Reinó la lógica en el Coventry Building Society Arena. El Coventry City venció al Maidstone United de sexta división, que buscaba seguir escribiendo una de las más grandes gestas en la historia del fútbol inglés tras eliminar al Ipswich Town en la cuarta ronda de la FA Cup. Los sky blues ganaron con firmeza, apoyados en un Ellis Simms supremamente acertado, y ponen fin al sueño del equipo de Kent.

Los Stones se despiden de la competición de forma digna a pesar de la abultada derrota. El Coventry aprovechó cada uno de los errores de los visitantes, pero estos se marchan con la frente en alto, con la tranquilidad de haberlo dado todo y el orgullo de haber escrito una de las historias más maravillosas que ha visto el fútbol inglés en muchos años. Así lo hizo saber la afición del Maidstone, que viajó desde Kent para apoyar a los suyos y pintó toda una grada de amarillo y negro, y se quedó para aplaudir de pie a los suyos tras el pitido final.

La afición del Maidstone en Coventry - Football Away Days
La afición del Maidstone en Coventry - Football Away Days

Primer tiempo

El Maidstone United saltó a la cancha con aparentes nervios. El equipo visitante lucía desordenado en la cancha, tratando constantemente de tapar huecos que el Coventry City estaba pudiendo aprovechar, y en el costado ofensivo fallaban con pases precipitados que cortaban casi de inmediato cualquier intento de sorprender a los locales; varios errores de salida y pases a la nada dejaban a los del condado de Kent mal posicionados tras cada pérdida de balón.

Por su parte, el Coventry City tenía muy claro su plan desde el arranque y no se precipitó. Se plantaba en campo rival ante un Maidstone cuya propuesta se basaba en esperar con líneas muy juntas y salir al contraataque, pero también les negaron cualquier intento de sorpresa a través de transiciones rápidas gracias a un buen posicionamiento defensivo. Los locales aprovecharon el desorden inicial de su rival, ganó duelos, juntó jugadores arriba y un Ellis Simms inspiradísimo se encargó de sentenciar el desenlace.

El joven futbolista británico se marchó a los vestuarios con tres goles en su haber. El primero, justo antes de cumplirse los diez minutos de partido, llegó a partir de un grave error de Reiss Greenidge en salida; el espigado central robó el balón en su campo, se perfilaba para correr hacia la banda, pero prefirió arriesgar con un pase al centro y el balón terminó quedando de frente a un jugador blanquiazul; rápidamente Kasey Palmer recibió la esfera en la frontal y filtró un pase para Simms, que quedó mano a mano con Lucas Covolan. Al 14' repetirían la fórmula, con Palmer asistiendo a Simms para el segundo tanto y, pasada la media hora, tras un balón dividido Palmer sacó un remate lejano que Covolan no pudo retener y Simms aprovechó el rebote para firmar su hat-trick.

Los visitantes mejoraron con el paso de los minutos. Incluso antes de romperse el empate tuvieron algún acercamiento de cuidado, con Lamar Reynolds y Liam Sole intentando alborotar el avispero desde las bandas. Tras el 2-0 se vio la mejor versión de los Stones, luciendo mucho más seguros en los duelos y pisando área rival con mayor continuidad. Si bien no llegaron a generar ocasiones claras de gol, Sole tuvo un par de jugadas destacadas que rompieron la monotonía y fueron varias las aproximaciones con potencial de peligro, aunque no pudieron finalizarlas de buena manera.

El cuadro dirigido por Mark Robins jugaban con una mayor relajación tras los tantos de Simms. No eran tan agresivos en la presión y en los duelos, ni atacaban con tanta insistencia. Aún así, tuvieron varias chances claras de gol, obligando Lucas Colovan a convertirse en una de las figura del Maidstone en la primera mitad. El portero brasileño, incluso luciendo dubitativo con algunos rebotes, evitó una goleada escandalosa en contra de los suyos.

Segundo tiempo

Para la segunda parte se mantuvo el libreto de los últimos tramos de la primera. Con un colchón importante, definitivo incluso, el Coventry City bajó un par de velocidades y se encargó de gestionar su ventaja, dejando que pasara el tiempo. Mientras, el Maidstone quemaba sus últimos cartuchos y debía tomar la iniciativa en el campo; los celestes seguían manejando la posesión, pero los de Kent pasaban cada vez más tiempo en campo contrario, merodeando el área rival.

Liam Sole era el más inspirado de los visitantes y quien más angustiaba a los defensores contrarios. Su regate y desborde le permitió al Maidstone acercarse al gol en un par de ocasiones, pero fue en los pies de Lamar Reynolds donde tuvieron su ocasión más clara. Los Stones armaron una buena jugada por el costado izquierdo y Reynolds pudo penetrar el área, plantándose muy cerca del arco de Ben Wilson, pero su remate se fue desviado, chocándose con la parte externa de la red.

Conforme avanzaba el encuentro, el Coventry volvió a monopolizar el juego. Los futbolistas del Maidstone lucían exhaustos y superados en los duelos, fallando una y otra vez en sus intentos por contraatacar. Los locales, en cambio, aprovechaban que los de amarillo acumulaban muchos hombres arriba para atacar a sus espaldas y encontrarse en varias ocasiones con muchos metros para correr; no obstante, la defensa del Maidstone pudo solventar la mayoría de estas amenazas de buena manera y, cuando no era así, Colovan respondía bajo los tres palos.

Al final, Colovan no pudo contener los dispararon del Coventry y en los últimos minutos los locales ampliaron la diferencia en el marcador. Dos errores defensivos dejaron en dos ocasiones casi consecutivas -al 88' y al 90+1'- a Fábio Tavares solo en un mano a mano con el portero brasileño y el joven portugués no desaprovechó las oportunidades para escribir su nombre en el resultado y firmar un 5-0 final en el luminoso.

Ficha técnica