Remontada épica en Leicester

El Chelsea eliminó al vigente campeón de la Premier de la tercera ronda de la Copa de la Liga inglesa tras darle la vuelta a un 2-0 en contra. Fàbregas anotó dos goles decisivos en la prórroga.

Remontada épica en Leicester
Cesc Fàbregas celebrando el tanto que daba la vuelta al marcador | Imagen: Chelsea FC
Leicester City
2 4
Chelsea
Leicester City: Zieler, Simpson, Morgan (c), Wasilewski, Chilwell, Gray, King, Drinkwater, Schlupp, Okazaki, Musa
Chelsea: Begovic, Azpilicueta, Cahill (c), David Luiz, Alonso, Moses, Fabregas, Matic, Pedro, Loftus-Cheek (Diego Costa, min. 66), Batshuayi.
MARCADOR: 1-0, min. 17, Okazaki. 2-0, min. 34, Okazaki. 2-1, min. 45+. 2-2, min. 50, Azpilicueta. 2-3, min. 92, Fàbregas. 2-4, min. 94, Fàbregas.
ÁRBITRO: Robert Madley (ING). Expulsó a Wasilewski por doble amarilla (min. 52 y 89).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a los dieciseisavos de final de la EFL Cup entre Leicester City y Chelsea, disputado en el King Power Stadium de Leicester.

Antonio Conte podrá emprender el viaje de vuelta a Londres bien tranquilo. Su equipo, el Chelsea, pudo pasar a la siguiente ronda de la Copa de la Liga tras eliminar al Leicester por un resultado de 2-4. En esta competición los partidos de las distintas eliminatorias son siempre a partido único, por lo que el duelo entre dos italianos como Claudio Ranieri y el mencionado Conte se trataba de un enfrentamiento a vida o muerte.

El King Power Stadium se preparaba una vez más para otra gran noche de fútbol, como las que pudieron disfrutar tantas y tantas veces durante la pasada temporada. Ambos conjuntos llegaban al partido sin contar en sus respectivos onces iniciales con los habituales. El Leicester salió con Zieler de portero, Wasilewski de central, Chilwell de lateral izquierdo, Gray en banda y King en el medio campo, entre otras novedades. Ahmed Musa fue la punta de lanza del 4-4-1-1 del conjunto local. Mientras que, por otro lado, el Chelsea dejó en el banquillo a hombres como Diego Costa, Eden Hazard, Thibaut Courtois o N'Golo Kanté, que volvía a la que fue su casa durante el pasado curso, y donde maravilló a medio mundo con su despliegue físico por todo el campo. Ni un minuto tuvo el francés. Lo más destacado del once fue la titularidad de Moses y Batshuayi, la pareja Cahill-David Luiz o el debut de Marcos Alonso como lateral izquierdo.

Moses, titular con el Chelsea, entre la defensa de los Foxes | Imagen: Chelsea FC
Moses, titular con el Chelsea, entre la defensa de los Foxes | Imagen: Chelsea FC

Shinji Okazaki, titularísimo la pasada campaña, ocupó el puesto de segundo delantero por detrás de Musa, como ya hacía con Vardy el año pasado - el inglés se quedó en el banquillo y salió más tarde-. Como buen futbolista japonés, trabajó y trabajó sin descanso ante una defensa que dejaba bastantes dudas, sobre todo durante el principio del partido. El ex del Mainz pudo hacer dos goles de manera bastante fácil en los minutos 17 y 34 de la primera mitad. Los dos generados por imprecisiones en la defensa, y estando en los dos David Luiz, Begovic y Azpilicueta. El brasileño, al que todavía le falta rodaje, demostró su falta de seguridad atrás en los dos goles, llegando a tapar tarde a Okazaki. Begovic tampoco estuvo acertado, dejando el hueco necesario para que un jugador tan listo como el japonés pudiese encontrarlo. Azpilicueta, por su parte, lo único que pudo hacer fue intentar evitar que los balones superasen la línea de meta, intentando despejarlos de cabeza. Una imagen simbólica, similar en los dos goles.

La primera parte no dio para mucho más que esas dos ocasiones del Leicester que se convirtieron en gol. Y es que, el gol de Cahill en el añadido justo antes del descanso fue como una estrella fugaz. Pareció que el árbitro Madley ya había mandado a los equipos a vestuarios cuando el defensa ex del Bolton se anticipó a un córner que ya ni siquiera estaba en tiempo reglamentario. El Chelsea, sin hacer mucho, se encontró con un gol que sería clave para abrir la senda de la remontada.

En la segunda parte todo fue distinto. El Leicester dejó de creérselo y el Chelsea empezó a hacerlo. Y cómo no hacerlo después del golazo de Azpilicueta. El lateral español conectó una potente volea desde la frontal del área después de que la defensa local despejase mal un centro desde la banda izquierda. El balón se coló por la escuadra y así, casi sin querer, el Chelsea consiguió igualar los dos primeros tantos de los Foxes.

Azpilicueta celebrando su tanto | Imagen: Chelsea FC
Azpilicueta celebrando su tanto | Imagen: Chelsea FC

La segunda mitad fue muy abierta, con ocasiones para los dos equipos, aunque en los minutos finales se notaba que ambos buscaban una prórroga. Así lo consiguieron, después de que Begovic salvase a su equipo en un par de ocasiones y después de que Batshuayi no se pudiese reencontrar con el gol. Y también después de que Wasilewski fuese expulsado por doble amarilla al darle un codazo innecesario a Diego Costa, que había entrado por un Loftus-Cheek bastante desaparecido.

Con un jugador más sobre el verde, los Blues afrontaban el extra-time como un bálsamo. Así, emergió una figura salvadora. Es más, la principal figura salvadora de este equipo en los primeros tramos de la temporada, junto a Diego Costa. No era otro que Cesc Fàbregas. El catalán hizo un doblete - también, así, como quien no quiere la cosa - en los tres primeros minutos de la prórroga. De locos. A los locales el marcador ya se les hizo demasiado cuesta arriba, y más aun con un jugador menos. 

Celebración del último gol del encuentro | Imagen: Chelsea FC
Celebración del último gol del encuentro | Imagen: Chelsea FC

En definitiva, el partido acabó y el milagro fue posible, el Chelsea remontó y Conte sobrevivió. Así de fácil. El Leicester tendrá que descartar una competición de las cuatro que tenía en juego. En cambio, los Blues cogen carrerilla para una de sus mayores opciones de título para esta temporada. Veremos qué pasa.