El sueño por estar entre los cuatro mejores

Liverpool golpeó en los momentos claves y sacó adelante un encuentro que pudo haberse complicado

El sueño por estar entre los cuatro mejores
Divock Origi celebrando con sus compañeros (Fotografía: Getty Images Europe)
Liverpool
2 0
Leeds
Liverpool: Mignolet, Moreno,Klavan, Leiva, Arnold, Can, Stewart (Woodburn , min. 67), Ejaria ( Milner, min. 82), Wijnaldum, Origi ( Grujić , min. 90 + 1 ), Mané
Leeds : Silvestri,Berardi,Bartley, Cooper (Ayling, min. 46), Taylor, Vieira, O´Kane (Phillips , min. 28) , Sacko, Roofe, Dallas (Wood, min. 62), Doukara
MARCADOR: 1-0, min. 76 , Origi. 2-0, min. 81, Woodburn .
ÁRBITRO: Andre Marriner (ING) amonestó Doukara (min. 56) y Origi (min. 90 + 1)
INCIDENCIAS: Partido válido por los Cuartos de final de la Copa de la Liga 2016/2017 disputado en Anfield

Liverpool anhelaba ratificar su buen momento futbolístico y llegar lo más lejos en uno de los torneos más parejos ante una de las sorpresas de la presente temporada.  El último enfrentamiento entre ambos clubes fue en 2003 y los “reds” no podían dejar pasar una oportunidad dorada.  

Un primer tiempo  con muchas dudas

El encuentro comenzó muy intenso, se asociaban, estaban muy activos y sobre todo anhelaban extender su buen momento futbolístico. Mientras que a los blancos les costó mucho  puesto que los locales lo presionaban intensamente.

A los 2 minutos, Liverpool fue el protagonista absoluto y las diferencias entre ambos conjuntos eran abismales.  La última línea se apresuró y por poco pudo ser sorprendida tras una acción insólita.  Un espectáculo de pases en estado puro.

Leeds United sólo atinaba a aguantar y apostaba  por generar alguna opción  de contragolpe.  Su plan no le estaba dando réditos, los reds lo dominaban tácticamente y demostraba porque es considerado uno de los mejores equipos de la presente temporada.

Liverpool estaba intratable, aunque el marcador no reflejaba las diferencias entre ambos conjuntos. A penas le llegaron dos veces sin contratiempos, los reds necesitaban ser más certeros.

A los 11 minutos, Georginio Wijnaldum apareció sólo y estuvo cerca anotar el primero. Cada uno tuvo un mano a mano, partido intenso, trabado y con pocos espacios.  Liverpool aspiraba a ratificar con argumentos futbolísticos su  crecimiento colectivo.

Los blancos tampoco se quedaron atrás y cumplieron de forma impecable su plan de juego pese a no ser más directo en las ocasiones que se le presenten dentro del área.  Divock Origi lo intentó, Alberto Moreno también,  los "reds" era una maquina de pases aunque por momentos quedaba expuesta en su última línea.

Los defensores del Leeds sufrieron con cada rotación ofensiva de los reds, el empate transitorio era muy mentiroso puesto que no refleja las diferencias futbolísticas entre ambos equipos.

A los 23 minutos los blancos buscaban sorprender otra vez pero tampoco tuvieron fortuna, el partido era muy parejo como para liarse con vaticinios errados.  Los relevos defensivos de los reds tendrán que ser más coordinados para evitar contratiempos.

Hubo mucho orden táctico en ambas áreas, era impredecible tratar de imaginarse  que podría haber un gol antes que finalizará el primer tiempo. Liverpool tendrá que ser más directo en el segundo tiempo y tener mayor movilidad.

Segundo tiempo de película

En el complemento la tónica no cambió,  Liverpool entró más decidido era a todo o nada.  Leeds United con sus limitaciones intentaba complicarlo de alguna u otra forma.  Los blancos no tiraban la toalla y apostaban por mantenerse sólidos.

Divock Origi apareció dentro del área rival, aunque cometió una falta.  Alberto moreno lo intentó pero tampoco estuvo preciso en definición. Liverpool buscaba quemar todos sus argumentos para poder avanzar lo más lejos posible.

A los 52 minutos Kemar Roofe apareció solo y estuvo cerca de sorprender al arco de lo reds.  Un partido muy extraño, que por poco casi le cuesta una posible temprana eliminación a Liverpool.

Lucas Leiva siempre estuvo muy activo, el balón no quiso entrar.  El fútbol es así, tan impredecible y emocionante que nada está escrito hasta el último minuto.  El tiempo pasaba y la angustia por no concretar las ocasiones se evidenciaba.

A los  65 minutos, Liverpool la pasaba muy mal quedaba muy expuesta defensivamente y cualquier cosa puede ocurrir.  Los reds recuperaron la memoria y su propuesta directa,  en el momento más inesperado Divock Origi anotó el primero y la algarabía se desató.

Cinco minutos después, Benjamin Woodburn anotó el segundo y le aseguraba la clasificación  a  las semifinales de la Copa de la Liga. Un partido que se tornaba muy complicado,  al final fue un trámite por dos acciones claves.   

Liverpool manejó el encuentro con mucha jerarquía, aunque por momentos sufrió nunca cambio su plan de juego y supo responder contundentemente con  rendimiento colectivo sobresaliente.  Una noche mágica, en la que la juventud y la experiencia fueron determinantes para mantenerse invictos por sexto partido consecutivo.  El rival de Liverpool se determinará mañana por sorteo.