Los penaltis argelinos salvan al Leicester del doblete de Negredo

Mahrez y Slimani convirtieron en gol los dos penaltis que cometió el Middlesbrough de Karanka, que se puso por delante en el marcador en dos ocasiones gracias a sendos golazos de Álvaro Negredo, el mejor jugador del partido.

Los penaltis argelinos salvan al Leicester del doblete de Negredo
Negredo y Huth peleando por un balón. Imagen: Premier League
Leicester City
2 2
Middlesbrough
Leicester City: Zieler; Simpson, Morgan, Huth, Fuchs; Mahrez (Musa, min. 68), King, Amartey, Albrighton; Okazaki (Gray, min. 76), Vardy (Slimani, min. 66).
Middlesbrough: Valdés; Barragán, Chambers, Gibson, Fábio; Clayton, De Roon, Forshaw; Adama Traoré (Stuani, min. 79), Negredo, Gastón Ramírez (Fischer, min. 88)
MARCADOR: 0-1, min. 12, Negredo. 1-1, min. 34, Mahrez (p.). 1-2, min. 71, Negredo.
ÁRBITRO: Lee Mason (ENG). Amonestó a Albrighton (min. 29), Chambers (min. 31), Negredo (min. 34), Fuchs (min. 37), Amartey (min. 51), Vardy (min. 65)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Premier League inglesa, que enfrentó a Leicester City y a Middlesbrough. El partido fue disputado en el King Power Stadium (Leicester)

La temporada en liga del Leicester está siendo un claro ejemplo de que en el fútbol los milagros a veces exisen, pero que son eso mismo, milagros. Son muy difíciles de repetir.

El nivel del vigente campeón en esta temporada 2016-17 está siendo, en pocas palabras, bastante flojo. El año pasado el equipo de Claudio Ranieri era un grupo de jugadores unidos, compactos, con un estilo de juego, con un planteamiento de partidos escrutado al máximo y con un jugador bajito en el medio campo llamado N'Golo Kanté, que valía por dos. Por lo demás, el equipo sigue siendo igual este año. Incluso tiene más profundidad de banquillo y más hombres por posición. Pero los milagros sólo pasan una vez en la vida. Esta tarde, el Middlesbrough de Karanka ha estado a punto de llevarse los tres puntos en el feudo (inexpugnable el año pasado) del Leicester, el King Power Stadium, tras llegarse a adelantar hasta en dos ocasiones en el marcador. 

Foto: Premier League
Foto: Premier League

El partido fue más dominado por el equipo visitante que por los locales. El equipo entrenado por Aitor Karanka salió a por la victoria desde los primeros minutos de partido. Adama Traoré ya avisó en los primeros minutos cuando estuvo a punto de convertir en gol un zapatazo sin ángulo que repelió Zieler, hoy portero titular de los Foxes. El alemán fue la única diferencia con respecto al once tipo de la temporada pasada junto a la falta de Drinkwater, reemplazado por King (mientras que Amartey intentaba ser Kanté) en el mediocampo. El peligro acechaba y no tardó mucho en convertirse en realidad. Negredo mandó el balón a la escuadra después de un gran pase de Gastón Ramírez en una llegada del Boro que pilló a la defensa local un tanto descolocada. Disparo un tanto raro, medio mordido pero que entra por la escuadra de la portería de Zieler. Minuto 12 y el Leicester ya iba por detrás.

Los locales no conseguían ser compactos y seguían cometiendo fallos atrás, y eso que la defensa era la que no dejó pasar a media Premier el pasado año: Simpson, Huth, Morgan y Fuchs. En la creación de juego tampoco es que el Leicester estuviese muy fino, con King rascando poca bola y teniendo a Mahrez como único jugador que quería proponer algo de medio campo para arriba. Esas dudas, sumadas a la actitud del Boro, que incluso presionaba arriba, hicieron atascarse al conjunto local. 

No hubo muchas ocasiones claras en la primera media hora, fecha límite para que los Foxes despertasen de su letargo. A partir de ahí, se animaron. Mahrez intentó coger importancia en el juego y el Leicester empezó a buscar con más ahínco a sus delanteros, Vardy y Okazaki (cómo no). Cuatro minutos después de la media hora de juego, centro de Simpson al área, mano de la defensa visitante, Chambers sale a quitarle el remate a Morgan y hace mano tras perder el equilibrio. Penalti. Mahrez lo mete. Empate. Así de fácil y rápido pasó todo. El argelino, especialista desde los once metros, pilló a un Valdés descolocado que apenas pudo moverse. El balón fue tan ajustado que parecía que iría fuera, pero dio al palo y entró con mucha violencia en la red.

Foto: Premier League
Foto: Premier League

A partir del gol, los de Ranieri se animaron y se fueron a por el segundo, acercándose más y más. Eso sí, el Boro intentó seguir jugando con el balón, ganando en porcentajes de posesión con casi un 60% en la primera parte. Después del descanso el partido se mantuvo bastante pasivo, ninguno de los dos intentó mirar a portería. Hasta que llegó un vallecano para hacerlo. Golazo de Negredo, el segundo de la tarde. El ex del Valencia deja correr la pelota después de un balón a la espalda de la defensa, otra vez despistada y apenas compacta. Después define al palo largo mientras el balón botaba hacia la portería de Zieler, que no logró tapar lo suficiente mientras el delantero iba escorándose para encontrar el hueco. Faltaban veinte minutos para el final del partido.

El Middlesbrough ganaba y aguantaba el partido sin cambios, mientras que Ranieri ya había hecho los tres cambios, dando entrada a Slimani, Musa y Gray por Vardy, Mahrez y Okazaki. Quizá los visitantes hicieron sus cambios demasiado tarde. Karanka no fue a la defensiva y sacó a Stuani y a Fischer, dando descanso a Gastón Ramírez y a Adama, que hizo un partido muy movido pero sin mucho acierto de cara a portería. Al canterano del Barça le falta madurez, pero no le faltan ganas y actitud. Por eso se ha ganado la confianza de Aitor Karanka y por eso es titular en un equipo de Premier League.

Cuando ya parecía que los tres puntos se iban para tierras del Teeside, otro penalti, convertido esta vez por Islam Slimani, empató el encuentro en la últimísima jugada. Wes Morgan, a lo Alexanco ya en el área durante los últimos minutos, se internó, buscó el contacto y se tiró antes de que la pierna derecha de Adam Clayton impactase con la tibia del central jamaicano. Lee Mason no dudó y señaló la segunda pena máxima en el último minuto del partido. El delantero ex del Sporting de Portugal engañó a Valdés y mandó el balón al lado contrario de la estirada del portero catalán.

Foto: Premier League
Foto: Premier League

El Boro pecó de inocente y no dejó el partido resuelto, pero demostró que tiene personalidad y que es un equipo muy competitivo contra cualquier rival. El Leicester sigue sin convencer una semana más. Aunque entre semana sí convencen... ya están en octavos de Champions League. Hoy, salvados por la campana. Los martes y miércoles, Living the dream.