El City tardó, pero terminó abriendo el tarro de las esencias

El Manchester City se ha impuesto 0-2 en Brighton, en un encuentro que dominó de principio a fin, a pesar de las dificultades que tuvo para terminar las jugadas.

El City tardó, pero terminó abriendo el tarro de las esencias
Fotografía: Manchester City
Brighton
0 2
Man.City
Brighton : Ryan, Bruno, Dunk, Duffy, Suttner, Brown, Propper, Stephens, March, Gross, Hemed
Man.City: Ederson; Walker, Kompany, Otamendi, Stones, Danilo; Fernandinho, De Bruyne, Silva; Jesus, Agüero.
MARCADOR: 0-1, min.70, Agüero. 0-2, min.75, Lewis Dunk en propia meta.
ÁRBITRO: Michael Oliver amonestó a Gabriel Jesús (min.29) y Raheem Sterling (min.82).
INCIDENCIAS: Partido disputado en el estadio The American Express Community Stadium, correspondiente a la primera jornada de la Premier League.

El partido comenzó con un claro dominio del Manchester City, que tenía la posesión del cuero en su poder, y que en los primeros minutos  creo un gran peligro combinando por banda derecha, por donde consiguió llegar a línea de fondo con Walker y Gabriel Jesus que en el día de hoy estaba realizando las labores de segundo punta, acompañando a Agüero. Mientras tanto, el conjunto local se mantenía replegado en campo propio con dos líneas de cuatro, en donde los puntas Hemed y Gross quedaban exentos de defender, para presionar el inicio de la jugada del rival, y para desmarcarse en ruptura, lo más abiertos posible, cuando el equipo recuperaba el balón. Pero en el primer cuarto de hora, el equipo de Chris Hughton, no había sido capaz de iniciar una transición rápida correctamente, ante el buen hacer de la línea defensiva de tres del equipo de Manchester.

Gran control del balón del City, que fue de más a menos

Después de los primeros minutos, el Brighton empezó a cerrar los espacios con más eficacia, y el dominio del City se estancó, pues ralentizó notablemente la velocidad en la circulación del esférico, y porque fue incapaz de profundizar por el centro, ante la ausencia de una buena opción de pase en el interior del área, pues Agüero estaba bien escoltado por los defensores rivales, y Gabriel Jesús estaba saliendo demasiado del área. Pasaron los minutos, y el equipo local seguía jugando con la misma verticalidad, pero estaba jugando demasiado en largo, y no estaba siendo capaz de encontrar a Hemed que era la referencia cuando recuperaba el balón. Por lo que estaban echando de menos a un jugador con calidad y último pase entrelíneas, para que sus ataques pudiesen fructíficar. El ritmo de intensidad estaba siendo bastante elevado, el propio del fútbol inglés, pero las ocasiones de gol, no se habían producido por el momento, el cuadro blanquiazul no había conseguido llegar al área rival, y el combinado skyblue, solamente disparó contra el arco rival, mediante un tiro libre botado por Kevin de Bruyne.

Los últimos minutos de juego fueron de un mayor dinamismo, pues el conjunto local estaba empezando a salir en velocidad con una mayor elaboración, aunque seguía sin tener éxito, y el equipo dirigido por Pep Guardiola, volvió a ser profundo en los últimos metros, gracias a que Agüero empezó a salir más del área para recibir y asociarse, pero estaba empezando a atravesar dificultades para sacar el balón jugado desde atrás, a causa de que el rival adelantó las líneas de presión, para intentar obstaculizar el primer pase del rival, sin excesivo éxito en esa tarea específica, aunque gracias a ello, consiguió anular el control del City en campo contrario, en los últimos segundos en los que no pisó el territorio del oponente con balón controlado.

El que golpea primero... golpea dos veces

El segundo tiempo comenzó con un ritmo más bajo de intensidad, y con un dominio más productivo del Manchester City, que estaba siendo mucho más vertical en la entrega, y que estaba aprovechando los errrores defensivos que cometió el rival fruto de su presión, para llegar con peligro. Aunque con el paso de los minutos, el Brighton volvió a adelantar las líneas de presión, y con llegadas por banda, juego aéreo, y una lamentable defensa de las segundas jugadas por parte del equipo de Pep Guardiola, que estaba en serios aprietos, ante los intentos de un rival, creó bastante peligro. Con el paso del tiempo, el equipo dirigido por Pep Guardiola logró superar ese tramo de "asedio", y con el balón, recuperó el timón del juego, y volvió a rodear el área contraria, aunque volvió a pecar de ser excesivamente horizontal en sus posesiones.

Después de los primeros minutos de juego, el cuadro visitante siguió llevando la iniciativa en el juego, pero a pesar de sus intentos, seguía sin ser capaz de rematar las jugadas con claridad. Mientras que los locales hacían lo posible por alargar las fases de posesión al máximo posible, para tomarse un respiro, y para dejar pasar el reloj lo máximo posible. Pero el equipo de Manchester consiguió aprovechar un error de Stephens en el medio, que perdió el balón a manos de Kevin de Bruyne, que jugó con Silva, para que este dejase solo a Agüero delante de Mathew Ryan, y anotase el primero del partido. Tras el gol, el Manchester City optó por controlar el encuentro mediante la posesión, y empezó a atacar con mayor fluidez, y agresividad en busca de un segundo gol que le diese tranquilidad. Frente a un oponente que quedó noqueado tras el primer tanto, y que a los pocos minutos se encontró con el segundo, después de que el central Lewis Dunk, rematase contra su propia portería, un centro de Fernandinho desde la derecha.

En los últimos minutos del encuentro, el cuadro citizen ejerció un dominio mucho más pausado, en el que ralentizó la velocidad en la circulación de balón para matar el partido definitivamente, anestesiando a un oponente que en el segundo tiempo había jugado con un solo punta que era Glenn Murray, escoltado por una línea de cinco centrocampistas. Finalmente, el partido murió con el City instado en el último tercio de campo, a la espera del pitido final, aunque seguía llegando al área contraria, gracias a la libertad de movimientos que casi todos los jugadores de campo estaban teniendo en esos minutos.

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