Filial Zaragocista: Pablo Alcolea
Pablo posa para VAVEL (Foto: Natalia Tello | Edición: Jaime del Campo | VAVEL).

Pablo Alcolea Guerrero (24, Zaragoza) nos atiende muy amablemente en los aledaños del estadio que le vio disputar sus primeros minutos en Primera División: el Municipal de La Romareda.

Alcolea es el actual portero del Real Zaragoza B, pero entrena a diario junto al primer equipo a las órdenes de Manolo Jiménez.

Trayectoria

Pablo comenzó a jugar a fútbol en el equipo del pueblo donde vive: La Puebla de Alfindén. Y a la edad de 12 años entró en el Real Zaragoza y comenzó a jugar en sus categorías inferiores. El zaragozano nos cuenta que “a nivel de Aragón, los mejores entrenadores de porteros están en el Real Zaragoza, así que, a nivel de Aragón, es donde más rápido puedes progresar. Te enseñan, en mi caso de portero, a cómo colocarte, a blocar, las salidas…”, y, de todos los entrenadores que ha tenido a lo largo de estos años, Pablo reconoce que no puede elegir a uno porque todos “tienen algo especial y cada uno me ha aportado una cosa diferente”.

Uno de los momentos que el zaragocista recuerda con más cariño le sucedió con tan sólo 15 años. Pablo nos lo cuenta con una gran sonrisa en su rostro: “Íbamos a jugar el campeonato de España contra los de un año más, el portero titular era Unai Calavia, y al primer equipo le faltaba un portero para el entrenamiento. Entonces jugaban Cuartero, David Villa, Savio, Galleti, Dani… Quisieron mandar con el primer equipo a Unai, pero alguien dijo “¡a ver si se va a lesionar Unai!”, y dijeron “¡pues mandar a Pablo!”, y fui a entrenar y jugué un partidillo corto con ellos. Me acuerdo que le paré un par de balones a Corona, me marcó un gol Villa, en la otra portería estaba Miguel, y Láinez en el otro campo, me hizo mucha ilusión porque yo era muy fan de Láinez”.

Alcolea fue convocado por primera vez con el primer equipo del Real Zaragoza en enero de 2010, para un partido contra el Villarreal en el Madrigal y cuando el equipo lo dirigía José Aurelio Gay. Por entonces, Pablo sólo tenía 20 años. El jugador reconoce que “para nada me lo esperaba” y que “fui muy feliz, es un sueño que persigues desde niño”.

Este verano, Pablo realizó su tercera pretemporada junto a la primera plantilla del club aragonés. El portero nos explica que “estar con un equipo de Primera División haciendo la pretemporada y entrenar con ellos te hace muy feliz. Llevas toda la vida en el Zaragoza y encima eres aragonés, por lo que es un orgullo estar haciendo la pretemporada con el Real Zaragoza, toda mi familia somos del Real Zaragoza y nos hizo mucha ilusión”.

Tercer portero

Al comienzo de la presente temporada, Manolo Jiménez se encontró con tres porteros con ficha del primer equipo: Roberto Jiménez, Toni Doblas y Leo Franco. Pablo reconoce que “lo pasé un poco mal durante el verano, porque veía que se iban a juntar tres porteros y yo tenía la ilusión de ser el tercero, igual que había acabado el año pasado. Cuando vi que estaban tres porteros me vine un poco abajo”. Sin embargo, en una comparecencia ante la prensa, Manolo Jiménez aseguró que el tercer portero del Real Zaragoza era Pablo Alcolea, apartando de esta forma a Toni Doblas. “Que Manolo Jiménez dijera que yo era el tercer portero me hizo muy feliz y me ayudó mucho a aumentar la confianza y a saber que contaba con su apoyo”, señala Pablo. Pese a ser para el míster el tercer portero, en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey que enfrentaba a los maños con el Granada en La Romareda, el técnico sevillano convocó como segundo portero a Toni Doblas. Ante esto, Pablo nos cuenta que “Jiménez me explicó que entendiera que era una situación complicada para Toni. Es complicado para un portero de ese nivel de repente estar apartado. Además, era un partido en el que en principio tampoco iba a jugar. Y bueno, parecía claro que en invierno saldría (Toni Doblas). Yo estuve informado de todo y no tengo ningún pero hacia Manolo Jiménez”.

