Resumen temporada 2014/15 del Granada CF: de la ilusión a la decepción y al milagro
Fotografía: Javier Quiñones y Javier Robles | VAVEL España

El balance de la temporada 2014/15 del Granada CF es positivo, ya que ha logrado su principal objetivo: quedarse en Primera División. Pero lograrlo le ha costado, y mucho. La afición granadinista ha sufrido más que nunca desde el regreso del equipo a la élite, hace ya cuatro temporadas. La campaña se prometía muy feliz al principio, con un entrenador experimentado como Joaquín Caparrós que generó mucha ilusión a su llegada. Y también al inicio de la Liga, pero todo se torció en la quinta jornada. A partir de ella, 14 partidos sin conocer la victoria, que causaron que el equipo cayera en descenso. Unos resultados decepcionantes que provocaron la destitución del utrerano, a mediados de enero. Abel Resino llegó entonces para socorrer a un equipo moribundo pero, tras una leve mejoría, volvió a hundirse. Los dirigentes del Granada decidieron entonces dar un golpe de efecto, cuando solamente faltaban cuatro jornadas para el final. Y la decisión fue trascendental para el devenir del equipo. José Ramón Sandoval fue la apuesta final. Aceptó el complicado reto, un milagro para muchos, pues tenía que conseguir, al menos, tres victorias en cuatro partidos. Y lo logró. El Granada se mantiene en Primera una temporada más.

Caparrós y más de una docena de fichajes

Con el adiós de Lucas Alcaraz al final de la temporada anterior, la dirección deportiva del Granada CF se puso manos a la obra para buscarle un sustituto y el elegido fue Joaquín Caparrós, un técnico experimentado y exigente. Sus buenas temporadas al frente del Sevilla o el Athletic, con los que logró la clasificación para la Europa League, hacían que el nuevo proyecto del Granada CF generara una gran ilusión entre la afición granadinista.

Además de Caparrós, al Granada llegaron uno docena de fichajes más en el mercado veraniego. Se ejerció la opción de compra por Foulquier y se reforzaron todas las líneas con los defensas Babin, Luis Martins y Dany Nounkeu; los centrocampistas Daniel Larsson, Héctor Yuste, Javi Márquez, Juan Carlos, Abdoul Sissoko y Eddy Silvestre, y los delanteros Rubén Rochina, Alfredo Ortuño y Jhon Córdoba. Para la portería llegó el ex del Barça Oier Olazábal.

Las bajas que sufrió la plantilla fueron la de Yacine Brahimi, al que su buena temporada le permitió fichar por el Oporto, el lateral Brayan Angulo y el delantero Odion Ighalo. También se marchó cedido Diego Buonanotte, que no entraba en los planes de Caparrós. Además, el lateral Guilherme Siqueira, que pertenecía al Granada y había estado cedido en el Benfica, fichó finalmente por el Atlético de Madrid, vigente campeón de Liga.

Tras realizar una muy buena pretemporada, con estupendas sensaciones y sin encajar ninguna derrota, el Granada de Caparrós empezó la Liga con la máxima ilusión.

Un comienzo ilusionante

El Granada de Caparrós inició la temporada en casa, con una remontada al Deportivo de la Coruña para sumar su primera victoria. El equipo rojiblanco comenzó de la mejor manera posible el primer partido. Pese a que en la primera parte no convenció a su hinchada, y la terminó con un gol encajado, en la segunda mejoró y logró darle la vuelta al marcador. Dos de los nuevos fichajes, Rochina y Babin, consiguieron anotar para darle los tres primeros puntos de la temporada al Granada CF.

El primer partido lejos de Los Cármenes fue en un escenario de gratos recuerdos para la afición granadinista, el estadio Martínez Valero de Elche. En aquel escenario el Granada logró su ascenso a Primera. Su visita se saldó con un empate 'in extremis' por parte de los ilicitanos. El Granada no realizó una buena primera parte pero en la segunda mejoró y logró adelantarse con un gol de Fran Rico, tras una bonita asistencia del delantero del filial Isaac Success, que debutó como titular y se convirtió en el futbolista más joven en jugar su primer partido con la camiseta del Granada. Pero la alegría de los rojiblancos se vio empañada en el minuto 90, cuando Lombán consiguió empatar el encuentro. El Granada sumó el segundo punto de la temporada, pero le supo a poco.

El segundo encuentro en Los Cármenes fue contra el Villarreal. El Granada de Caparrós logró un empate a cero goles frente al conjunto amarillo. Los rojiblancos, sin El Arabi y con Ortuño y Success, apretaron más en los minutos finales. Se produjo el debut de Jhon Córdoba pero el delantero no pudo marcar en su primer partido. Tras este encuentro, el Granada viajó a San Mamés, donde logró una importante victoria por 0-1. Precisamente Jhon Córdoba fue el autor del gol que dio el segundo triunfo de la campaña y que permitió a los rojiblancos situarse en puestos europeos. Un gran arranque del equipo, muy ilusionante, que se vería torcido en el siguiente partido.

