Premier League: un punto es mejor que nada

Bonito partido el que se vivió en The Hawthorns. West Brom y Tottenham empataron a uno en un encuentro que se podía haber decantado para cualquier lado. Un resultado final que no decepciona a ninguno de los dos conjuntos y que mantiene la buena racha de ambos. Marcaron Chadli para el Albion, y Alli para los spurs.

Premier League: un punto es mejor que nada
Eriksen y Chadli. | Foto: Sky Sports
West Brom
1 1
Tottenham
West Brom: Foster; Dawson, Evans, McAuley, Nyom; Fletcher, Yacob; McClean, Chadli (Gradner, min. 88), Philipps (Brunt, min. 69); Rondón.
Tottenham: Lloris, Walker, Alderweireld (Dier, min. 69), Vertonghen, Davies; Wanyama, Alli; Eriksen, Lamela (Dembélé, min. 65), Sissoko (Son, min. 75); Janssen.
MARCADOR: 1-0, min. 82, Chadli; 1-1, min. 89, Alli.
ÁRBITRO: K. Friend (ING) amonestó a los jugadores McClean, Evans, Vertonghen y Dembélé.
INCIDENCIAS: Partido disputado en The Hawthrons ante unos 25000 espectadores, entre West Brom y Tottenham, por la octava jornada de la Premier League.

Y otra semana más sin perder. Ocho jornadas lleva ya invicto el Tottenham en esta Premier League y no parece que la racha vaya a terminar pronto. El conjunto de Mauricio Pochettino llegaba al encuentro de este sábado con la moral por las nubes después de haber ganado, antes del parón de selecciones, al todopoderoso Manchester City de Pep Guardiola por 2-0. Un resultado que demostraba la confianza de los spurs. Pura demostración de fuerza, verticalidad, dinamismo y fútbol.

El encuentro ante el West Brom se presentaba como una oportunidad única para seguir metiendo la presión al líder de la competición y es por ello que la ausencia en el once inicial del mejor jugador del Tottenham en el último mes, Heung-Min Son, sorprendió a propios y a extraños. En cuanto al resto, no mucha novedad. Janssen volvía al equipo titular y Sissoko y Wanyama se mantenían después del recital que se marcaron ante los citizens. Todo estaba escrito y el partidazo garantizado.

Alli en una acción del partido.
Alli en una acción del partido. Foto: Sky Sports

Lo cierto es que el duelo comenzó un poco alocado. Sin dueño. Ninguna de las dos escuadras imponía un ritmo específico sobre el césped y las batallas en el centro del campo se convirtieron en una constante. Fue entonces cuando llegaría la primera ocasión de los spurs que cambiaría el sentido del encuentro. Pase interior de Lamela sobre Janssen, que actúa como boya dentro del área para volver a tocar de cara al argentino y éste termina enviando la bola quién sabe dónde. Todavía existe la duda de si se trataba de un centro o de un disparo. Horrible. Sin embargo, lo que sí está claro es que dicha situación aumentó la confianza de los spurs y por consecuencia, casi sin quererlo, comenzaría la exhibición del portero baggie, Ben Foster.

Primero con una internada de Ben Davies por la izquierda. El galés suplía a Danny Rose en el once titular y emuló al británico con una gran jugada por el carril zurdo que acabaría con un disparo cruzado detenido perfectamente por Foster. El Tottenham empezaba a animarse y a sacarse de encima la presión rival. La fiesta estaba comenzando en The Hawthrons y casi de inmediato, con un Wanyama que ya se había hecho dueño y señor del centro del campo, llegó la segunda oportunidad y el primer mano a mano de Alli en el partido.

Janssen y Dawson. Foto: Sky Sports
Janssen y Dawson. Foto: Sky Sports

El joven prodigio spur se plantó completamente sólo ante la portería de Ben Foster después de una cabalgada por dentro, pero su definición no estuvo a la altura de su calidad y el portero inglés logró adivinar su golpeo. Pochettino ya se estaba desesperando en el banquillo. Y lo iba a hacer aún más cuando llegó la tercera ocasión clarísima de los suyos. Pase de Alli en la frontal del área para Eriksen que, después de un control orientado, coloca el esférico en el poste bajo para la estirada del partido del héroe baggie. Un escándalo lo de Foster en la primera mitad. Sin duda.

La llegada de la segunda mitad significaría una vuelta al inicio del partido. De nuevo sin rumbo, sin dominante, sin ocasiones. Lo más destacado hasta la llegada de los goles fue la lesión de Toby Alderweireld. El central belga sintió una molestia después de un córner en contra y enseguida todos se echaron las manos a la cabeza. La rodilla del zaguero parecía dañada y hasta tuvo que ser la camilla la encargada de sacarla del terreno de juego. 

Alderweireld en la lesión. Foto: Sky Sports
Alderweireld en la lesión. Foto: Sky Sports

Con los cambios que se produjeron a posteriori (la entrada de Son, por supuesto), llegarían los tantos de ambos equipos. A falta de diez minutos golpearía primero el Albion, pues después de un remate de McClean, Chadli aprovecharía el rechace de Lloris para colocar el 1-0 en el marcador y demostrarle a Pochettino que se equivocó con su venta el pasado verano. La ley del ex se volvió a cumplir. Después de todo, el Tottenham se veía perdiendo un partido que podría haber estado ganando por 0-2 y fácil. Es la magia del fútbol inglés. Y es por ello que se hizo justicia, ya que tras una jugada de Son por la izquierda, Alli conseguiría enviar el balón al fondo de las mallas después de una serie de barullos que se produjeron el área de Foster. 1-1 y resultado no tan malo para los dos conjuntos. 

La lucha por la Premier League sigue su curso para los spurs, y aunque una victoria hoy les habría colocado líderes de la clasificación, hay que valorar la todavía imbatibilidad conseguida y el hecho de que los Big Ones de la competición ya no dan tanto miedo como al principio. Mientras, el West Brom a lo suyo, no deberían tener problemas en cuanto a la salvación respecta si siguen jugando así. Tony Pullis está haciendo un gran trabajo con ellos y está claro que le pueden amargar el día a cualquier equipo.