Leyendas rojiblancas: Esteban
Esteban firmó el primer gol oficial de un jugador con la elástica rojiblanca en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.

Nombre: Esteban José Navarro Navarro.

Fecha de nacimiento: 22 de marzo de 1976.

Lugar de nacimiento: La Mojonera (Almería).

Posición: mediocentro.

Temporadas:

    2001-2002: Segunda División B, grupo IV.

    2002-2006: Segunda División.

Al igual que Barbero y Cervián, Esteban fue un futbolista determinante y ejemplar desde el inicio hasta el final de su carrera como rojiblanco. Esteban también fue citado para debutar en aquella campaña 2001-2002 que culminó con el club presidido por Rogelio Hidalgo como nuevo equipo de la Liga de Fútbol Profesional, en el que había nueve jugadores almerienses. Una representación de peso.

El organizador

De aquellos nueve jugadores almerienses, Esteban era el que diseñaba la organización del juego. Como dicen los entendidos, era un '6' puro, su zona ideal era el círculo central del campo. Se recuerda a este gran futbolista como un mediocentro en constante búsqueda de receptores de asistencias, no era para nada eléctrico en su juego, corría a poca velocidad, pero lo compensaba con su calidad y su visión de juego. Se le conocía como "Esteban" o "Esteban Navarro" y era el típico jugador que siempre hay en un equipo: callado, hacía su labor en silencio, no tenía portadas de prensa, pero sin él, el equipo hubiera enfermado y posiblemente muerto. De su mano (o de sus pies, mejor dicho) nacieron numerosas jugadas y pases que fueron culminados por los tres indiscutibles magos almerienses aquel año para ascender a Segunda: Raúl, Ortiz y Francisco. Gran rédito aportó el de La Mojonera en aquellos intensos duelos contra el Motril (en Segunda B) o contra el Poli Ejido (ya en Segunda).

La firma

Tras sufridos sobresaltos en el debut en Segunda (donde Esteban fue "titularísimo" durante toda la temporada) y en la siguiente campaña, la U. D. Almería se traslada al estadio de las pistas de atletismo, abandonando el estilo inglés del Juan Rojas para mudarse al estilo olímpico del Mediterráneo. Esteban Navarro tiene el brillante honor de haber sido el primero en rubricar un gol de la UDA en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Fue ante el Córdoba de Bilic y el resultado final fue de 2-0 a favor de los locales, con el mencionado gol del número 6 y otro de Roberto Nanni. En esta misma temporada, después de estar a tres puntos del ascenso, el Almería pasa penurias y desastres, pero al final consigue cumplir la misión. Esteban contribuyó innegablemente a que esta permanencia significará el cuarto año consecutivo en constante crecimiento para la Unión Deportiva Almería casi recién nacida.

El inevitable adiós

Para la temporada 2005-2006, los dirigentes deportivos rojiblancos contrataron a un tal (ironía) Fernando Soriano. Inevitablemente, de este hecho se originaron unas consecuencias absolutamente directas: Esteban solo participó en dos encuentros al principio de aquella campaña y en el mercado de invierno fue traspasado, curiosamente, al Córdoba, que había descendido a Segunda B. Muchos aficionados rojiblancos están de acuerdo en que fue en esta temporada donde se cimentaron las bases para el ascenso a Primera. Un entrenador de renombre como Paco Flores y futbolistas de la talla del propio Soriano, Galca, Crusat, Francisco, Ortiz, Uche, Míchel...

Casi siempre se nota el descenso de nivel en los jugadores porque disminuye de modo considerable su capacidad física. En el caso de Esteban no fue así, fue un adiós casi irremediable. Esteban nunca había tenido potencial muscular y de resistencia; sus virtudes eran saber encontrar el hueco por donde había de pasar el balón, su disposición táctica, su colocación sobre el terreno y su liderazgo. El míster se encontró con un regalo para sus filas que se llamaba Soriano, por lo que el almeriense emigró a Córdoba, donde jugó la ingente cantidad de minutos a la que estaba acostumbrado y ascendió con ellos a Segunda División al año siguiente.

Un jugador de póster

A continuación, Esteban recaló en el Roquetas, para jugar desde el 2008 hasta el 2010 al lado de casa y colgar sus inolvidables botas negras. El mediocampista rojiblanco fue siempre un tipo inteligente, y además era un deportista al que gustaba verle jugar porque movía su cuerpo lenta y delicadamente y es así como se aprecia mejor la calidad y la técnica.

Siempre a la altura como profesional y como persona y siempre a disposición de la afición, Esteban ha sido en Segunda B y Segunda uno de los mejores centrocampistas de la era moderna en el fútbol de la capital almeriense. Un futbolista de foto.

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