Josep Guardiola afrontaba su primera temporada como profesional con la misma ilusión que cuando debutó como jugador sobre el césped del Camp Nou. Desde su llegada tuvo que tomar decisiones difíciles como prescindir de jugadores que hicieron historia con la camiseta azulgrana como Ronaldinho o Deco. Pese a eso, su trabajo empezaba a vislumbrar el éxito en el último tramo de temporada.

En el Athletic de Bilbao, Joaquín Caparrós dirigía su segunda campaña en el club, tras conseguir mantener al equipo en el undécimo puesto en Liga el año anterior. El técnico llegó a Lezama procedente del Sevilla, con el que en cinco temporadas consiguó un ascenso a Primera y dos participaciones para la Europa League tras quedar sexto en la clasificación.

Tras la jornada treinta y cinco de Liga, el FC Barcelona era líder y sacaba ocho puntos de ventaja al Real Madrid de Juande Ramos, por lo que el equipo de Guardiola casi acariciaba el título. El Athletic por su parte, había conseguido la permanencia matemática en esa misma jornada tras ganar en San Mamés al Betis por la mínima y tras la derrota del Sporting de Gijón en Almería, manteniéndose así en la mitad de la tabla.

El camino del Barcelona en la Copa hasta la final

El equipo azulgrana comenzó su andadura en la competición enfrentándose al Benidorm en dieciseisavos. El Barcelona ganó en Alicante con un solitario gol de Bojan con un disparo desde fuera del área. En el Camp Nou derrotó también por la mínima al Benidorm tras un penalti transformado por Messi y cometido sobre el delantero de Linyola.

En octavos de final, el rival del equipo de Guardiola fue el Atlético de Madrid. En el Vicente Calderón, el conjunto catalán salió victorioso gracias a los tres tantos de Leo Messi. En la vuelta en el Camp Nou, el Atlético se adelantó con un gol de Sinama Pongolle, pero un tanto de Bojan de cabeza y otro de Gudjhonsen dieron el pase al Barcelona.

Ya en cuartos, su rival fue el Espanyol. En Montjuic el resultado del derbi catalán fue de cero a cero y en el coliseo azulgrana, el conjunto culé se impuso por 3 a 2. Bojan hizo los dos primeros tantos y Piqué pareció sentenciar el encuentro poco después, pero los goles de Corominas y Callejón pusieron el miedo en el cuerpo a los culés.

El último escollo antes de la gran final era el Mallorca. En el Camp Nou el pase quedó bastante encaminado gracias a los goles de Thierry Henry de cabeza y de Rafa Márquez con un magistral lanzamiento directo de falta. Pero en el Ono Estadi pudo complicarse mucho la eliminatoria. Gonzalo Castro adelantó al Mallorca con un gran disparo ajustado desde la frontal y en la segunda mitad, Martí tuvo en sus botas el segundo gol en una pena máxima para igualar la contienda, pero Pinto detuvo el lanzamiento. Para mayor tranquilidad azulgrana, a falta de diez minutos para el final, Leo Messi que había entrado en la segunda mitad, se plantó solo ante Lux tras un error defensivo y picó el balón sobre el portero bermellón para sentenciar el pase a la final.

El camino del Athletic en la Copa hasta la final

El Athletic tampoco lo tuvo fácil para llegar hasta la final en su paso por las cuatro eliminatorias previas.

En dieciseisavos se enfrentaban al Recreativo de Huelva. En San Mamés el resultado fue favorable a los leones con un 2 a 0 con goles de Ion Vélez y David López. Pero en la vuelta las cosas se complicaron. Akalé y Ersen Martin igualaron la eliminatoria para los andaluces con un gol cada uno, pero a falta de quince minutos para el final, Roberto cometió penalti sobre Ion Vélez y Fernando Llorente dio el pase al Athletic.

