Errores del pasado antes del escenario futuro
Messi y Sergi Roberto, los goleadores del partido frente al Lechia Gdanks (foto: fcbarcelona.cat).

En el último partido en el que Jordi Roura iba a ser el primer entrenador, al menos de momento, de la primera plantilla del Barcelona, no iba a encontrar un escenario precisamente plácido. El Lechia, con la ilusión de jugadores, entrenadores y aficionados, salió a comerse el mundo. El partido pareció de todo menos amistoso para los locales, que luchaban cada balón como si un título les fuera en ello. Si a ello le añadimos una gran seriedad táctica en todo momento y una envidiable forma física para aguantar la presión más o menos constante durante los 90 minutos, el talento de los culés no fue suficiente para doblegarlos. Al final, 2-2 y vuelta hacia Barcelona para preparar la presentación ante su afición en el Gamper.

Los jugadores que participaron

Leachia Gdansk: Mateusz Bak (Malkowsky, min. 46), Deleu (Ouembo, min. 46), Bieniuk (K. Bak, min. 46), Madera (Janicki, min. 46), Adam Pazio, Frankowski (Duda, min. 79), Dawidowicz (Smuczynski, min. 77)(Kacprzycki, min. 82), Pietrowski (Zyska, min. 56), Grzelczak (Lazaj, min 86), Matsui, Buzała (Tuszynski, min. 31).

Barcelona: Pinto (Oier, min. 45), Montoya (Femenía, min. 62), Sergi Gómez (Bagnack, min. 62), Bartra (Planas, min. 62), Adriano (Patric, min. 62), Song (Samper, min. 62), Dos Santos (Espinosa, min. 62), Sergi Roberto (Ilie, min. 62), Alexis (Neymar, min. 78), Messi (Dongou, min.76), Tello (Joan Roman, min. 22).

Inicio y presión local

Como era previsible, el partido empezó con una asfixiante presión arriba del Lechia para impedir la salida de balón desde atrás de los hombres de Roura. Jugando un 4-4-2, los centrales culés no estaban cómodos por la presión de los dos puntas. Los delanteros locales no dejaban pensar y el balón no circulaba fluido en su inicio. Song intentaba incrustarse entre Sergi Gómez y Bartra pera conseguir ventaja numérica y hacer un 3 contra 2 constante en la línea defensiva. Pero las imprecisiones en el pase y el paso hacia delante que daba el Lechia cuando el Barcelona retrasaba el balón complicaban mucho la iniciación de juego que querían los azulgranas. Aún así, cuando la fatiga empezó a hacer mella en los jugadores locales, juntaron las líneas y esperaron al Barça a partir del centro del campo.

Presión intensa en campo propio que anuló a Dos Santos, Song y, en menor medida, a Sergi Roberto

Cuando el Lechia se fue hacia atrás parecía que el Barcelona iba a encontrarse cómodo por fin, pero las sensaciones siguieron siendo de total ahogo en cuanto intentaban penetrar en la defensa rival. A excepción de destellos individuales de Messi, Alexis y Sergi Roberto, el juego del Barcelona fue tan previsible como lo había sido en las épocas de menor rendimiento de la pasada temporada. Sin los mismos jugadores, cierto, pero con el mal endémico que padece la plantilla en cuanto las fuerzas no rozan el 100%. Los interiores desaparecieron de su área de mayor influencia para aparecer cerca de los centrales, sin posibilidad de hacer circular el balón hacia zona ofensiva, manteniendo el balón en zona segura pero sin profundidad. Song pareció superado por la presión, desmarcándose tarde y siendo impreciso. El pivote defensivo es clave en el sistema actual del Barcelona y, si no se siente cómodo, el equipo lo acusa. Tampoco le ayudó Jonathan Dos Santos, un tanto desdibujado. Errores en los controles y pases, impropios de él. El mexicano, que está cuajando una pre-temporada a un gran nivel, no encontró espacios entre líneas y su futbol se volvió tan plano como el del equipo. Por su parte, Sergi Roberto siguió su línea ascendente y fue el mejor jugador del Barcelona en el partido. Muy preciso en todas sus acciones, desbordó a los defensas rivales y llegó al área rival con peligro. Hasta se permitió el lujo de marcar un gol en el que recordó a Cesc Fábregas por su llegada de segunda línea y su instinto goleador.

Sergi Roberto, mucho futuro pero también presente

Cada partido que pasa, Sergi Roberto demuestra por qué está en el primer equipoLa figura de Sergi Roberto crece a pasos agigantados. Cada partido que pasa toma más responsabilidades en el engranaje del juego azulgrana y muestra su enorme talento y su portentoso físico. No sólo es un jugador fino con el balón en los pies si no que tiene un físico que le permite aprovechar aún más sus capacidades técnicas. Su aporte también supone una variante más, ya que su capacidad para romper líneas de presión hace que no sólo lo hagan Iniesta o Messi. Con esto, Messi puede esperar más arriba a recibir el balón y así estirar al equipo defensor, haciendo que hayan más espacios entre líneas.

Pero no sólo los destellos de talento de Sergi Roberto son sorprendentes. Es más, es lo que menos sorprende. Su regularidad en cada partido son un bien de incalculable valor. Siempre está activo, preciso y escogiendo la mejor opción. Frente al Lechia volvió a verse a un joven vestido de veterano, con galones en la creación, desbordando y marcando. Es un gran jugador de futuro pero puede empezar a serlo en el presente esta misma temporada.

La carga de trabajo es clave para entender el bajo rendimiento

Los jugadores están en plena pre-temporada y la carga de trabajo que están acumulando es muy grande. Eso hace que se sientan fatigados y que parezca que llegan tarde, tanto en ataque como en defensa. En el partido, el equipo estaba totalmente roto cuando perdían balón y se disponían a recuperarlo. La mitad del equipo se iba hacia arriba para apretar a la salida del balón, pero al llegar tarde el conjunto local salía airoso de dicha presión con suma facilidad. Si se le añade que la otra mitad del equipo había retrocedido, se encontraba ante si el Lechia un espacio enorme para poder pensar y actuar como más le convenía.

Vértigo ante jugadas a balón parado

Temporada nueva pero los miedos siguen intactos. Las jugadas de estrategia que tocan defender se le hacen al Barcelona una auténtica montaña. En la primera mitad volvieron a encajar un gol de córner pero podrían haber encajado más si no hubieran estado tan desacertados los jugadores del Lechia. Los azulgrana estuvieron mal en las marcas y poco contundentes para rechazar los centros rivales.

Pocas variantes hasta el momento respecto a la temporada pasada

Como era de esperar, el juego azulgrana se asemeja mucho al juego desarrollado al final de la temporada pasada. Pero la llegada del Tata Martino traerá diferentes variantes para afrontar situaciones ofensivas y defensivas que se irán mostrando en las semanas venideras. El primer partido de Tata en el banquillo, fente al Santos.

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