Toché, el gol que llegó tarde
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Toché, el gol que llegó tarde

Con Borja Bastón fichado, la necesidad de otra incorporación para la punta del ataque y las complicaciones para la llegada de Alex Geijo, el Deportivo no tiene más remedio que barajar otras posibilidades para reforzar la delantera en caso de que el hispano-suizo no acabe en el equipo coruñés. Una de esas opciones es Toché.

AlexVarelaFdez
Álex Varela

Delanteros que explotan su mejor fútbol a partir de una edad relativamente alta. Ha ocurrido con numerosos arietes, que prometían docenas de goles en su juventud y se quedaron en medianías, hasta que finalmente encuentran la manera de recuperar la confianza de cara al gol que en su día perdieron. Uno de ellos es José Verdú Nicolás, conocido futbolísticamente como Toché (Murcia, 01/01/83), que a sus 30 años vive la que puede ser la mejor etapa de su carrera. Tras haber pasado por varios equipos y disciplinas del fútbol español, es en el Panathinaikos griego donde parece haber explotado como delantero.

Toché destacó fuertemente en el Atlético de Madrid B

Toché ya despuntaba en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, donde se formó, y a cuyo filial llegó a la edad de 19 años, convirtiéndose en un delantero interesante para sus entrenadores, hábil y con instinto goleador, que anotó nada menos que 32 dianas en las dos temporadas en las que recaló en el filial colchonero. El cuerpo técnico del primer equipo, así, se fija en él, y consigue debutar con el primer equipo.

A partir de este momento, aparece uno de los mayores temores de cualquier jugador de fútbol: las lesiones. Unas lesiones que únicamente le permitieron disputar dos encuentros con el Atlético de Madrid y que truncaron la prometedora progresión del joven Toché, que acabaría convirtiéndose en carne de cesión. Primero al Numancia de Soria, donde volvió a sufrir varias bajas encadenadas por problemas físicos que no le permitirían consolidarse en el once titular; al Hércules de Alicante la temporada siguiente, una temporada en la que pareció huír de esas lesiones que le apartaban de los encuentros; y finalmente en el Valladolid, equipo con el que consiguió un ascenso, aunque con poco protagonismo. 

Toché era muy consciente de que su ciclo en el Atlético de Madrid había terminado debido a la falta de sitio, por ese motivo se desvinculó del conjunto rojiblanco para volver al Numancia, disciplina en la que permaneció poco menos de dos temporadas, consiguiendo otro ascenso, aunque jugando solamente catorce partidos. Era la temporada 08/09, cuando cansado de la poca participación de la que gozaba en el equipo soriano, decidió abandonar la disciplina numantina para formar parte del Albacete Balompié, donde conoció a uno de los técnicos que probablemente más le haya ayudado en su carrera: Juan Ignacio Martínez, que le llevó al Cartagena, club en el que recuperó la confianza perdida.

Las lesiones truncaron la carrera de un jugador que prometía maravillas

Tras varias temporadas anotando registros goleadores mediocres, en el equipo albinegro volvió a convertirse en un delantero fiable y goleador. Sus 35 goles en las dos temporadas en las que estuvo en el Cartagena dan fé de ello. Y así fue, cuando en el año 2011 decidió probar suerte en el extranjero: concretamente en el Panathinaikos griego, equipo con el que lograría disputar encuentros de previa de Champions y logrando ser un ariete importante para los planes del entrenador. Toché logra anotar la friolera de 20 dianas en 42 encuentros (prácticamente un gol cada dos partidos). Actualmente se encuentra en la agenda del Deportivo como alternativa si finalmente el fichaje de Alex Geijo no llega a buen puerto, de hecho fue ofrecido al club coruñés por el Panathinaikos, equipo que Toché desea abandonar.

Fue en el Cartagena donde recuperó la autoestima y el olfato goleadorEs un delantero clásico: alto (1,86m) y dominador del juego aéreo, con un buen remate de cabeza que le ha hecho anotar muchos goles. Tiene perfil de goleador nato. Sabe posicionarse para recibir balones que poder rematar. Por otra parte, y como aspectos mejorables: primeramente su fondo físico. Se cansa rápido y normalmente no logra disputar los 90 minutos. Además, presenta los defectos típicos de un atacante de su estilo; su velocidad no es nada del otro mundo y su capacidad de regate es ampliamente mejorable. Aún así, y en general, es un jugador perfectamente válido para la Segunda División. Y más para un Deportivo con una necesidad de gol imperiosa.

FOTO: F.C. Cartagena.

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