El esperpento zaragocista
Foto: Marca

El esperpento, es un "género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, escritor español de la generación del 98, en el que se deforma la realidad, recargando sus rasgos grotescos, sometiendo a una elaboración muy personal el lenguaje coloquial y desgarrado". Se trata de la segunda definición de esperpento, según la Real Academia Española. Aunque para entenderlo, con la primera definición es suficiente: "hecho grotesco o desatinado".

La venta del Real Zaragoza es un verdadero esperpento. La guinda que se podía poner a ocho años de un "agapitismo" que ha arrasado con todo en el club aragonés. Una guinda o una puntilla si todo sale mal, que puede acabar con más de 80 años de historia. 

Especulación futbolística

Tras ocho años con Agapito Iglesias como máximo accionista, parecía que el Real Zaragoza no podía tocar más fondo. El soriano cogió a un equipo con una historia envidiable, tras haber jugado una final de Copa del Rey (eliminando al Atlético de Madrid, Fútbol Club Barcelona y Real Madrid) y lo ha dejado en Segunda División y al borde de la desaparición. El club necesita una urgente inversión de 8'1 millones de euros para asegurar su inmediata viabilidad. Además, Agapito está imputado en el caso pagarés de PLAZA, y necesita hacer frente a una fianza solidaria, con dos personas más, de 18'8 millones de euros.

La única víctima de tantas idas y venidas, tanto de unos y otros actores en el proceso de compraventa es la afición zaragocista Fue entonces cuando se dio a conocer que un grupo de empresarios aragoneses encabezados por Mariano Casasnovas, estaba interesado en adquirir las acciones. Por otro lado, también surgió una nueva oferta por parte de un empresario pakistaní, pero con nacionalidad alemana y residente en Barcelona. Se trataba de Qadeer Sheikh, y contaba con Nayim como futuro director deportivo, Javier Láinez como presidente, y el apoyo de otras personalidades como el empresario Fernando Sainz y Sixto Genzor.  

Finalmente, Agapito Iglesias vendió al grupo liderado por Casasnovas, no sin las críticas de Sheikh, que afirmó haber quedado en varias ocasiones con Iglesias para cerrar la venta y éste no apareció en ninguna de ellas. Se desconocía mucho de los nuevos accionistas, ya que la trasparencia brilló por su ausencia. Pero, a medida que avanzaron los días, se fueron desvelando los verdaderos intereses de estos empresarios.

El fin de estos empresarios era ganar dinero, independientemenre de la mala situación del Real Zaragoza Se descubrió que iban a pagar 9'8 millones a Agapito por las acciones en unos 10 años, teniendo que ingresar solamente 50.000 euros en el momento de la compra. Cuando se desvela la cantidad de acciones que ha adquirido cada empresario, se ve que la compra estaba planeada de tal manera que no hubiera ningún accionista que alcanzara o superara el 25% de las acciones, evitando así cualquier hipotética intervención del Consejo Superior de Deportes y quedando exentos de rendir cuentas ante dicho organismo. Ni siquiera se conocía a todos los empresarios, como sucedió con la figura del inglés James Edward Brumwell.

Comprador

Acciones

Valor nominal de las acciones

% acciones

Precio de la compra

Número de acciones

Mariano Casasnovas 490.161 490.161 € 24´50% 2.674.524´20€ de la 75.148 a la 565.308
James Edward Brumwell 490.154 490.154 € 24´50% 2.674.524´20 € de la 565.309 a la 1.055.462
Ángel Zorita 264.714 264.714 € 13´23% 1.444.390´72 € de la 1.055.463 a la 1.320.176
Javier Lasheras 65.022 65.022 € 3´25% 354.787´33 € de la 1.320.177 a la 1.385.199
Camino de la MIna, S.L. (propiedad de Lasheras) 65.021 65.021 € 3´25% 354.787´33 € de la 1.385.200 a la 1.450.219
Piedrafita inversiones, S.L. 10.003 10.003 € 0´50% 54.580´57 € de la 1.450.220 a la 1.460.222
Otal Asesores, S.L. (Míchel Castillo y Víctor Otal) 140.046 140.046 € 7% 764.149´77 € de la 1.460.223 a la 1.600.268
Inversiones y Desarrollos MM20, S.L. (Propiedad de Antonio Martínez) 140.046 140.046 € 7% 764.149´77 € de la 1.600.269 a la 1.740.314
Gefespo, S.L. (propiedad de Ignacio Zorita) 140.046 140.046 € 7% 764.149´77 € de la 1.740.315 a la 1.880.360
Total 1.805.213 1.805.213 € 90´2309% 9.850.000 €  

