Kiev y Tallin, sedes elegidas para albergar próximos compromisos europeos

Los estadios NSK Olimpiyskyi y Lilleküla Arena han sido los escenarios elegidos para disputar las finales de la UEFA Champions League y de la Supercopa de Europa en 2018. Esta cita será novedosa principalmente en el feudo estonio pues acogerá por primera vez en el país una final europea a nivel de clubes.

Kiev y Tallin, sedes elegidas para albergar próximos compromisos europeos
Lilleküla Arena | Foto: UEFA - Getty Images

Las noticias no cesan en la UEFA, y es que después de la proclamación de Aleksander Ceferin como nuevo presidente se han seleccionado las sedes de la final de la UEFA Champions League en 2018 y de la Supercopa de Europa en ese mismo año durante la reunión del Comité Ejecutivo del máximo organismo futbolístico europeo, que ha tenido lugar en Atenas y que ha significado la primera con el dirigente esloveno al frente. Ucrania y Estonia tomarán el relevo de Gales y Macedonia, encargadas de acoger las finales de la máxima competición de clubes a nivel europeo y del campeón de campeones al enfrentar al vencedor de la UEFA Champions League con el de la UEFA Europa League, respectivamente.

Ucrania y Estonia tomarán el relevo de Gales y Macedonia en 2018

El estadio NSK Olimpiyskyi de Kiev, cuya capacidad es de 68.000 aficionados, ha sido el elegido para disputar la final de la UEFA Champions League 2017/2018, que tendrá lugar el sábado 26 de mayo. El feudo ucraniano tiene experiencia en grandes citas pues ya a lo largo de su historia, casi centenaria, ha presenciado un encuentro de vuelta de la Supercopa de Europa entre el Dínamo de Kiev y el Bayern de Múnich en 1975, ha sido sede de los Juegos Olímpicos del año 1980 así como de la final de la Eurocopa de 2012 en la que España se proclamó campeona por segunda vez consecutiva, además de otros cinco partidos repartidos durante el torneo.

Por otro lado, el Lilleküla Arena de Tallin será el escenario de la Supercopa de Europa que se disputará el 14 de agosto de 2018, de esta forma el estadio de la capital estonia se convertirá en la sexta sede desde que el Estadio Luis II de Mónaco dejara de serla; ese año será además especial por cumplirse el centeranio de la creación de la República de Estonia. Esta será la primera vez que el país noreuropeo acoja una final europea a nivel de clubes, pues ya acogió el Europeo sub-19 en 2012, siendo precisamente el estadio del Flora Tallinn y del combinado nacional el escenario elegido para la final y otros cinco encuentros más. Actualmente, el feudo centroeuropeo cuenta con un aforo de 10.000 personas pero se espera que aumente para dicha cita.