Debut

Tras llevar media vida defendiendo al escudo del león, tras tres pretemporadas con la primera plantilla y de haber ido convocado en varias ocasiones con el primer equipo, el 23 de febrero de este año llegó el ansiado y esperado, tanto por él, como por sus familiares y amigos, como por la afición zaragocista, debut en Primera División con el primer equipo. Fue en La Romareda frente al Valencia Club de Fútbol, ante su gente y su afición.

"Vi que Leo Franco salía del área y que la tocaba con la mano y dije “ya está”"

El día anterior a dicho partido, Roberto, portero titular del conjunto maño, sufrió una lesión lumbar durante el entrenamiento, que le obligó a pasar la noche en el hospital, con lo que el portero titular sería Leo Franco y Pablo Alcolea sería el suplente.

Todo transcurría con normalidad durante aquel partido, pues Pablo ya había vivido en más ocasiones actuar como segundo portero y, como dice él, “lo normal es que no pase nada y no juegues”, aunque ese día “mis amigos me decían que ese era el día, que era mi momento”. Pero, de repente, todo cambió en el minuto 77 de partido. En una acción de ataque del conjunto ché, Leo Franco salió del área y tocó el esférico con la mano. El guardameta argentino fue expulsado y, tal y como habían pronosticado los amigos de nuestro protagonista, el momento de Pablo Alcolea había llegado. Entró sustituyendo a José Mari. El arquero maño nos cuenta cómo lo vivió: “Cuando vi que expulsaban a Leo Franco no me lo creía. Vi que salía del área y que la tocaba con la mano y dije “ya está”. Apoño me dijo que me quitara el chándal, que tenía que salir. Al principio te está hablando todo el mundo: el entrenador, los compañeros, el delegado que te dice que te pongas las botas… y estás un poco perdido, pero luego ya te pones en la banda a esperar a que llegue el cambio y ya para dentro. Manolo Jiménez me dijo que estuviera tranquilo, que la cosa estaba como estaba, que íbamos a estar con 10, que estuviera lo más tranquilo posible y que si estaba ahí era porque me lo había ganado”. Cuando llegó el momento en el que Pablo pisaba el césped de La Romareda, de su estadio, la afición blanquilla le recibió con una gran y emocionante ovación, algo que Alcolea piensa que fue porque “el ambiente estaba caliente, ya que nos habían robado un poco, y siempre alegra que salga alguien de la casa, que juegue un canterano. Siempre sueñas con recibir una ovación así y lo agradezco mucho”. Sus minutos en el césped, aunque fueron pocos, dejaron ver destellos de la calidad que posee el guardameta y realizó varias paradas que bien podían haber sido goles y haberle costado la derrota al club aragonés. Alcolea nos cuenta cómo vivió el debut y los minutos que jugó: “Como nada más salir tenía una falta en contra y se veía que me la iban a tirar a mi lado, me centré totalmente en la falta, pero luego, cuando estaba el balón más lejos, sí que pude saborear un poco que estaba debutando y mirar a la grada, que estaba llena, y las luces… Y ves que estás metido en Primera División. Fue muy emocionante”, en cuanto a su actuación: “Tengo muy buen ejemplo, porque soy muy amigo de Ander Herrera, y siempre he visto que cuando él salía tenía mucha personalidad. Hay que hacer las cosas, lo que no puedes hacer es salir al campo y esconderte, y menos en un puesto como el de portero que es a todo o nada. Si quieres ser futbolista tienes que ir a por todas”. En cuanto a las felicitaciones y mensajes de apoyo que recibió tras el partido, Pablo se queda con la de sus padres, que “estaban muy emocionados”, y con las de sus amigos, que “vinieron a ver el partido y cuando salí estaban todos esperándome en la puerta y nos fuimos a cenar todos juntos”. También nos cuenta que “la noche anterior no había dormido muy bien, y luego te pasan tantas cosas: el partido, las felicitaciones, muchas emociones… que acabas tan saturado que llegué a casa y caí en la cama enseguida”, aunque reconoce que “esa noche me costó un poco dormir”.

