Yo jugué en el Real Betis: Gabino Rodríguez
En la imagen, el de Las Letanías, ejerciendo como capitán verdiblanco, recibe el trofeo Ciudad de Sevilla. (Foto: Betisweb.com).

Yo jugué en el Real Betis: Gabino Rodríguez

Se convirtió en la gran promesa de la cantera verdiblanca en la década de los ochenta, pero aunque tuvo continuidad en Heliópolis e incluso disfrutó de tardes de gloria, nunca llegó a ser ese 'crack' que parecía destinado a ser; además, no supo digerir ni administrar su éxito, hasta el punto de estar arruinado con poco más de 30 años, momento en el que inició su particular resurrección, intentando hacerse un hueco como técnico.

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J. Julián Fernández S.

Para triunfar en el mundo del fútbol no solo hace falta ser bueno y tener calidad, sino también que la suerte te sonría y contar con una cabeza ‘bien amueblada’. Por ello, no todos los que podrían llegar a ser grandes ‘cracks’ lo consiguen y son muchísimos los que se quedan en el camino por una causa o por otra. Un ejemplo de ello es Gabino Rodríguez, canterano verdiblanco que llamó con fuerza a las puertas del primer equipo a mediados de los ochenta y al que su falta de mesura a la hora de digerir el éxito le llevó a ser un auténtico ‘juguete roto’.

Su historia arranca en el sevillano barrio de Las Letanías el 18 de junio de 1964. Nacido en el seno de una familia muy humilde, como otros muchos niños se inició en el mundo del balompié jugando en la calle. Pronto, y tras pasar por algún que otro equipo local, llamó la atención del Betis, que lo incorporó a su cantera, donde su progresión fue absolutamente meteórica. De hecho, en la 82/83 estuvo a caballo entre el Juvenil y el filial. Al curso siguiente, seguiría creciendo aún más.

Con apenas 19 años debutó en Primera división

Porque en la 83/84 no solo pasó a ser parte del segundo equipo, sino que, incluso, hizo sus primeros pinitos junto a los mayores. Pepe Alzate comenzó a darle minutos el 4 de febrero, en la visita a Atocha, cuando sustituyó al actual técnico verdiblanco, Calderón, en el 78’. Después repetiría en cuatro duelos más que le sirvieron para probar las mieles de la máxima categoría, a la que volvería poco después y por derecho propio.

Sería justo después del paréntesis que vivió su trayectoria en Heliópolis durante la 84/85. Le tocó hacer el servicio militar en La Rioja y esto propició que jugase cedido en el Logroñés, en Segunda. Y precisamente como rojiblanco iba a explotar. Porque en el cuadro de Las Gaunas se convirtió en intocable, con 31 actuaciones que le permitieron alcanzar la para nada despreciable cifra de doce goles. Así, fue tras Miguel Ángel Lotina el segundo máximo artillero de un equipo que, pese a todo, no llegó a ascender, al quedar sexto, pero que disfrutó de varias tardes de gloria protagonizadas por el de Las Letanías, como sus dobletes frente al Recreativo, el Atlético Madrileño o el Castellón.

Como verdiblanco fue subcampeón de la Copa de la Liga

Sea como fuere, con estos números el Betis lo repescó en septiembre, pensando en él como uno de los buques insignia de un nuevo proyecto en el que faltarían nombres tan ilustres como los de Esnaola, Cardeñosa o Gordillo. No en vano, Gabino se había convertido en uno de los canteranos más prometedores, algo a lo que ayudaba también su recién estrenada condición de internacional sub 21, pero tenía que responder a tan elevadas expectativas sobre el terreno de juego.

En este sentido, cumplió con creces, con 36 duelos y cinco goles que, además de ayudar al octavo puesto en la competición doméstica, sirvieron para que la escuadra de las trece barras fuese subcampeona de la Copa de la Liga, tras caer en la final, a doble partido, contra el Barcelona. No obstante, el de Las Letanías pudo sacarse la espinita en verano, cuando se llevó la Eurocopa sub 21.

Siempre recibió críticas por su carácter guadianesco y sus salidas nocturnas

Todo parecía sonreírle, aunque ya había béticos que criticaban su carácter guadianesco y rebelde, así como no faltaban voces que apuntaban a que era demasiado asiduo a las salidas nocturnas. En cualquier caso, en la 86/87 él volvió a destacar sobre el campo, con 44 encuentros y otros cinco tantos que facilitaron que el conjunto de La Palmera no pasase ningún tipo de apuro, quedando noveno. Sin embargo, la campaña 87/88 fue mucho más complicada. No tanto para Gabino, que fue de nuevo casi insustituible, alcanzando un total de 38 envites en los que firmó cinco dianas. Sin embargo, el equipo nunca funcionó, hasta el punto de que se salvó del descenso casi ‘in extremis’.

