Resumen temporada 2012/13 del Real Valladolid
El Real Valladolid celebra sobre el césped de Zorrilla la permanencia matemática. (Foto: Ángel Becerra | Real Valladolid).

El Real Valladolid 2012/13 fue el último equipo de la Liga en echar a rodar. Fruto de la consecución del ascenso en el Play Off, el equipo gozó de unas largas vacaciones, que terminaron cuando ya había varios equipos fogueándose en los clásicos amistosos veraniegos. Con un sin fin de incógnitas, una plantilla mermada por las bajas y contratos no renovados, Miroslav Djukic tomó el timón de la nave pucelana por segundo año consecutivo.

Poco a poco fueron llegando los fichajes, desconocidos para el público pucelano. Rukavina, Ebert, Sastre, Omar, llegaban a orillas del Pisuerga con la desconfianza de los aficionados pucelanos al no tener grandes referencias sobre estos jugadores. La llegada de Sereno si agradaba a la afición, puesto que el portugués reviviría una segunda etapa en el Real Valladolid, donde tan buen recuerdo dejó a pesar del descenso a Segunda División. La pretemporada comenzaba y el equipo viajaba a Galicia, al igual que en el año anterior. Si algo sale bien, para qué cambiarlo, pensaba Djukic.

La temporada de Liga comenzaba, y el Real Valladolid estrenaba su retorno a Primera en Zaragoza. La duda que tenían los aficionados albivioletas rápidamente se disipó, puesto que su equipo logró vencer al conjunto maño y estrenar así su casillero. Una semana más tarde culminaba un comienzo soñado, derrotando al Levante en un exultante José Zorrilla.

El Real Valladolid comenzó la temporada con dos grandes victorias

En la tercera jornada, la buena marcha de los pupilos de Djukic quedó truncada en San Mamés, donde el Athletic venció al Real Valladolid y frenó en seco su progresión. A pesar de ello el Pucela no se arrugó y siguió firme a sus principios. Nuevamente caía derrotado, esta vez en Zorrilla, en la siguiente cita liguera. Era el Betis quien se encargaba de elevar a dos derrotas consecutivas la marcha del Real Valladolid, tras un error garrafal de Jaime en una salida, fallo que significó a la postre su salida del equipo titular.

Aduriz celebró un tanto ante su ex equipo. (Foto: Eitb).

El Calderón hizo explotar a Djukic

Con 6 puntos y situado en mitad de la tabla, llegaba el Valladolid al feudo del Atleti, donde el equipo colchonero había vencido en sus encuentros anteriores. Durante aquel choque el Valladolid se vio superado, viendo imposible realizar su juego característico. Al termino del partido, Miroslav Djukic pronunció una frase que quedará para la posteridad, “Algunos no se han enterado de que Franco ha muerto”, comentó el serbio criticando la actuación arbitral. El balcánico fue expulsado durante el desarrollo del encuentro, y explicó que su equipo había sido claramente perjudicado en la derrota por 2-1.

Djukic: "Algunos no se han enterado de que Franco ha muerto"

La situación empezaba a complicarse, después de tres derrotas consecutivas. El Rayo Vallecano, con Paco Jémez como estandarte, llegaba a Zorrilla dispuesto a alargar la depresión de resultados local. Pero esto no ocurrió. El Real Valladolid barrió del campo a un Rayo desconocido, que se llevó seis goles pucelanos, a pesar de comenzar el choque con ventaja. El resultado final de 6-1 reflejaba la situación, el Valladolid no había ascendido a Primera para pasearse.

El empate ante el Espanyol en la jornada 7 de Liga ayudaba a los pucelanos a mantener un puesto tranquilo a mitad de tabla, pero en la siguiente jornada caerían derrotados en la visita a la complicada plaza de Málaga, donde de nuevo los albivioletas clamaron por las decisiones arbitrales. Siete días más tarde, en el Estadio José Zorrilla, los locales lograron un jugoso empate ante la Real Sociedad, que aún no había metido la séptima marcha.

Tras dos meses de competición, el Real Valladolid se encontraba en una cómoda décima plaza, con tres victorias y dos empates en los nueve primeros choques de Liga. Con cuatro puntos sobre el descenso, y sobre todo, las buenas sensaciones de un equipo que supo reponerse al primer pequeño bache del año, la ciudad respirada seguridad y confianza de cara a la consecución del objetivo principal.

