Nainggolan con molestias en el aductor

El belga Nainggolan se retiró de la concentración de la selección de su país al tener unas molestias en el aductor. Desde su club esperarán a las pruebas finales que se realizarán en la capital italiana

Nainggolan con molestias en el aductor
Foto: Selección de Bélgica

El jugador de la AS Roma, Radja Nainggolan, tuvo que retirarse de la concentración de la selección de nacional de Bélgica tras sufrir unas molestias en su aductor derecho. Estas molestias fueron acrecentándose a medida que pasaban las horas y terminó por convertirse en una rotura. Esta, le alejará de los terrenos de juego durante un tiempo aproximado de entre dos y tres semanas. Sin duda alguna, la pérdida de un todocampista como es Radja, supone un auténtico revés para los próximos partidos de los giallorrossi ya que el belga es una de las piezas angulares del equipo romano presidido por el empresario americano James Palotta.

El jugador nacido en la bella ciudad belga de Amberes, desembarcó en el conjunto de la capital de Italia hace cuatro temporadas procedente del humilde Cagliari. El extravagante mediocentro no tardó ni un partido en convertirse en uno de los referentes del combinado romano ya que logró la titularidad desde el primer día y para colmo, debutó anotando un tanto y sirviendo un pase de gol. Actualmente es uno de los jugadores más queridos por la ardiente afición lupi y también, uno de los capitanes y líderes del vestuario.

Su pérdida supondrá un radical cambio en el esquema de Eusebio Di Francesco que tendrá que prescindir durante algo menos de un mes del jugador más influyente en el juego de su escuadra. El papel de Radja Nainggolan va más allá de la creación de juego ofensivo, el '4' aporta equilibrio en todo momento y está siempre atento a la hora de bregar y frenar contraataques rivales, es un jugador muy comprometido y sacrificado en defensa. La solución será difícil de encontrar, y es que, el belga es un jugador de los que ya no quedan, es único e irrepetible. Actitud, garra y calidad son sus tres principales virtudes.