Juan Eduardo Hohberg, el hombre que regresó de la muerte

El jugador Juan Eduardo Hohberg fue uno de los héroes de Uruguay a pesar de la derrota ante Hungría por cuatro tantos a dos. El delantero argentino nacionalizado uruguayo anotó el tanto del empate a dos y sufrió un paro cardíaco pero consiguió terminar un partido que pasó a la historia del fútbol.

Juan Eduardo Hohberg, el hombre que regresó de la muerte
Hohberg siendo atendido tras el tanto del empate ante Hungría. | Foto: Uruguay

El 8 de octubre de 1927 la ciudad argentina de Alejo Ledesma veía el nacimiento de Juan Eduardo Hohberg, un futbolista que siempre será recordado por los segundos que estuvo muerto y que posteriormente consiguió acabar el partido que Uruguay disputaba ante Hungría en el Mundial de 1954. Sus inicios en el mundo del fútbol fueron en el Central Córdoba defendiendo la portería del equipo argentino. En sus primeras apariciones defendió el arco del club pero enseguida, en un partido contra el Sparta de la sexta categoría, el entrenador, ante la falta de futbolistas, decidió arriesgarse poniendo de delantero a Hohberg. El jugador no decepcionó y fue el autor de dos tantos y mostró mucho desparpajo en una zona muy desconocida para él. A partir de este momento su posición a lo largo de su carrera deportiva fue la punta del ataque.

En Peñarol logró sus mayores éxitos deportivos

Poco a poco fue escalando categoría hasta llegar a la élite del fútbol argentino. Con 20 años dio el gran salto tras fichar por el equipo argentino de Rosario Central. Sus mayores éxitos los cosechó en el fútbol uruguayo donde logró seis campeonatos domésticos defendiendo la camiseta de Peñarol, club por el que fichó tras una soberbia actuación en un torneo internacional amistoso con los colores de Rosario Central. En los años 1951 y 1953 fue el máximo goleador del campeonato uruguayo con 17 goles en cada una de las campañas. A nivel de títulos internacionales conquistó la Copa Libertadores en 1960. En Montevideo es uno de los jugadores más recordados tras su paso por Peñarol. “El Verdugo”, como era conocido en el mundo del fútbol, acabó su carrera deportiva en el Racing Club de Montevideo.

Hohberg con la camiseta de Peñarol. | Foto: Peñarol.

Su vida estuvo marcada de continuos sobresaltos, tuvo que abandonar la práctica del fútbol durante varios años debido a un accidente pero  lo que verdaderamente pasará a la historia de este deporte fue lo que ocurrió en el Mundial de 1954 que se disputó en Suiza. Juan Eduardo Hohberg era citado por el seleccionador Juan López para afrontar una cita muy importante para todo el país sudamericano. La defensa del título logrado cuatro años antes era la obsesión de todo el plantel y de todos los ciudadanos uruguayos.

Hohberg no jugó ningún minuto en el Mundial de 1954 hasta semifinales

En el primer partido de la fase de grupos los uruguayos, con Hohberg en el banquillo, no tuvo problemas para superar a Checoslovaquia por dos a cero con tantos de Óscar Míguez y Juan Schiaffino, uno de los héroes en el inolvidable Maracanazo en el Mundial disputado cuatro años antes en el que se coronaron campeones. En el segundo duelo, en el duelo disputado en Basilea, Uruguay fue un rodillo ante Escocia. El resultado de siete tantos a cero reflejó lo acontecido sobre el césped. Carlos Borges, en tres ocasiones, Óscar Míguez, con dos tantos, y Julio Abbadie con otros tres goles fueron los que ejecutaron a los escoceses. El pase como primeros de grupo a los cuartos de final era una realidad. El delantero Hohberg no tuvo la oportunidad de estrenarse en el Mundial. Su momento más grande estaba muy cerca de llegar.

Uruguay fue primera en la fase de grupos 

Inglaterra, que había accedido a este decisivo partido tras empatar a cuatro ante Bélgica y ganar a Suiza por dos a cero, no lo iba a tener nada fácil para pasar a disputar una de las semifinales y así sucedió. Los uruguayos, en otro gran partido, neutralizaron los tantos de Lofthouse y Finney y vencieron por cuatro a dos con goles de Carlos Borges, Obdulio Varela, Juan Schiaffino y Javier Ambrois. El verdaderamente protagonista de esta preciosa historia volvía a ver el choque desde el banquillo.

Hohberg, después de marcar el tanto del empate ante Hungría, sufrió un paro cardíaco 

La gran oportunidad para Juan Eduardo Hohberg llegaba en la semifinal ante Hungría, una de las grandes favoritas para el triunfo con jugadores de la talla de Ferenc Puskas, que vio el duelo desde el banquillo, Czibor y Kocsis. El delantero uruguayo jugaba sus primeros minutos en el Mundial de 1954 y los aprovechó al máximo. Czibor, en el minuto 12, y Hidegkuti, en el 47, ponían el pase a la final prácticamente encarrilado para los de Sebes pero emergió la enorme figura de Hohberg. A falta de 15 minutos para el final anotó el tanto que ponía emoción al encuentro que se estaba disputando en Lausanne. Cuando el colegiado galés Griffiths estaba cerca de señalar el final, “El Verdugo” empataba el partido para desatar la alegría en todos sus compañeros, del narrador Sole (inolvidable su narración del tanto) y de todo Uruguay. Después del tanto se produjo la escena que ha pasado a formar parte del fútbol. Hohberg era abrazado y agasajado, la emoción le causó un paro cardíaco y tuvo que ser reanimado por Carlos Abate, kinesiólogo de Uruguay. 

Narración del tanto del empate a dos de Hohberg

Vídeo: YouTube

El mismo Carlos afirmó poco tiempo después que Hohberg estuvo muerto durante varios segundos. Con el delantero fuera del terreno de juego, con empate a dos en el luminoso, el duelo entraba en el tiempo extra en busca del finalista. A los pocos minutos de iniciarse la prórroga Hohberg, en esta época no estaban permitidos los cambios, volvió al terreno de juego para intentar la hazaña de meter a su equipo en el encuentro decisivo del Mundial. No pudo ser, Hungría lograba el triunfo por cuatro a dos con sendos tantos de Kocsis.

Uruguay finalizó el Mundial de 1954 en cuarta posición

Uruguay, después de estar invicta durante 21 partidos entre Mundiales y Juegos Olímpicos, perdía la oportunidad de revalidar el Mundial. En el partido por el tercer y cuarto puesto los uruguayos cayeron ante Austria por tres a uno lo que les privó de acabar en tercera posición. El único gol de Uruguay lo anotaba el increíble Hohberg, después de sufrir el mal trago de la derrota en la semifinal y de estar muerto durante algunos segundos el delantero siempre estará en la memoria de todos los amantes del fútbol. Su pundonor no pudo darle el Mundial a Uruguay pero su amor y su entrega a los colores uruguayos siempre quedará en la retina de todo el fútbol. Juan Eduardo Hohberg, el hombre que regresó de la muerte.

Semifinal del Mundial de 1954 (Hungría - Uruguay) 

Vídeo: YouTube


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