El Valladolid restó importancia a la Copa

El mes de noviembre comenzó con el debut en la Copa de S.M. el Rey del conjunto blanquivioleta. El sorteo había deparado un rival complicado, el Real Betis Balompié, que por entonces ocupaba el quinto puesto de la clasificación de la Liga BBVA. La ida sería en el Nuevo José Zorrilla y la vuelta en el Benito Villamarín. Djukic alineó un once repleto de suplentes que fue capaz de hacer frente al equipo bético. El Real Valladolid consiguió la victoria gracias a un gran gol del Bueno, que aportaba ventaja al Pucela en la eliminatoria.

Ebert consiguió uno de los goles más bonitos del año con una suave vaselina sobre Andrés Fernández

Tres días más tarde el Real Valladolid visitaba El Reyno de Navarra; el conjunto rojillo ocupaba el farolillo rojo de la tabla y necesitaba la victoria como agua de mayo para acercarse a la salvación. La necesidad de la escuadra navarra se vio reflejada durante todo el encuentro, asediaron la portería defendida por Dani Hernández, diecisiete disparos buscaron portería. La expulsión de Rubén, por doble amarilla, en el minuto setenta y seis, fue el punto de inflexión del partido, Osasuna perdió solidez atrás, hecho del que se aprovechó Patrick Ebert que, tras una gran jugada, consiguió superar por arriba a Andrés Fernández con una vaselina preciosa en el minuto ochenta y tres. El marcador no se movería y el Real Valladolid consiguió tres puntos que lo situaban octavo en la tabla clasificatoria.

Ebert logró el gol de la victoria en Pamplona. (Foto: Real Valladolid).

La siguiente jornada, el Real Valladolid recibía a un Valencia en horas bajas, al que aventajaba en la clasificación por un solo punto. El partido se le puso de cara al conjunto ché gracias a un gol tempranero de Cissokho. El propio jugador francés fue expulsado, viendo la roja directa tras cometer un penalti, a falta de veinticinco minutos para la finalización del encuentro. El héroe se convirtió en villano, ya que Víctor Pérez transformó dicho penalti y puso contra las cuerdas a un Valencia que acusó la inferioridad numérica hasta el final del partido. Finalmente el reparto de puntos fue el resultado de un encuentro que fue modificado totalmente tras la expulsión del lateral zurdo.

La dinámica positiva continuaba siendo la tónica

El Coliseum Alfonso Pérez albergaría la siguiente jornada el encuentro entre el Getafe y el Real Valladolid. El Getafe, a tan solo tres puntos de los puestos de descenso, necesitaba la victoria para alejarse de la quema. El primero en golpear fue el conjunto blanquivioleta; Óscar anotó poco antes del descanso un gol de los llamados “psicológicos”. Tras la reanudación el Pucela se hizo con el control del esférico pero una jugada a balón parado azulona se tradujo en el gol del empate; Alexis fue quien cabeceó el balón al fondo de las mallas. Cuatro minutos más tarde, Lafita, tras una gran jugada personal, marcó el gol que daba la victoria al conjunto madrileño. Paradójicamente, la victoria no solo alejó al Getafe de los puestos de descenso sino que lo acercó considerablemente a Europa, mientras el Real Valladolid continuaba situado en la zona tranquila de la tabla.

Posteriormente el Granada visitaría tierras vallisoletanas. El encuentro fue excesivamente físico y escaso de técnica. En este escenario apareció la figura de Óscar; el charro consiguió crear peligro entre líneas y logró conectar con Manucho. El delantero angoleño supo aprovechar un gran pase para ganar la espalda a la zaga nazarí y cruzar magistralmente el balón a Toño, que no pudo hacer nada ante el gran disparo del ariete pucelano. Anquela buscaba más presencia ofensiva en terreno de juego pucelano y dio entrada a Floro Flores. El atacante napolitano no logró realizar su cometido y el 1-0 resultó decisivo. Gracias a esta victoria el Real Valladolid eludía tranquilamente la zona de descenso antes de encarar el “Tourmalet” liguero, Sevilla, Depor, Real Madrid y FC Barcelona serían los rivales en las próximas cuatro jornadas.

Manucho dio la victoria a su equipo ante el Granada. (Foto: Real Valladolid).

Antes del ya mencionado “Tourmalet”, los pupilos de Djukic visitaban tierras sevillistas para enfrentarse al conjunto bético en el partido correspondiente a la vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa de S.M. el Rey. La victoria por la mínima y la ausencia de goles encajados en el Nuevo José Zorrilla proveían al Real Valladolid de una ligera ventaja con respecto al equipo verdiblanco. Tan solo fue un espejismo, el Real Betis Balompié venció por tres goles a cero y consiguió el pase a la siguiente ronda de la competición copera. Eliminación ambigua, ya que impedía al Real Valladolid llegar más lejos en Copa y al mismo tiempo restaba compromisos entre semana, que ayudaba a que el conjunto pucelano se centrase física y psicológicamente en la liga.