A lo largo de esa semana, todo el mundo estaba pendiente de la evolución de Roberto. Finalmente, el guardameta madrileño no se recuperó a tiempo y Pablo Alcolea viajó a Getafe para jugar como titular el partido en el Coliseum Alfonso Pérez. Kilian, segundo portero del filial, sería el portero suplente. Pablo nos cuenta cómo fue la semana preparatoria de ese encuentro: “La semana previa a Getafe trabajé como siempre, lo que no puedes hacer es intentar mejorar en una semana cosas que no has mejorado en meses, o intentar hacer trabajo de pierna para estar más rápido, porque en una semana no te da tiempo de cogerlo. Leo (Franco) me dijo que esa semana estuviera tranquilo, que hiciera lo de siempre, que hiciera entrenamientos suaves, porque como estaba tocado de la mano… Me dijo que por entrenar más duro no iba a mejorar más en una semana y que además me arriesgaba a lesionarme”. Sobre el partido, que el Real Zaragoza perdió por dos goles a cero, el meta destaca que “nos quedamos jodidos, porque además no dimos muy buena imagen. Además vino gente a apoyarnos y no estuvimos a la altura”. Pese a ello, reconoce que “el partido fue especial y yo estaba feliz porque había jugado, había cumplido un sueño, y en los goles tampoco pude hacer nada. Yo estaba feliz por haber jugado de titular con el Real Zaragoza después de tantos años. Vino mi hermana, vinieron mis primos y vinieron mis amigos, y fue todo mucho más especial”.

Con los minutos jugados con el primer equipo y la confianza que tiene en él Manolo Jiménez, Pablo admite que “da la sensación de que ser portero del primer equipo está cerca”, y añade que ello le “da motivación para seguir entrenando cada día más fuerte para ir mejorando y hacerlo bien y que te vean. Y quizá presión porque sabes que tienes que salir a todos los partidos a hacerlo bien. No vale con que en un partido me metan un gol que podría haber evitado, hay que estar bien y demostrar que puedes estar en Primera, porque si en Segunda B no lo haces bien, en Primera no hay manera”.

"Cuando estaba el balón lejos, sí que pude saborear un poco que estaba debutando y mirar a la grada, que estaba llena, y las luces… Y ves que estás metido en Primera División. Fue muy emocionante"

