Goleada del Bayern en la sobremesa

El Bayern de Múnich se ha impuesto 0-5 al Chemnitzer en la DFB Pokal, en un encuentro que dominó de principio a fin, ante un rival inofensivo sin recursos en ataque.

Goleada del Bayern en la sobremesa
Fotografía: FC Bayern
Chemnitzer
0 5
Bayern
Chemnitzer: Kunz, Scheffel, Endres, Trapp, Reinhardt, Leutenecker, Grote, Aydin, Koch, Hansch y Frahn
Bayern: Ulreich, Rafinha, Hummels, Süle, Kimmich, Rudy, Tolisso, Ribery, Müller, Coman y Lewandowski
MARCADOR: 0-1, min.20, Lewandowski. 0-2, min.51, Kingsley Coman. 0-3, min.60, Lewandowski. 0-4, min.79, Ribery. 0-5, min.89, Hummels.
ÁRBITRO: El árbitro no amonestó a ningún jugador.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la primera ronda de la DFB Pokal, disputado en el estadio de la Gellertstrasse.

El encuentro comenzó con un ritmo muy bajo de intensidad, y con un marcado dominio del conjunto visitante. Que monopolizaba la posesión de la pelota, e instalado en terreno de juego contrario la circulaba con paciencia en busca de espacios, sin excesivo resultado en los primeros minutos, pues únicamente consiguieron concluir una jugada con claridad, y fue mediante un remate de cabeza de Lewandowski que se marchó a la izquierda del arco de Kunz. Por su parte, el equipo local, se mantenía agrupado en campo propio con dos líneas de cuatro bastante juntas, y dejando descolgados a los dos puntas, Hansch y Frahn. Con el paso de los minutos, la dinámica del juego no varió en exceso, pues el equipo de Ancelotti siguió atacando por bandas, especialmente por la derecha, por donde aparecían Kimmich, Rudy, y Coman y Müller que estaban permutando entre la banda derecha y la mediapunta. Mientras que los locales acentuaron su repliegue, introduciendo un hombre más en la línea defensiva, y por ende, sacrificando a uno de los dos hombres que mantenían en la zona de ataque.

Dominio absoluto del Bayern jugando sin porterías

A los 20 minutos de juego, el campeón de Alemania consiguió ponerse por delante en el marcador, por medio de su delantero centro, Robert Lewandowski, que alcanzó la red con un libre directo en el que la barrera del Chemnitzer se abrió, y el balón entró a media altura tras una carambola defensiva. Tras el gol, la táctica del Bayern no varió: optó por seguir controlando el encuentro, con unas fases de posesión que por momentos resultaban soporíferas para el respetable. Aunque si varió la estrategia del Chemnitzer, que hizo lo posible por adelantar las líneas de presión, desde la defensa, y empezó a presionar a la primera línea del rival, que por momentos atravesaba dificultades para  encontrar la mejor opción de pase. El tiempo siguió su curso, y el partido decayó aún más, debido a una espiral de parones, y al deseo del conjunto bávaro de controlar la contienda de tal forma, que su rival se viese hipnotizado, bajo el péndulo de su posesión.

En los últimos minutos del primer tiempo, el Bayern volvió a circular el cuero en zonas más adelantadas del terreno de juego, y volvió a terminar las jugadas. Embotellando en su área a un rival que era incapaz de recuperar el balón, y que únicamente se dedicaba a retroceder las líneas ante el avance visitante, y a amurallar el área, ante la amenaza de Lewandowski. Pero no estaban contando con la amenaza de los llegadores de segunda línea, que cada vez estaba siendo más frecuente por ambas bandas, pues Ribéry estaba empezando a tener una mayor incidencia en las intentonas del equipo de Carlo Ancelotti, ante la ausencia de peligro por parte del oponente, que tenía como único objetivo, el llegar vivo en el marcador, al segundo tiempo.

Llegaron los goles, y el partido acabó con el guión esperado

El segundo tiempo comenzó con el mismo control apabullante del juego por parte del Bayern de Múnich, que seguía teniendo grandes cifras de posesión del balón, y que consiguió aumentar su ventaja en el marcador por medio de Kingsley Coman, que batió al portero Kunz en el mano a mano con un disparo cruzado. Tras el gol, el Chemnitzer hizo lo posible por intentar llegar a la portería contraria, y lo hizo en alguna ocasión al contraataque, pero un conjunto con la experiencia de este pentacampeón de Europa, no podía caer en el nerviosismo, y así fue: siguió controlando el duelo a la perfección, circulando el balón con una gran precisión en la entrega, a costa de una menor velocidad. Por lo que finalmente, el equipo visitante volvió a encontrar la recompensa del gol, por medio de Robert Lewandowski, que sentenció el partido en boca de gol, tras un pase de la muerte de Corentin Tolisso.

Después de ese gol, el cuadro muniqués se relajó definitivamente, y empezó a mover el balón más por placer que por trabajo, y además Carlo Ancelotti empezó a realizar cambios, introduciendo a hombres habituales como Arturo Vidal y Arjen Robben. Por su parte, el equipo del este de Alemania se replegó definitivamente en los últimos minutos, esperando no encajar más goles, y la conclusión de un encuentro, en donde el rival, a su manera, también estaba esperando el pitido final, pues había reducido un número de disparos a portería, que a lo largo del encuentro no había sido excesivamente alto. Ribéry anotó el cuarto gol, en un libre directo desde la frontal del área, y el Bayern siguió en su dinámica de dominio y control del juego, llegando por bandas, y buscando el remate a portería desde el interior del área. Mientras que los locales intentaron buscar el gol del honor a la contra, en alguna de sus escasas ocasiones de salir en velocidad. En el penúltimo minuto del encuentro, el equipo bávaro tuvo ocasión de mostrar su poderío a balón parado, después de que Hummels  anotase el quinto gol del partido de cabeza en el punto de penalti a la salida de un córner.