La victoria en el Pizjuán sirvio como colchón antes de enfrentarse a los grandes

En la siguiente jornada liguera, el Sánchez Pizjuán aguardaba en la noche hispalense a un Real Valladolid que visitaba el feudo sevillista sin ninguna presión y con confianza en sus posibilidades. Los aficionados de Nervión no habían ocupado sus respectivos asientos cuando Ebert anotaba el primer tanto para su equipo, dos minutos le habían bastado al Real Valladolid para situarse por delante en el electrónico. Diez minutos más tarde, Óscar marcaba el segundo tanto que materializaba la sorpresa blanquivioleta. Cuando los jugadores enfilaron el acceso hacia los vestuarios el resultado inicial se mantenía. Tras la reanudación, la mala suerte incidió en el Real Valladolid, cuando Manucho anotó en su propia portería y dio alas al Sevilla. El equipo blanquirrojo aumentó el grado de intensidad y el “Pitbull” Medel hizo honor a su apodo y fue expulsado, por doble amarilla, trece minutos más tarde de que el Sevilla recortase distancias. En los últimos compases del encuentro ambas escuadras tuvieron ocasiones claras pero no consiguieron materializarlas. La victoria afianzaba la gran dinámica vallisoletana aunque no todo fue positivo, ya que Jesús Rueda se lesionó de la rodilla y tuvo que ser sustituido.

Dos grandes en apuros

La jornada quince deparaba uno de los duelos más esperados de la temporada, el Real Madrid visitaba el Nuevo José Zorrilla con la necesidad de sumar los tres puntos para dar caza a los dos únicos que lo adelantaban en la tabla, paradójicamente, sus dos eternos rivales, Atleti y Barça. El partido serviría para ver si el alto nivel competitivo demostrado por el Real Valladolid a esas alturas de temporada era inmune a uno de los mejores equipos del mundo. El ambiente, característico en estos tipos de encuentros, motivó aún más a los blanquivioletas, que, a través de Manucho, se adelantaron en el marcador.

El Madrid reaccionó rápidamente y Benzema, gracias al resbalón de Marc Valiente, marcó el empate. Manucho, libre de marca, volvió a enviar el balón al fondo de las mallas con un testarazo impecable. Özil empató el encuentro momentos previos al descanso. En el minuto setenta y dos, el propio Mesut Özil, botó, de manera magistral una falta que se coló por la escuadra del arco defendido por Dani Hérnandez, el meta venezolano no pudo hacer nada. Los destellos merengues apagaron a un Pucela brillante. Nuevamente, después de un buen partido del Real Valladolid que terminó con derrota, las peores noticias llegaron desde la enfermería, el alemán Ebert, caído durante la batalla ante los blancos, confirmaba su lesión que le traería varias semanas de tratamiento.

Deportivo y Valladolid empataban en un disputado encuentro

Tras la derrota ante el Real Madrid, los blanquivioletas visitaban Riazor para medirse a un Depor alojado en la última plaza de la tabla. Dos recién ascendidos se veían las caras, la revelación visitaba a la decepción. El partido rebosó igualdad y ninguno pudo hacerse con él, acabando este con el resultado inicial. El punto no le servía al Deportivo para remontar el vuelo y ayudaba al Valladolid a coger aire tras la derrota ante el equipo merengue.

El Valladolid apretó al Deportivo, pero solo consiguió un empate en Galicia. (Foto: La Voz de Galicia).

El último encuentro del año para el Real Valladolid lo enfrentó al FC Barcelona en un José Zorrilla abarrotado. La clase de la escuadra culé restaba posibilidades al conjunto blanquivioleta, que afrontaba el partido con confianza gracias a la ausencia de presión. Extradeportivamente, el conjunto blaugrana encaraba el encuentro tras una semana atípica debido a la recaída de su técnico, Tito Vilanova, en la enfermedad que le había sido diagnosticada anteriormente. El partido estuvo dominado claramente por el Barça que finalmente se impuso por uno a tres. Xavi, Messi y Tello anotaron los tantos blaugranas mientras que Javi Guerra hizo lo propio para su equipo. El Valladolid finalizaba un año repleto de alegrías, la consecución del ascenso y la buena situación clasificatoria ilusionaban a sus aficionados de cara al 2013.