Manolo Jiménez coge el timón

El proyecto que el técnico de Arahal quiere llevar a cabo en el Real Zaragoza tiene su base en el trabajo de la cantera y en la formación de jugadores de la casa. Los frutos de este tipo de proyectos se disfrutan al cabo de los años, sin embargo, en los pocos meses que lleva en marcha, ya se ha podido ver una cierta confianza de Manolo Jiménez en los jugadores que vienen desde abajo y en lo que va de temporada ha hecho debutar a cuatro jugadores del Real Zaragoza B: Tarsi Aguado, Fran González, Héctor Hernández, y el propio Pablo Alcolea, además de dar minutos a Jorge Ortí y de contar en varios entrenamientos con otros jugadores como Anton, Diego Suárez o Marc Mateu. Además, el club aragonés fichó este verano a jugadores en propiedad en lugar de conseguir cesiones, como se venía haciendo años atrás. Alcolea nos da su punto de vista sobre la situación: “Yo creo que sí que ha cambiado algo, porque lo que ha hecho Manolo Jiménez ha sido fichar a varios jugadores que ya son propiedad del Zaragoza. Esperemos que todo vaya bien con el primer equipo y nos quedemos en Primera, y ya se tendrá una base de la que partir, ya no es como otros años que tienes que cambiar al equipo entero. Tienes a Roberto, Álvaro, Montañés, Víctor, José Mari, Apoño… tienes una base importante y no tienes que fichar a 10 jugadores como otros veranos, quizá sólo tienes que reforzar algunos puestos”. En cuanto al apostar por la cantera, hecho que tampoco se viene haciendo en los últimos años, Pablo opina lo siguiente: “Este año hemos debutado ya cuatro, anteriormente han debutado Ortí y Kevin Lacruz. Lo que tenemos que hacer es hacerlo bien en el filial y esperar a que nos llegue el momento. Yo tengo la confianza de que las cosas llegan así: haciendo bien tu trabajo con el filial. En el filial sí que hay nivel para jugar en Primera, pero no se puede hacer todo en un año. Tarsi y Diego Suárez son juveniles, yo cuando era juvenil no estaba preparado ni de lejos. Ander Herrera hizo los tres años de juvenil. No hay que precipitarse tampoco, hay gente muy buena y con mucho potencial, pero las cosas tienen que ir poco a poco y es un trabajo de años, no de un año sólo”.

Temporada actual con el Real Zaragoza B

El segundo equipo del club aragonés termina la liga este fin de semana y aún está todo por decidir: podrían descender a Tercera, mantener la categoría, o jugar la promoción para lograr la salvación, ya que se sitúan en puesto de promoción por el descenso. La temporada ha sido difícil, con rachas muy malas de hasta seis partidos sin ganar, y, actualmente, acumulan 7 encuentros sin sumar los 3 puntos. Alcolea ha explicado que “los principios de la primera y de la segunda vuelta siempre son un poco locos. Veníamos de jugar el año pasado en el grupo catalán, y este grupo es diferente, los campos suelen estar peor, no pasa nada durante los partidos y de repente te marcan un gol… es complicado”. Pablo reconoce que “al principio nos costó un poco adaptarnos”, pero que “eso se supera entrenando fuerte y tratando de retocar alguna cosa en el equipo. Y parece que funcionó. Ha habido partidos que los planteábamos más a defender muy fuerte y a evitar que nos hicieran ocasiones, porque no salíamos compenetrados a la presión arriba y luego en cuanto llegaban nos metían un gol. Teníamos un poco de pérdida de confianza y tratábamos de meternos muy atrás y estar muy juntos para que no nos pudieran hacer gol. Yo creo que es cuestión de confianza, estábamos bajos de confianza”.

Plano personal

Pablo Alcolea tiene muy claros sus objetivos de cara a este final de temporada, y esos son: “Terminar el año bien con el filial y salvarnos. Pero sobre todo, hacer buenos partidos, entrenar a un nivel alto y tratar de dejar el listón lo más alto posible para que cuando tengan que tomar decisiones sea complicado para ellos”.

En todos estos años como futbolistas, Pablo ha pasado por momentos muy buenos, pero también por momentos malos. Recuerda que el momento más duro fue el año pasado: “Me rompí la mano y estaba entrenando con el primer equipo, además Leo Franco estaba lesionado e iba a ir muchos partidos convocado con el primer equipo, pero al día siguiente de lesionarse él me rompieron la mano y estuve 2 meses de baja. Aunque luego me vino bien porque hice una muy buena recuperación y volví muy fuerte de la lesión”.

El guardameta blanquillo se define como un portero que “juego bien con los pies, porque de pequeño era jugador de campo. Además vivo mucho el partido, estoy siempre hablándoles a los defensas, les corrijo cosas, a veces me dicen pesado pero es algo que no me importa en absoluto, porque un portero tiene que hacer eso, yo creo que les ayudo”.