Los octavos de final depararon un choque ante Osasuna. En el Reyno de Navarra, Pandiani adelantó a los de Pamplona a falta de ocho minutos para el final, pero en el descuento volvió a aparecer Llorente para aumentar las opciones del Athletic. En San Mamés el partido quedó sentenciado antes de los veinte minutos gracias a los goles de Gabilondo y Ion Vélez y el equipo de Caparrós pasó de ronda.

Ya en cuartos de final, el Sporting de Gijón fue rival del Athletic antes de las semifinales. Tras el cero a cero en la ida en San Mamés, Carmelo puso en ventaja al equipo local en El Molinón nada más empezar el partido. Pero gracias a un gol de Gabilondo al filo del descanso y otro de David López, los leones se acercaron un poco más a la final.

En semifinales el Athletic se enfrentaría al ex equipo de Joaquín Caparrós, el Sevilla FC. En el Sánchez Pizjuán, Llorente ponía la eliminatoria de cara para los bilbaínos con el primer gol del partido, pero un tanto de Duscher y otro de Acosta en el descuento, después de que Kanouté errase una pena máxima, dieron la vuelta al partido. En San Mamés y empujado por su afición, el Athletic remontó el resultado adverso de la ida con goles de Javi Martínez al inicio del partido y de Llorente y Toquero antes del descanso.

Mestalla fue el escenario de la final entre Athletic y Barcelona

Los dos equipos llegaban a Mestalla con los deberes hechos, el Athletic en undécima posición en Liga y con la permanencia en el bolsillo y el Barcelona a punto de conquistar el campeonato y con una final de Champions League ante el Manchester United esperándole tras eliminar al Chelsea.

Los chicos de Caparrós querían conquistar la vigesimocuarta Copa del Rey para el Athletic de Bilbao y pelearon por ello desde el inicio. Antes del minuto diez, Yeste botó un córner desde la izquierda y en el segundo palo se erigió poderoso Gaizka Toquero superando a Xavi Hernández y a Keita para conectar un cabezazo que no pudo detener Pinto. Aquel guerrero que llegó procedente del Eibar y de la Segunda División española, ponía en ventaja al segundo equipo con más Copas del Rey de la historia para intentar derrotar al Barça de Guardiola.

Aquella noche, el técnico azulgrana tuvo que incluir novedades en defensa, ya que tanto Abidal, que fue expulsado en el partido de Liga ante el Villarreal como Rafa Márquez y Milito lesionados, no pudieron jugar. Así pues, la defensa estaba formada por Alves en banda derecha, Puyol en banda izquierda y Piqué y Touré Yaya como centrales. Precisamente fue el marfileño el que iniciaría la remontada azulgrana pasada la media hora de partido. Touré recibió el balón en el centro del campo y sin pensarlo dos veces se lanzó hacia la portería de Iraizoz y tras dejar por el camino a Toquero, Llorente y Orbaiz, sacó un latigazo con la pierna derecha que tras tocar en los pies de Amorebieta se introdujo en la portería del Athletic.

Así se llegó al descanso y en la segunda mitad, el Barcelona salió decidido a llevarse a casa el título y en apenas diez minutos sentenció la final.

Poco después de saltar de nuevo al césped, Leo Messi iniciaba una jugada desde la izquierda para buscar a Eto’o con un pase interior en el área. El tiro cruzado del camerunés lo despejó Gorka, pero el rechace cayó en los pies de Messi, que controló y entre una maraña de jugadores propios y rivales, hasta cinco del Athletic, consiguió sacar un buen disparo con la zurda para adelantar al equipo azulgrana.

Con el Athletic noqueado, el tercer gol culé llegó acto seguido. En un contragolpe que pilló descolocada a la defensa vasca, Messi metió un buen pase en largo para Bojan Krkic, que avanzó hasta entrar en el área y tras aguantar ante Aitor Ocio colocó el balón junto a la cepa del poste izquierdo de la portería de Gorka Iraizoz. Sin tiempo para asimilar el tercer mazazo, Xavi Hernández hizo el cuarto con un magistral lanzamiento directo de falta y sentenció así la final en la que el Barcelona de Guardiola conquistó su primer título.