La gallina que organizó el mejor cumpleaños del mundo

Este Udinese - Perugia de dieciseisavos de final de la Coppa Italia cuenta la historia de una gallina, once grifos y una fiesta de cumpleaños por organizar con un final histórico para el mundo del fútbol.

La gallina que organizó el mejor cumpleaños del mundo
El Udinese-Perugia que acabó en fiesta | Foto: Perugia

El Udinese cumplía la friolera de 121 años, era una ocasión única e irrepetible, por lo que la gallina Maxi López decidió hablar con sus escuderos y compañeros de equipo para organizarle la fiesta de cumpleaños que merecía. El plan se centraría en jugar un partido de fútbol contra los grifos del Perugia. Estos no eran tan temibles como lo habían sido en épocas pasadas pero tampoco debían confiarse, por lo que contactaron con Luigi Nasca para que mediase entre ambos equipos. Todo estaba preparado para la fiesta de cumpleaños, solo faltaban el resto de invitados.

El partido estaba a punto de empezar, pero la pobre situación del equipo de Údine hizo que muchos invitados rechazasen la invitación dejando el Estadio Dacia por debajo de la media entrada. El ambiente no era el propicio para una fiesta, pero la gallina tenía todo planeado para que esa noche resultase inolvidable para todos los invitados.

El estadio con todo un fondo vacío | Foto: Udinese
El estadio con todo un fondo vacío | Foto: Udinese

Los primeros compases del encuentro estuvieron marcados por el dominio de los grifos del Perugia, que con dos acometidas tempranas de Falco y Mustacchio casi le aguan la fiesta a Maxi. Fue pasado el primer cuarto de hora cuando la gallina decidió hacerle el primer regalo al cumpleañero Udinese con una prolongación en un córner para que rematase el capitán Danilo y así poner el 1-0. Era el primer gol en 218 minutos para el equipo, por lo que todos los asistentes lo celebraron con ímpetu. Pasada la media hora de encuentro y tras una caía de Lasagna en el área llegaría el segundo regalo de la gallina, que anotaría el penalti para aumentar la ventaja en el electrónico.

El partido pintaba bien, la fiesta se había animado y al borde del descanso Lasagna finalizó una vertiginosa jugada para poner el 3-0. Nasca también quiso sumarse a la fiesta, pues antes de pitar el final de la primera mitad señaló el segundo penalti del día favorable al Perugia. Cerri no falló y el partido se fue al descanso con un 3-1 para el Udinese. Fue en el vestuario cuando la gallina alentó al equipo para darlo todo en la segunda mitad, les dijo a sus compañeros que diesen lo máximo porque tenía un truco sorpresa que los iba a dejar perplejos.

Maxi celebra uno de sus cuatro tantos
Maxi celebra uno de sus cuatro tantos

La segunda mitad comenzó con ritmo, los jugadores del Udinese le hicieron caso a Maxi, que logró el 4-1 tras una jugada combinativa a gran velocidad. Fue ahí cuando los grifos decidieron replicar para avivar el ánimo de la fiesta, primero con un disparo de Bianco tras un rechace de Scuffet y después con un golazo de Mustacchio tras un sombrero de Cerri proseguido se un pase atrás al delantero para poner el 4-3 en el marcador y hundir un poco el ánimo de los asistentes al cumpleaños.

Nasca volvió a tomar protagonismo al pitar el tercer penalti del encuentro pasados 60 minutos, penalti que anotó Maxi para firmar su hat-trick y ofrecérselo como gran regalo al Udinese. Fue en el minuto 70 cuando la gallina mostró el gran secreto que había guardado como colofón final. Los asistentes a la fiesta enmudecieron ante el alarde de elegancia de la gallina, que tras un centro de Ingelson al corazón del área elevó sus pies y voló para empotrar en plancha el esférico en la portería de Rosati, poner el 6-3, el cuarto en su cuenta particular y dejar a todo el estadio con la boca abierta.

El vuelo de la gallina | Foto: Udinese
El vuelo de la gallina | Foto: Udinese

La gallina había volado para asombro de los incrédulos que no podrán volver a decir que nunca han visto a una gallina alzar el vuelo. Los últimos en sumarse a la fiesta fueron el propio Ingelson con un golazo a la media vuelta en el 82 y el checo Jankto en el 85 para cerrar el definitivo 8-3 y con él la mejor fiesta de cumpleaños que una gallina podría haber organizado jamás.

Este 8-3 cuenta más que la historia de una gallina que voló para hacerle un regalo al Udinese. Este 8-3 no es un bonito regalo para el club que cumple años. Este 8-3 es un regalo para el mundo del fútbol en su totalidad y éste debe dar gracias a Udinese y a Perugia por haber hecho de estos 90 minutos una auténtica fiesta del fútbol.

El marcador final | Foto: Udinese
El marcador final | Foto: Udinese