Llegaron las dudas…

Marzo y abril fueron meses en los que los pupilos de Djukic despejaron la incógnita de si el equipo iba a mirar al final de temporada hacia arriba de la clasificación o si lo iba a hacer con miedo y recelo hacia abajo. No fueron meses buenos los del conjunto pucelano ya que haciendo balance solo se cosecharon 7 puntos de los 24 posibles. Las señales de alarma se encendían ya que el equipo era incapaz de materializar el juego al que estaban acostumbrados a practicar meses atrás.

La derrota ante Osasuna encendió todas las alarmas

El punto más negro de la temporada llegó el domingo 31 de marzo. El Real Valladolid se marchaba al descanso venciendo 1-0 a Osasuna, conjunto dirigido por un viejo conocido de la parroquia albivioleta como Mendilibar, y fallando ocasiones muy claras que habrían dado, de materializarse, una tranquilidad supina al cuadro blanquivioleta de cara a la segunda parte. Precisamente en ese segundo acto, los rojillos lograron anotar 3 goles y llevarse la victoria ante un Pucela al que se le achacó la pasividad y falta de motivación con la que afrontó los segundos 45 minutos.

El ambiente se enrarecía en la capital del Pisuerga y más cuando una semana después los vallisoletanos caían injustamente y con una decisión arbitral nefasta en Valencia con un gol en último minuto de partido de Jonas tras un saque de banda que correspondía al cuadro de Djukic y que acabó efectuando el de Valverde. Una decisión arbitral injusta como injusto ha sido el cierre de este caso conocido ya como ‘Caso Minutazo’ por parte del Comité Español de Disciplina Deportiva que ha dejado impune este error. Pero esto ya es historia.

…Pero se disiparon

El punto de inflexión llegó una semana más tarde en Zorrilla y ante el Getafe, aunque no sin sufrimiento, ya que los pucelanos tuvieron que remontar el gol de Paco Alcácer para hacerse con los 3 puntos gracias a los tantos de Óscar y Javi Guerra y coger oxígeno en la clasificación de cara a esa más que ansiada permanencia.

El duro trabajo realizado en el primer tramo de la campaña, sin experimentar el típico proceso de adaptación a la nueva categoría que tanto lastra a los recién ascendidos en sus inicios, fue la clave para que los apuros de fin de curso no se vivieran en Zorrilla. En circunstancias normales cosechar 3 de 12 puntos en juego en las últimas jornadas de Liga sería un apuro. Serían insuficientes para escapar de la quema. Por fortuna y gracias a su regularidad, el Pucela no tenía esas preocupaciones.

El quinto mes del año arrancó con un match ball para los castellanos. En caso de victoria en el Santiago Bernabéu tendrían matemáticamente atada la permanencia. Sin embargo, el novato no logró ganar en Wimbledon pero hizo sudar al campeón. El 4-3 dejó con la miel en los labios al equipo.

Permanencia más que merecida

A la segunda fue la vencida. Llegaban los coruñeses a Valladolid en busca de la victoria. Sin ella, como finalmente ha ocurrido, la salvación era aún más difícil. Con un estadio abarrotado y animoso Javi Guerra anotó el gol definitivo. El Real Valladolid sería de Primera un año más. El resto de choques de mayo solo servirían para poner aún más alto el listón. El Barcelona superó fácilmente a los de Djukic pese al 2-1 que mostró el luminoso. Una semana después el necesitado Celta de Vigo se hizo con el triunfo, clave para su permanencia, en Zorrilla. Los blanquivioleta habían bajado los brazos tras meses y meses de pelea, de golpe constante y de demostrar que los equipos pequeños también son capaces de no sufrir cuando se hacen bien las cosas.

El Valladolid celebró sobre el césped la permanencia en Primera. (Foto: Real Valladolid).

La temporada ha concluido con tres derrotas consecutivas que no han borrado la sonrisa del rostro pucelano. En Mallorca se dijo adiós al curso con 4-2, si bien los bermellones no lograron el reto de mantenerse en la élite. Gregorio Manzano, viejo conocido en la capital de Castilla, venció a su ex equipo, que de nuevo mostraba que su batalla ya había acabado con éxito tres jornadas antes.

Ya ha acabado la campaña. Por segundo año consecutivo el fútbol da alegrías a Pucela, que gozará de nuevo del mejor deporte rey gracias al buen hacer de los humildes y honrados jugadores que han mantenido el estandarte pucelano donde se merece. El jefe se ha ido a Valencia, Djukic no estará en el banquillo en la 2013/2014. Su sucesor, que aún está por definir, tendrá ante sí el reto de que Valladolid viva un trienio y no solo bienio de regocijo futbolístico.

La plantilla 2012/13

Porteros

Defensas

Centrocampistas

Delanteros

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