca, también, como fija a Varane y Maguire y permite que sus compañeros ocupen los huecos generados, se nutren de sus movimientos, del desorden que provocan sus luchas con los centrales y cómo es capaz de pivotar sobre ellos para inventarse un pase o una jugada de gol. También, hemos de tener en cuenta no sólo lo ganador que es en duelos y disputas con cada uno de la zaga defensiva, sino de la manera en la que lo hace; una calidad para bajar balones con cualquier superficie de su cuerpo sin que se le vaya ningún control, una sobriedad para conducir y superar líneas con sus zancadas y, por otro lado, la habilidad de la que se caracteriza para zafarse de sus contrarios y lograr encontrar el hueco  necesario para aclarar la jugada, tanto por abajo poniendo muy bien el cuerpo y creando su propio espacio para el golpeo, como por arriba en los balones parados siendo una constante amenaza en los ataques del Fulham. Por otra parte, la inteligencia con la que se desenvuelve de espaldas a la portería generando multitud de faltas cerca del área, lo cual nutre a su equipo de balones parados muy peligrosos y, precisamente así, fue cómo llegó el primer gol del partido convertido por el nigeriano Bassey.

 

Todo el conjunto hoy visitante enlazaban muy bien las jugadas con pocos toques y todos hacia delante, identificando notablemente el tercer hombre y desestructurando la zaga del United que se salía de zona fácilmente y las ayudas llegaban medianamente a tiempo, hasta que Casemiro se tuvo que ir sustituido por un choque con Reed y ya fue el desastre más absoluto por dentro; balones horizontales sin oposición, jugadores muy libres de marca como Andreas Pereira que, precisamente hoy ante su ex equipo quería ser diferencial, o Harry Wilson, a diferencia de Iwobi, se ubicaba más centrado para recibir entre líneas orientado a portería y crear ese desajuste necesario para incurrir por dentro y conectar con Muniz, Iwobi, Pereira…

Muniz y Casemiro intercambiando sus camisetas en el partido de hoy / Premier League
Muniz y Casemiro intercambiando sus camisetas en el partido de hoy / Premier League

El delantero brasileño está aprovechando muy bien la ausencia de Raúl Jiménez siendo la boya en el medio del océano para los de Marco Silva, siendo la referencia que hoy tanto ha anhelado el conjunto mancuniano, con la intervención de la banda izquierda en la que estaba Iwobi junto a las internadas envenenadas de Robinson, el norteamericano es todo un portento físico, rocoso en defensa y con facilidad para incorporarse al ataque.

 

United algo kamikaze y falto de ideas

 

La salida de balón del United algo trabada y atropellada por un Fulham que no deja que reciba su jugador más agitador sobre el campo que es Bruno Fernandes. El portugués es el jugador que más acciones de gol genera en toda la Premier League y, esa virtud, se convierte en el talón de Aquiles del conjunto mancuniano cuando no logran hacerle llegar el balón, lo que genera cierta dependencia a la hora de construir. Por otra parte, lo poco salvable en el United, una vez más, es Alejandro Garnacho que siempre intenta algo diferente, trata de desequilibrar y ser incisivo pero hoy sin mucho acompañamiento. Si él crece, su equipo crece; si él está fino, las opciones de su equipo de hacer daño aumentan considerablemente.

Bruno Fernandes tratando de lidiar con la presión de Lukić / Manchester United
Bruno Fernandes tratando de lidiar con la presión de Lukić / Manchester United

En el momento que superan la primera línea de presión, se ha notado a un united falto de ideas, opacado por ese buena estructura defensiva del fulham pero, sobretodo, el mayor enemigo del united son ellos mismos, con esas precipitaciones, esa frustración cada vez que una jugada no sale o en las fases del partido en las que parece no salirle nada al equipo de ten Hag. Lo que deriva a perder los nervios, tomar decisiones rápido y mal y tener acciones algo precipitadas, lo cual conlleva a una concatenación de errores e imprevistos que pueden salirle muy caro a lo largo de la temporada, haciéndole perder puntos que deberían quedarse en su casillero.

 

La entrada de Eriksen al campo le ha dado calidad a sus jugadas con la precisión que registra el danés y ha convertido los ataques reds ricos en precisión y peligro que, al final es de lo que se trata atacar: hacer daño y hacer que el rival saque de centro. Cierto es que, a la hora de desplegarse defensivamente y estar más implicado en tareas defensivas se podría ver más pèrjudicado su equipo, y fue así como llegó el agónico gol en el minuto 90+7 de Iwobi que desencadenaba la locura en el banquillo de Marco Silva y la desolación en Old Trafford. 

Adarabioyo y Garnacho porfiando por un balón colgado al área / Manchester United
Adarabioyo y Garnacho porfiando por un balón colgado al área / Manchester United

Esta temporada el Manchester United se está dejando llevar mucho por las sensaciones, tanto para bien como para mal, y les está pasando factura el factor de querer hacer los deberes a última hora y querer hacer en los 10-5 últimos minutos lo que no han hecho en los otros 80-75; heroicidad inestable.