Propiedad del 90´3% de las acciones del Real Zaragoza (Fuente: Heraldo de Aragón)

Más tarde, se apreció que los nuevos accionistas no tenían otra finalidad que vender el club a un precio mayor por el que lo habían comprado. Es decir, que su objetivo no era que el Real Zaragoza lograra una estabilidad económica, sino sacar tajada, ganar dinero aprovechando la mala situación de la SAD, alargando aún más la agonía del zaragocismo. Muchos de los empresarios provenían del sector inmobiliario, por lo que pretendían hacer lo habitual en ese mercado: especular para obtener una ganancia.

Mariano Casasnovas confirmó que "la intención era hacer negocios como con los pisos, ahora en un club de fútbol" en una entrevista concedida a El Periódico de Aragón: "Mire, las cosas se han torcido, porque no es que yo fuera a comprar el Zaragoza. Yo quería hacer una intermediación y salirme, cobrar una comisión, como hacen muchos en otros trabajos. Eso hago con pisos y ahora ha sido un club de fútbol, que es algo más complejo, mucho más profundo, pero en la escritura, en la operación en sí, es lo mismo. Si llevo desde noviembre en esto... Yo creía que en enero ya iba a poder cerrar todo y aún estamos. Además, nosotros no sabemos qué es tener un club, no sabemos de fútbol. Ninguno de este grupo ha jugado al fútbol, ninguno".

Hacienda y los fondos de inversión

Solo quedaba el último paso de la especulación futbolística, y ese era la venta a otros inversores por un precio mayor. Había dos posibilidades: un fondo de inversión de origen árabe, representado por Fernando Gracia; o un fondo de inversión mexicano, aunque con raíces también en otros lugares del mundo, como Hong Kong y Londres. 

Si Hacienda no se muestra flexible, podría no percibir ni un solo euro de los 29 millones que se le adeudan Unos días después, tras el fracaso en la primera intentona, Sheik y su equipo deciden realizar un intento para volver a comprar el club. Aunque, finalmente, los accionistas pactan la venta del club al fondo de inversión mexicano con una condición: llegar a un acuerdo con Hacienda. Todavía no se ha conseguido. Es curioso, cuando menos, que Hacienda se muestre tan dura a la hora de renegociar el calendario de pagos. Es cierto que la Agencia Tributaria no quiere dejar pasar una más al club zaragocista, pero, si no se muestra algo flexible, jamás llegará a cobrar los 29 millones que se le adeudan con un equipo de fútbol en proceso de liquidación.

Aparte, salen muchos más detalles a la luz pública que no hacen más que aumentar las sospechas: Fernando Gracia asegura que los nuevos accionistas iban a pagar 20 millones a Agapito en lugar de los 9´8 pactados (aunque según declaraciones recientes de Zorita en radios autonómicas, la vía representada por Gracia era un fraude); una de las condiciones de Agapito es que Checa y Cuartero continúen en el club, y si cesan a Cuartero sería con una indemnización de más de 300.000 euros (es curioso cómo Cuartero ha pasado de ser el eterno capitán a un villano más para  varios zaragocistas); los empresarios no tienen esos 8'1 millones, ya que el 80% lo pagaría el fondo mexicano y éstos tenían planeado pedir un préstamo para pagar los 1´6 millones acordados; si se produce una nueva venta, los 9'8 millones se deben abonar a Agapito al contado en lugar de en diez años; se producen los abandonos de varios accionistas, tanto por decisión propia como por temor a las amenazas de varios descerebrados, etc.

Además, el fondo de inversión mexicano no desvela información alguna sobre sus componentes. Lo único que se sabe es que son dueños de un club modesto mexicano, el CD Yahualica. Parece que esta propuesta es liderada por Glenn Hamet Blanco. El nombre coincide con un narcotraficante, lo que hace saltar las alarmas. Desde el país azteca lo desmienten, pero deja de formar parte de la operación inmediatamente. Y, días más tarde, se producen más confirmaciones y desmentidos de miembros que participan en el fondo, lo que hace aumentar esas sospechas, y se reduce la poca fiabilidad que existía en el mismo.