Quizás esta circunstancia motivó que el de Las Letanías hiciese las maletas, teniendo como destino el Espanyol. Aunque, muy a su pesar, las cosas se volverían a torcer. Porque pese a que estuvo sobre el césped en 31 duelos y celebró cuatro ‘chicharros’, los ‘periquitos’ se fueron a Segunda tras caer en la promoción frente al Mallorca. Curiosamente, el Betis, contra el que jugó tanto en el Villamarín como en Sarriá, acompañaría los catalanes en su travesía por el ‘desierto’.

Fue fundamental para el ascenso espanyolista de la 80/90

No obstante, Gabino fue el gran artífice de que este fracaso no se dejase notar demasiado en la Ciudad Condal. Se echó el equipo a la espalda y se convirtió en su máximo artillero con doce ‘chicharros’ en 31 choques. Gracias a ello, y a una pizca de suerte en la promoción frente al Málaga, los blanquiazules regresaron a la elite de nuestro fútbol, donde la fortuna le daría la espalda.

La llegada de Luis Aragonés al banquillo le restó protagonismo, hasta el punto de quedarse en apenas 17 intervenciones durante las que logró dos goles. Así, no es de extrañar que en cuanto acabase la temporada pusiese fin a su etapa como espanyolista, regresando de nuevo a Heliópolis, donde el Betis lo recibió con los brazos abiertos, pensando que podría ser un refuerzo clave para volver a Primera.

No logró devolver al Betis a la máxima categoría

Él asumió el reto y tanto Jarabinsky como Mesones le dieron galones. Al final, sumó 36 partidos oficiales y seis dianas que, en cualquier caso, no sirvieron para certificar el regreso a la elite, que se esfumó en la promoción frente al Deportivo. Al curso siguiente, el 92/93, su importancia en el vestuario disminuyó, quedándose en 23 choques y siete goles que pondrían fin a su periplo como verdiblanco, toda vez que en junio decidió probar suerte por otros lares.

Se decidió a hacerlo en el Xerez, en Segunda B, donde apenas hizo nada reseñable. Por ello, colgó las botas en junio de 1994, aunque reapareció en la 96/97 en las filas del Atlético Ceutí. Ya por entonces su fama y sobre todo su dinero habían desaparecido. El hecho de no haber sabido gestionar su éxito le pasó factura, hasta el punto de quedarse abandonado a su suerte. Recurrió a muchos amigos que le dieron la espalda y tocó fondo, pero supo armarse de valor y salir del hoyo.

Supo reinventarse e iniciar su carrera como técnico

Comenzó a trabajar en una lavandería y a estudiar por las noches para sacarse el bachillerato. Al poco, volvió a vincularse al mundo del fútbol, ejerciendo de utillero en el Ceuta. Más tarde, comenzó su asalto a los banquillos, llegando a ser seleccionador del combinado juvenil norteafricano. Precisamente gracias a esta aventura Iñaki Sáez se fijó en él y se lo llevó como ayudante suyo para la ‘Rojita’ sub 16. A partir de ahí, resurgió como el ‘Ave Fénix’, firmando por el Quintanar del Rey. Después pasó a la cantera del Betis, entrenando a los Cadetes hasta que fue destituido en enero de 2012. Meses más tarde se fue al Alzira e, igualmente, durante la pasada campaña dirigió a La Liara.

Entre tanto, su hijo Álvaro también ha hecho carrera con un balón en los pies (juega actualmente en Hungría). Igualmente, en Heliópolis su figura sigue presente en el recuerdo de muchos aficionados, los mismos que se lamentan de que, en su momento, no hubiese tenido la cabeza ‘bien amueblada’. Si hubiese sido así, quizás hablaríamos hoy de un futbolista que marcó una época y no de uno de tantos buenos peloteros que, por una razón o por otra, no llegan a brillar todo lo que se esperaba de ellos.

(Fotos del texto: 1, Bdfutbol.com; 2, Fiebrebetica.com; 3, Halloffameperico.blogspot.com; 4, Fuerzaperica.com; 5, Xerezmania.com; 6, Lasprovincias.es).

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