En cuanto a momentos vividos como zaragocista, Pablo tiene claro que, como aficionado, se queda con “el día que ganamos la Copa del Rey con el gol de Galleti, y cuando ganaron la Recopa, que jugaron un partido contra el Racing en La Romareda y estaba a explotar. Dieron la vuelta de honor antes de jugar el partido y vi a Pardeza, a Esnáider, que yo era muy muy fan de Esnáider, la primera camiseta que tuve fue de él, Cedrún, Belsué, Solana… Y se me puso la piel de gallina con eso, lo que pasa es que yo cuando la Recopa tenía 6 años y no la recuerdo muy bien”, y como jugador, tampoco duda ni un instante en quedarse con “el debut” y “las salvaciones de estos dos últimos años en Valencia y Getafe”.

De todos estos años que lleva vistiendo los colores blanco y azul, Alcolea recuerda con especial cariño cuando comenzó y era tan sólo un niño: “Me acuerdo mucho cuando ganamos el torneo de Brunete y cuando ganamos el campeonato de España. Teníamos un grupo muy bueno, éramos muy amigos todos. Ibas a entrenar a las 7 de la tarde con un cierzo horrible, pero ibas contento porque ibas a estar haciendo el cabra con tus amigos”, recuerda sonriente.

Por último, Pablo Alcolea menciona como sus ídolos en el mundo del fútbol a Gaby Milito, Juan Eduardo Esnáider y César Láinez.

20 chuts de Pablo Alcolea

1. Nombre: Pablo Alcolea Guerrero.

2. Edad: 24.

3. Lugar de nacimiento: Zaragoza.

4. Trayectoria deportiva: La Puebla de Alfindén y Real Zaragoza.

5. Apodo: Pablo.

6. Quién le inculcó el interés por el fútbol: Me vino de serie. Mi padre jugaba pero tampoco es que le apasionara.

7. De no ser futbolista, ¿qué habría sido? Habría estudiado una carrera, que es lo que estoy haciendo. Estudié enfermería y ahora estoy con filología.

8. Un vicio: Estar con los amigos.

9. Un defecto y una virtud:

  • Defecto: A veces me enfado demasiado.
  • Virtud: Soy muy pesado para conseguir las cosas.

10. Un sueño futbolístico: Formar parte de la primera plantilla del Real Zaragoza.

11. Un estadio: La Romareda.

12. Un equipo: Real Zaragoza.

13. Un entrenador: Manolo Jiménez.

14. El mejor consejo recibido: El de Leo Franco en el momento de mi debut. Me dijo que estuviera tranquilo y que confiaba en mí.

15: Jugador favorito por línea:

  • Portero: César Láinez.
  • Defensa: Gaby Milito.
  • Medio: Ander Herrera.
  • Delantero: David Villa.

16. ¿Con qué compañero relacionarías las siguientes palabras?

  • Ídolo: Leo Franco.
  • Promesa: Álvaro González.
  • Humildad: Víctor Rodrígez.
  • Gracioso: Zuculini.
  • Despistado: Kevin Lacruz.
  • Amigo: Pedro Lozano.

17. Fuera de los terrenos de juego:

  • Una película: El padrino.
  • Un libro: La sangre fría.
  • Un lugar: Sevilla.
  • Un hobby: El cine.

18. Palabra que no existe en tu vocabulario: Rendirse.

19. Una frase: Fracasar en una crisis es no poner todos los medios para salir de ella.

20. Supersticiones antes de jugar: Ninguna.

Desde VAVEL queremos darle las gracias a Pablo por su predisposición y amabilidad a la hora de realizarle la entrevista, así como desearle toda la suerte del mundo para que con su esfuerzo y trabajo pueda alcanzar todas las metas que se proponga.

Entrevista realizada por: Natalia Hungría y Patricia Lambán.

Reportaje realizado por: Patricia Lambán.

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