El seleccionador de Alemania, Joachim Löw, alabó el juego de México tras ganar a la escuadra tricolor con un marcador de 4-1 en la semifinal de la Copa Confederaciones que disputaron hoy los dos equipos en Sochi.

"Fue un partido muy intenso, porque México es un equipo técnicamente muy fuerte también. Ellos siempre quieren imponer su juego y quisimos evitar eso desde el principio", dijo el técnico alemán en la rueda de prensa posterior al partido.

El técnico resaltaba que la selección alemana, pudo hacer "exactamente lo que lo que habíamos planeado y el equipo mostró un juego grandioso en la semifinal".

"Queríamos dominar y atacar. Por eso empezamos mostrando e imponiendo nuestro juego marcando dos goles al principio. Funcionó y luego nos replegamos un poco", dijo. Así describió Löw el repliegue defensivo de los suyos tras marcar dos goles cuando sólo habían transcurrido siete minutos del encuentro.

El técnico alemán se mostró sorprendido a la par que contento por el gran papel que ha hecho su joven selección en el torneo de Rusia, jugando con un equipo en el que no está ninguna de las estrellas habituales de Alemania, una especie de híbrido, que fusiona los menos veteranos de la absoluta con las futuras estrellas que se van a incorporar. 

"Hay que hacer un cumplido a nuestro joven equipo. Por supuesto que queríamos pasar a la final, pero al comienzo del torneo no contábamos con ello. Nadie había pronosticado ese resultado. Estoy sorprendido. Los chicos tienen hambre. Querían formar parte de la selección nacional y se están divirtiendo", dijo Löw.

Tras los cuatro partidos jugados durante la competición y aún a falta de la final contra Chile, el entrenador adelantó muchos de los integrantes de esa 'Alemania B' "podrán jugar el campeonato del mundo" que se disputará el año que viene, también en Rusia.

Alemania jugará ante Chile la final de la Copa Confederaciones el próximo domingo en San Petersburgo.