Partido para olvidar en Old Trafford

El partido correspondiente a la quinta jornada de la Europa League entre Manchester United y Feyenoord se saldó con un resultado pésimo para los visitantes, que se vieron sobrepasados en todo momento por el cuadro británico.

Partido para olvidar en Old Trafford
Celebración de uno de los goles del Manchester United | Foto: Manchester United
Manchester United
4 0
Feyenoord
Manchester United: S. Romero, A. Valencia, P. Jones, D. Blind, L. Shaw, M. Carrick, P. Pogba, J. Mata, W. Rooney, H. Mkhitaryan, Z. Ibrahimovic.
Feyenoord: B. Jones, R. Karsdorp, W. Dammers, JA. van der Heijden, M. Nelom, R. Tapia, T. Vilhena, D. Kuyt, J. Toornstra, E. Elia, N. Jørgensen.
MARCADOR: 1-0, min. 35, Rooney, 2-0, min. 69, Mata, 3-0, min. 75, Jones (p.p), 4-0, min. 90, Lingard.
ÁRBITRO: Manuel Grafe (ALE), no amonestó a nadie.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la quinta jornada de la fase de grupos de la Europa League.

Este jueves 24 de noviembre se vieron las caras Manchester United y Feyenoord en el partido correspondiente a la quinta jornada de la fase de grupos de la UEFA Europa League. Uno de los dos equipos estaba destinado a brillar esa noche en Old Trafford y esp precisamente fue lo que no hicieron los visitantes.

Con cuatro tantos a cero en el electrónico a favor del Manchester se dejó claro esa noche que el conjunto de José Mourinho no está tan mal como se esperaba y que todavía queda Manchester United para rato, sumándole a todo esto el poder de jugar en casa, con la afición alentando durante todo el encuentro.

El Manchester United no llegaba en el mejor momento al partido, en la Premier se encontró con duras derrotas, como el choque ante el Manchester City en el derbi de la ciudad; además su posición en tabla andaba floja, peor de lo esperado, pero todo el mundo sabe que las competiciones europeas son un tema aparte y que los equipos se transforman en estos encuentros. Los de Manchester necesitaban ganar el encuentro si querían pasar a octavos del torneo, pues estaban terceros y tendrían muy pocas posibillidades en caso de perder. Ahora, están segundos de grupo a falta de la última jornada, donde se enfrentan al Zorya.

Por su parte, el Feyenoord no podía llegar mejor al encuentro europeo, líder de la Eredivisie y con un resultado en el último partido de tres a cero a favor de los locales; por si es poco, en el grupo A de la Europa League llegaban como segundos y, provisionalmente clasificados, pero se encontraron en uno de esos días en los que no sale nada y al contario le sale todo.

Primera parte sin prisas

​Ambos entrenadores tenían pensadas diferentes tácticas para llevarse el encuentro, pero los dos coincidían con una idea clara en mente, completar la primera parte sin prisas, no hacía falta la necesidad de meter gol, estos llegarán en la segunda parte. José Mourinho apostó por dominar el encuentro teniendo la pelota y utilizar posesiones largas; todo lo contrario Van Bronckhorst, el entrenador del Feyenoord quiso resguardar atrás a su equipo y salir a la contra cuando fuera necesario. Obviamente ante un equipo con tal potencia en delantera, utilizar esa táctica es jugarse el partido mucho.

Manchester United tuvo más influencia en área rival durante toda la primera parte.

La primera parte se decantó ligeramente para el Manchester United, pero los dos equipos tuvieron llegada al área contraria y pegada, no se pudo evitar, ni con el propio Feyenoord encerrado atrás, que el primer tanto cayera antes o después. Y así fue, en el minuto 35 Zlatan consiguió regatear a dos defensores y poner un balon templado al interior del área donde lo recogió Rooney y este terminó la jugada con una magnífica vaselina a Jones.

Llegan las dudas para el Feyenoord

​Durante la segunda mitad se hizo evidente la superioridad de juego y disposición táctica, el Feyenoord formó un muro infranqueable y no era tan fácil entrar en el área. La lluvia de goles empezó a partir del minuto 69, cuando Mata abrió la veda. Los demás tantos llegaron de la mano de Jones en propia puerta en el minuto 75 después de un potente disparo de Zlatan que el portero no acertó a atajar, y el cuarto lo culminaría Lingard que metió en el 90', tras llevar tan solo diez minutos en el terreno de juego, acabó con un chutazo de fuera del área que se coló por el lado derecho del portero.

El problema llega ahora para el equipo holandés cuando verdaderamente peligra su puesto en octavos de final de la competición, solo le sirve ganar al Fenerbache y que pierda el Manchester contra el Zorya. Ahora lo que les queda a los de Roterdam es ganar e ir a por todas al última encuentro de Europa y seguir como lo estaban haciendo hasta ahora en liga.