El espectáculo de Ibercaja

Los máximos accionistas no logran cerrar un trato con Hacienda, y el pre-acuerdo con los mexicanos va desvaneciéndose progresivamente. Y de nuevo aparece Sheikh como alternativa. Es entonces cuando se advierte que el grupo de los empresarios aragoneses está dividido en dos facciones (por un lado Lasheras, Gamón y Antonio Martínez, y por otro, a pesar de haber anunciado su retirada, Casasnovas y los hermanos Zorita). 

Sheik se presentó en una rueda de prensa, supuestamente con avales y un cheque para asegurar los pagos a Hacienda y a los jugadores, y seguir una temporada más en Segunda División. A pesar del preacuerdo con los mexicanos, el paquistaní y su equipo se reúnen dos veces con los accionistas, una el sábado 28 de junio y otra el martes 1 de julio, en Ibercaja para comprobar si sus avales son válidos.

Es cierto que la opción de Sheikh viene acompañada por figuras que inspiran confianza como Sixto Genzor, Javier Láinez y, sobre todo, Nayim. Además, parece que se les están poniendo más pegas y obstáculos que a los mexicanos, a la par que hay que tener en cuenta que Javier Lasheras y Luis Gamón podrían tener un puesto en el Real Zaragoza, si acaban desembarcando los mexicanos, conservando una pequeña parte del accionariado. Resulta hilarante que los dueños del Zaragoza pidan solvencia cuando ellos mismos son incapaces de hacer frentes a las necesidades económicas del conjunto maño. Incluso utilizaron como subasta pública la página web para citar a posibles compradores.

Pero el proceso negociador por parte del equipo del pakistaní no ha sido el más acertado. El sábado 28 de junio, cuando los máximos accionistas lo citaron junto a su equipo para negociar en las oficinas de Eduardo Ibarra, tiró de populismo y citó a muchos aficionados a las puertas de dicho lugar para que le animaran, algo nada habitual en un proceso de tales magnitudes. Y el martes 1 de julio, una cita que podría haber sido definitiva, fue convocado a las 9:30 de la mañana en Ibercaja para acreditar su solvencia. Sin embargo, el paquistaní se empeñó en acudir primero a las oficinas del Real Zaragoza para "revisar el contrato", llegando unas dos horas tarde de lo previamente acordado. Además, se olvidó el DNI.

Resulta hilarante que los dueños del Zaragoza pidan solvencia cuando ellos mismos son incapaces de hacer frentes a todas sus necesidades económicas  Lo peor de todo es el contraste de conclusiones que hubo tras la reunión en Ibercaja: Sheikh dice que está cerca de comprar el Zaragoza; Lasheras utiliza la web del club para comunicar que el señor Sheik no es solvente; mientras que Ignacio Zorita, perteneciente a la otra facción del accionariado, asegura que no comparte el último comunicado y que apenas conoce al fondo mexicano. A última hora, Zorita se ha dado cuenta de la chapuza que han llevado a cabo tanto él como sus socios, y trató de purgar sus pecados como pudo. Pero momentos posteriores, desmintió lo dicho por él mismo. Más confusión y menos claridad todavía, si cabe.

Sheikh afirmó que depositó 8'1 millones en el Banco Sabadell, aunque momentos después confirmó su retirada de la operación. Más tarde, se realiza otro intento de compra fallido en Barcelona, que produce la supuesta retirada definitiva de Sheikh.  El pasado sábado, Nayim ofreció una rueda de prensa despidiéndose del zaragocismo y del proyecto de compra.  Según El Periódico de Aragón, Agapito exigió 500.000 euros, en efectivo o mediante un talón, si Sheikh se hacía con la gran mayoría de las acciones. En el caso de que solo comprara las acciones pertenecientes a Casasnovas y los hermanos Zorita, las pretensiones de Iglesias se reducirían a 300.000 euros. Pero ahora, y otra vez de manera repentina, Sheikh asegura que va a volver a intentar comprar el club y que tiene el apoyo de un importante fondo de inversión alemán. Eso sí, ni Nayim, ni Javier Láinez ni Sixto Genzor estarían en el proyecto.

No se conocerá la verdad al cien por cien. Pero una cosa es información: es 10 de julio y el Zaragoza está más cerca que nunca de la desaparición. Este esperpento va agotando, poco a poco, un sentimiento que puede llevar a una entidad histórica a desaparecer tras 82 años de existencia.

Fotos: www.heraldo.es

VAVEL Logo