La gloria tiene sabor a Merengue

El Real Madrid venció por 2-1 al Manchester United, con goles de Casemiro e Isco, mientras que Romelu Lukaku descontó para el conjunto inglés, y se coronó campeón de la Supercopa de Europa 2017.

La gloria tiene sabor a Merengue
Real Madrid se coronó campeón de la Supercopa de Europa | Foto: @realmadrid
Real Madrid
2 1
Manchester United
Real Madrid: Navas; Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo; Kroos, Modric, Casemiro, Isco (Lucas Vázquez, min. 74), Bale (Asensio, min. 74); Benzema (Cristiano Ronaldo, min. 83).
Manchester United: De Gea; Darmian, Lindelof, Smalling, Valencia; Matic, Herrera (Fellaini, min. 56), Pogba, Mkhitaryan, Lingard (Rashford, min. 45); Lukaku.
MARCADOR: 1-0, min. 24, Casemiro. 2-0, min. 52, Isco. 2-1, min. 62, Lukaku.
ÁRBITRO: Gianluca Rocchi. Amonestó a Jesse Lingard (min. 42), Dani Carvajal (min. 84), Sergio Ramos (min. 86) y Marcus Rashford (min. 95).
INCIDENCIAS: Supercopa de Europa entre los ganadores de la UEFA Champions League, Real Madrid, y de la UEFA Europa League, Manchester United. El partido fue jugado en el estadio Philip II, de Macedonia.

De los partidos más apasionantes y atractivos para sentarse y disfrutar. En un territorio poco común para encuentros de tal magnitud, pero con un marco de lo más imponente. Un Real Madrid - Manchester United siempre es digno de ver, sea en la época que sea, no importa la fecha del año, no importa el momento de forma de los equipos protagonistas.

Pero esta vez, ambos llegaban como campeones de los dos torneos más importantes de Europa, la Champions League y Europa League. De un lado, el Real Madrid, sin nada que perder, habiéndose consagrado por segunda vez consecutiva del máximo torneo europeo, con un estilo bien definido y sin adquisiciones de gran renombre que tuvieran que demostrar su nivel.

Por otra parte, el Manchester United de José Mourinho, con grandes fichajes como Romelu Lukaku y Nemanja Matic, pero que aún le falta rodaje y una construcción desde la base para poder recuperar todo lo que se hizo mal en los últimos años entre David Moyes y Louis Van Gaal. Eso quedó demostrado claramente en el transcurso del partido, al ver de un lado a un equipo que sabe claramente a lo que juega, con jugadores de muchísima experiencia, mientras que el conjunto inglés está repleto de jóvenes y con nuevos futbolistas que tratarán de tapar las lagunas que sepultaron al United a la sexta posición en la última Premier League.

El partido comenzó como un monólogo del Real Madrid, que salió decidido a ser dueño del juego en todos sus aspectos, manteniendo la posesión del balón y sin dejar pensar a los puntos fuertes del Manchester United, cercándolos contra las cuerdas. Para esto fue fundamental Casemiro, de prodigioso desempeño en el transcurso del primer tiempo, cortando cualquier vía de ataque del rival, y además sumando el gol que abrió el marcador a favor de los 'Merengues'.

Con Cristiano Ronaldo comenzando en el banquillo de suplentes, debido a que se incorporó recientemente a los entrenamientos luego de sus vacaciones y la Copa Confederaciones con Portugal, el Madrid afrontó el partido con Gareth Bale e Isco como estandartes de la ofensiva, además de Toni Kroos. Casemiro y Luka Modric dando el soporte necesario en el mediocampo.

A pesar del bloque perfecto que plantó Real Madrid, el Manchester United encontró un hueco para lastimar de contragolpe, en una acción comandada de pésima forma por Paul Pogba, quien llevó muy despacio el balón a metros finales, mientras que luego, teniendo a Jesse Lingard y Romelu Lukaku de frente, decidió rematar él mismo desde afuera del área.

Párrafo aparte para el rendimiento del delantero belga, reemplazante natural de Zlatan Ibrahimovic pero que falló en el momento más crítico del partido, pese a haberse redimido minutos después. Ya en el segundo tiempo, con la precisa definición de Isco para poner el 2-0, Paul Pogba remató de cabeza, Keylor Navas dejó un rebote corto que quedó servido para el gol de Lukaku, quien envió el balón muy por encima del travesaño.

Instantes más tarde, Nemanja Matic remató desde lejos, Navas volvió a dejar corto el despeje, y Lukaku no falló. Había partido, y Marcus Rashford no pudo con la presión de haber podido igualar el encuentro, cuando tuvo un mano a mano con el guardameta de Costa Rica, el cual definió muy mal al poste defendido por Navas.

Cristiano Ronaldo ingresó en los últimos minutos, pero no pudo pesar mucho en el partido, mientras que David De Gea fue fundamental para darle un mínimo aire de esperanza a un Manchester United carente de alma y de funcionamiento.

Todo concluyó 2-1 a favor del Real Madrid, un equipo que justifica partido a partido haber sido campeón dos veces consecutivas de la UEFA Champions League, mientras que el Manchester United demuestra ser un equipo en reconstrucción, que tiene mucho por trabajar de cara a la próxima temporada donde volverá al máximo certamen europeo.


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