Los granotas salvan un punto tras ser sometidos por el Celta
El Levante salva un punto tras ser sometido por el Celta. (Foto: Salvador Sas | EFE).

Celta y Levante se veían las caras en Balaídos tras remontar sus respectivas eliminatorias en la Copa del Rey, el esfuerzo que los vigueses tuvieron que realizar el jueves, en la remontada ante la Unión Deportiva Almería, no pesó a los de Herrera, que dominaron el encuentro desde el inicio y lograron adelantarse en el marcador por medio de Quique De Lucas, en posición incorrecta, los de Paco Herrera tuvieron ocasiones para sentenciar el encuentro pero no volvieron a ver puerta, Roger, en los últimos instantes logró salvar un punto para un Levante que mostró una vez más el oficio que le ha llevado a la cómoda situación en la que se encuentra. 

El Celta rehuye el cansancio y toma las riendas

El Levante de Juan Ignacio Martínez saltó al terreno de juego de Balaídos con las ideas claras, el conjunto mediterráneo, fiel a sus ideales, se mantuvo fuerte en el aspecto defensivo con la intención de buscar la contra a cada ocasión posible, Martins, delantero granota, era el único futbolista liberado de las tareas de destrucción en las que el equipo levantinista mantenía siempre a nueve jugadores de campo y Munúa por detrás del cuero, el Celta sabía que el encuentro era una prueba de fuego en lo que a creación se refiere y no rehuyó el balón, abrazó la posesión del cuero y buscó la meta rival siempre desde el buen trato de la pelota, los jugadores más ofensivos del conjunto dirigido por Paco Herrera hicieron gala, una vez más, de una movilidad inteligente que acabó dando sus frutos, resaltable en este aspecto, y en muchos otros, fue la actuación del danés Michael Krohn-Dehli quien apareció desde la banda izquierda, ésa que siempre le ve partir, para luego sorprender en posiciones más centradas e incluso en la banda contraria, asociándose con Augusto Fernández, que cuajó un buen encuentro.

El Celta se sabía el plan inicial al dedillo, era conocedor de que el encuentro iba a requerir de un continuo trato de la pelota y de un esfuerzo casi sobre humano para abrir a la defensa levantinista y defender los rápidos ataques del conjunto valenciano, desde el inicio los hombre de Paco Herrera tomaron las riendas, dominaron el cuero e hicieron emplearse a fondo al conjunto visitante, Munúa y Varas aparecían una y otra vez para repelir el primer tanto, el meta valencianista sentía la amenaza mucho más presente pero Varas tuvo que salvar a los suyos en varias ocasiones durante el primer periodo, la primera gran ocasión del encuentro la firmó Martins, que a punto estuvo de adelantar a los suyos con una media tijera que Varas desvió al más puro estilo de portero de balonmano, saltando y salvando el gol con el pie. 

Una sociedad inagotable

Los minutos avanzaban y el Celta pese a pasar por momentos de menor acierto seguía llevando la voz cantante en el partido, su superioridad se vio reflejada en el marcador poco antes del descanso cuando Iago Aspas se vistió de capitán general e inventó una jugada deliciosa en la que tras superar a varios rivales en conducción, sirvió a Quique De Lucas, en posición ligeramente adelantada, el veintidós encaró la meta granota y superó a Munúa con un disparo preciso con la pierna izquierda. El Celta se adelantaba en el marcador gracias a una pareja que se entiende a las mil maravillas y hacía justicia con lo visto en el terreno de juego, el partido llegaba a la pausa.

Tras el paso por vestuarios el partido cambiaba ligeramente, el Levante salió enrabietado del entretiempo y esa rabia a punto estuvo de costarle un disgusto, un robo celeste supuso una gran ocasión de gol para De Lucas que no llegó a conectar un gran centro de Krohn-Dehli tras robo del conjunto local. El susto envalentonó al Levante que adelantó las líneas dificultando la salida de balón de los locales pero no pudo evitar conceder espacios favorables a los de Paco Herrera, el partido entró en una vorágine vertiginosa en la que los dos conjuntos intercambiaban ataques que, por norma general, ni siquiera conseguían finalizar. Cabral y Martins dispnían de las ocasiones más claras, el primero en un gran remate de falta que consiguió repeler Munúa y el segundo en una gran acción individual en la que tras orientar el cuero a las mil maravillas disparaba fuera, cerca de la portería defendida por Varas. 

Campanada en los instantes finales

El carrusel de cambios propuesto por los dos técnicos dio cierto respiro al Celta que volvió a tomar las riendas de la mano de la pareja formada por Bermejo y Krohn-Dehli, el Levante seguía llevando cierto peligro pero no llegaba a inquietar la meta local, todo el esfuerzo del conjunto de la ciudad olívica se fue al traste en los instantes finales, una peligrosa falta botada por Míchel era repelida por la barrera y cuando parecía que el peligro había sido esterilizado apareció Barkero para inventar un pase magistral al propio Míchel quien cedió al corazón del área donde el canterano Roger, salido desde el banquillo, empataba el encuentro

El Celta no podía creer lo ocurrido, demasiado esfuerzo para un premio tan corto y optó por seguir remando en el tiempo de descuento, Mario Bermejo logró conectar un cabezazo tras servicio de Krohn-Dehli desde la esquina pero el remate del nueve se iba ligeramente desviado y el Levante conseguía arrancar un punto de un encuentro en el que se vio del todo superado por un conjunto ambicioso al que le faltó pegada. Los de Juan Ignacio Martínez son séptimos con veintiún puntos, uno menos que el Getafe, que ocupa la última plaza con derecho a competición europea, el Celta es decimocuarto con quince puntos, tres puntos por encima de una zona de descenso de la que no consiguen distanciarse.

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