Quique Wolff: el bonaerense que hizo de Gran Canaria su casa
Wolff (a la derecha) junto a Germán. | Foto: La Provincia/DLP

Si se preguntara a los más sabios de Gran Canaria sobre la mejor etapa en la historia de la UD Las Palmas, muchos de ellos dirían que fue la década de los 70. Entonces los amarillos cosecharon grandes proezas, tanto en competiciones nacionales como internacionales.

Fue en la segunda mitad de esta década cuando llegó el fichaje de los cuatro argentinos con más presencia en la historia del club. Todo comenzó en el año 1973, entonces se oficializó el fichaje del guardameta Daniel Carnevali. La inclusión del portero de la Albiceleste solo fue el inicio de un cambio profundo en la columna vertebral del equipo. Después de Carnevalli llegaron los otros tres, Carlos Morete, Miguel Ángel Brindisi y el histórico defensa Quique Wolff, que protagonizaría uno de los ciclos dorados del club.

Inicios en Argentina

Enrique Ernesto Wolff Dos Santos nació el 21 de febrero de 1949 (curiosamente en el mismo año en el que se funda la UD Las Palmas), en Buenos Aires, desde muy pequeño empezó a destacar en el mundo del deporte rey, llevándose la Copa sudamericana con su selección de juveniles en 1967.

Dicen que el primer equipo de un jugador es algo similar a su primer amor, que nunca se olvida. En este caso el primer amor de Quique fue el Racing de Avellaneda argentino, en el que estuvo cinco años. Aunque normalmente los futbolistas suelen debutar en partidos de menor exigencia, no fue el caso de Wolff, que jugó su primer encuentro en la Bombonera, donde Boca Juniors y Racing empataron a cero el 16 de julio de 1967.

Tras su paso por el club de Avellaneda se hizo oficial su fichaje por uno de los más grandes de Argentina, el River Plate, donde, a pesar de que solo estuvo un año, dejó gran huella. De hecho, independientemente de su condición de defensa, fue el encargado de lanzar los penaltis en el club, por lo que se puede deducir la gran confianza que depositaron en él.

Cruzando el charco

En 1973 recibió una oferta difícil de rechazar. La UD Las Palmas, de su compañero Carnevalli, estuvo dispuesta a llevárselo a Gran Canaria. Wolff no lo dudó, en el verano de ese año hizo las maletas para firmar con los palmenses. No fue el primer argentino en fichar por el club, tampoco el único: Carlos Morete y Miguel Ángel Brindisi lo acompañaron en su etapa en el club amarillo.

Los cuatro argentinos, unidos a la gran generación de canteranos criados en la isla y a la dirección de un entrenador de gran prestigio como Miguel Muñoz fueron los responsables de aquella dorada etapa de Las Palmas. Se logró un meritorio tercer puesto en la Primera División e incluso se llegó a la final de la Copa del Rey, donde los amarillos cayeron derrotados por 1-3 frente al Barcelona. Se lograron buenos resultados en la Copa de la UEFA (la tercera y, hasta la fecha, la última vez en la que los canarios se clasificaron para una competición europea), donde lograron un histórico triunfo ante el Sloboda de Tuzla. En la mente de los aficionados continúa el 5-0 que le endosaron a los Bosnios en agosto de 1977. Entonces, en los dieciseisavos cayeron ante el Ipswich Town de Boby Robson (1-o en tierras inglesas y 3-3 en el partido de vuelta).

De esta manera Wolff firmó la mejor etapa de su carrera, donde también hizo grandes cosas con su selección, siendo capitán de la Albiceleste en el mundial de Alemania de 1974, donde el defensa jugó cinco partidos de titular.

Etapa en el Real Madrid y últimos años en Argentina

Fue en 1977 cuando las grandes hazañas de Quique no pasaron desapercibidas para los grandes de Europa, y cuando, a la postre, el Real Madrid anunció su fichaje. Allí estuvo dos años, ganó dos Ligas y una Copa del Rey, fue además el jugador que más minutos disputó en esas tres competiciones. No solo disfrutó de jugar con futbolistas de la talla de Santillana, Vicente del Bosque, Juanito o Pirri, también realizó grandes logros junto a ellos.

Wolff, al lado de Santillana en una alineación del Real Madrid

En 1979 dio por finalizada su etapa fuera de su país. Pasó sus dos últimos años en históricos de Argentina: Argentinos Juniors y Club Atlético Tigre, este último en Primera B. A su retirada en 1981, Enrique Wolff jugó 378 encuentros, marcó en 48 ocasiones.

Desde aquel entonces jamás se ha apartado del mundo del fútbol. Actualmente dirige el prestigioso programa "Simplemente Fútbol" para la ESPN y en 1997 recibió el Premio Konex (Diploma al mérito). En 2012, Quique vivió uno de los momentos más emotivos de su vida, fue el portador de la antorcha olímpica en la ciudad inglesa de Newcastle.

Foto: ESPN.com

Por todo ello, la UD Las Palmas le condecorará con la insignia de oro y brillantes del club tanto a él como a sus tres compatriotas que lo acompañaron en una de las etapas más gloriosas del club amarillo. Será un homenaje a su carrera. Un agradecimiento merecido por todo lo dado en Gran Canaria.

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