Walter Mazzarri: "Cualquiera puede tener un mal día"

Ayer se celebraba la decimotercera jornada de la Premier League en el Vicarage Road, donde los locales esperaban ansiosos al Stoke City. El gol en propia desbordó el partido en contra del Watford.

Walter Mazzarri: "Cualquiera puede tener un mal día"
Walter conmonionado con el resultado Foto: Wardoon.net

Tras 13 partidazos en el historial de la Premier League, ayer en el calendario se disputaba el gran encuentro del Stoke City en casa del Watford; Walter quería esos tres puntos en liga, pero no fue así. A pesar del gran esfuerzo del club en el campo, no fue su día. El marcador del Vicarage se movió pero a beneficio del Stoke con un 0-1 que les permite posicionarse en el undécimo puesto de la Premier, mientras tanto los de Walter se mantienen en octavos.

Está claro que Mazzarri no tuvo la misma suerte que hace dos con semanas contra el Leicester City, donde atravesaron dos veces la red del enemigo. La fortuna no estuvo del lado del cuadro local, primero con los diversos cambios en el juego producidos por las lesiones, luego el gol en propia del Watford haciendo ganador al Stoke. Fue en el minuto 28 cuando Heurelho Gomes confirmaba el mal día del conjunto aurinegro al anotarse en propia puerta.

Ayer estaba a la vista que el italiano no estaba muy contento, le preocupaba no solo haberse marchado sin ver puerta sino también con la actuación del trencilla: "Yo estaba muy enojado en ese momento con el árbitro y más aún con el tiempo que dio al final. Fui al vestuario y le di mi mano a Mark". Pero esto no acababa aquí, el entrenador del Watford quería dejarlo aún más claro: "Estaba enojado con el árbitro por no dar mucho tiempo y por sus decisiones. Hay que mirar el partido entero". "Cualquiera puede tener un mal día, y está claro que ayer fue el suyo", añadía.

El Watford tendrá la oportunidad de resarcirse el próximo sábado 3 de diciembre cuando visiten al West Bromwich Albion, equipo que precisamente le precede en la tabla. Los de Mazzari intentarán volver a la senda del triunfo y de paso dar un golpe sobre la mesa en la clasificación.