Al quinto dejó de ser invicto

En el quinto partido de la temporada, el Granada de Caparrós perdió su condición de invicto. El equipo granadino cayó derrotado en Los Cármenes contra el Levante de Lucas Alcaraz, que se impuso con un solitario gol de Rubén García. El Granada no pudo superar así su mejor arranque en una temporada. Y tras esta, llegó otra derrota más. Fue en su visita al Camp Nou. El Granada sufrió una abultada goleada por un claro 6-0.

Los granadinos no se repusieron de esas dos derrotas y en el siguiente partido volvieron a perder. El Granada cayó frente al Málaga en La Rosaleda, por 2-1, en un partido en el que se adelantaron muy pronto en el marcador por medio de El Arabi, que firmó así su primer gol. Pero los rojiblancos no supieron manter ni mucho menos ampliar esa ventaja, teniendo luego a un hombre más. Los de Caparrós dieron un paso atrás y encerrados en su campo vieron como el Málaga les empataba y luego les remontaba con un dudoso penalti señalado a Iturra.

Tras la derrota en el derbi andaluz hubo parón en la Liga pero al regreso, el Granada CF volvió a caer. Los rojiblancos recibieron al Rayo Vallecano y perdieron en el descuento. Caparrós apostó por un once revolucionario, sin El Arabi ni Rochina, y un planteamiento bastante defensivo. La apuesta le salió fatal. En el tiempo añadido, Manucho apareció para marcar y darle la victoria al Rayo. Era la cuarta derrota consecutiva para los granadinos.

En el estadio de Ipurúa, el Granada logró cortar su mala racha y arañar un empate a uno. Nyom marcó su segundo gol con la elástica rojiblanca que permitó al Granada no marcharse de vacío. Después llegó un partido complicado, pues recibía en Los Cármenes al Real Madrid. Los granadinos encajaron su segunda goleada de la temporada. Fue un 0-4, con un doblete de James, y goles de Benzeman y Cristiano Ronaldo. Tras este, el Granada tuvo que visitar Balaídos.

El conjunto granadino mejoró frente al Celta su imagen y logró un meritorio empate a cero. La apuesta de Caparrós volvió a ser bastante defensiva y, al menos, le sirvió para sumar un punto. Idéntido resultado obtuvo en el siguiente partido, en el que recibió al Almería. Pese a jugar con un jugador más durante más de 40 minutos, el equipo de Caparrós no fue capaz de marcar. La falta de gol ha sido una de las grandes asignaturas pendientes durante prácticamente toda la temporada. La afición despidió al equipo con una pitada, pues esperaba que sumara un triunfo frente a un rival directo. Acumulaba ya ocho jornadas consecutivas sin ganar.

Tampoco lo lograría en la siguiente jornada, en la que visitó el estadio Sánchez Pizjuán. El Granada aguantó el empate durante la primera parte, pero en la segunda terminó goleado. El Sevilla le endosó un claro 5-1 y Caparrós comenzó a ser el centro de las críticas de la afición granadinista.

Una mejoría muy ligera

Tras el partido en Sevilla, llegó el primero de Copa del Rey contra el Córdoba en el que, por fin, el Granada ganó. Los rojiblancos se impusieron por la mínima, 1-0. Este partido dio algo de moral al equipo, que en el siguiente encuentro liguero contra el Valencia, en Los Cármenes, logró un meritorio empate a uno. El equipo valenciano se adelantó en el tramo final, pero Success apareció en el descuento para poner el empate en el marcador. El tanto del joven delantero hacía justicia.

El Granada afrontó después una semana con tres partidos. Visitó al Espanyol y al Córdoba, éste último en la Copa, y recibió al Getafe. La eliminatoria copera la superó tras lograr un empate a uno en el Nuevo Arcángel en un partido esperpéntico, marcado por la intensa niebla. Antes, perdió en el Power 8 Stadium por 2-1, en un partido en el que no dejó muy buenas sensaciones, y en el que volvió a recibir un gol en el último minuto de partido. Luego contra el Getafe, en el último partido del año, el Granada empató a uno. Oier fue titular y Jhon Córdoba el autor del gol. Tras este encuentro, el equipo granadino cayó en los puestos de descenso, por lo que despidió el año con un amargo sabor. El Granada no estaba en los puestos de peligro desde la jornada 15 de la temporada 2012/2013.

Foto: Antonio L. Juárez.

Muchos refuerzos invernales

La dirección deportiva del Granada CF decidió reforzar al equipo, y mucho, en el mercado invernal, con el objetivo de mejorar sus resultados. Llegaron varios jugadores cedidos como Lass Bangoura (Rayo Vallecano), Robert Ibáñez (Valencia), Rubén Pérez (Atlético de Madrid), Daniel Candeias (Benfica) y Adrián Colunga (Brighton), ademas de Juan Cala, que firmó hasta el 30 de junio tras romper su vinculación con el Cardiff City.

Más de lo mismo

En el primer partido de 2015, el Granada visitó al Córdoba con la intención de endulzar el final de las Navidades a su afición. Pero en el Nuevo Arcángel se produjo toda una debacle. El Granada jugó uno de sus peores partidos, no demostró poder de reacción en ningún momento y terminó derrotado por un claro 2-0.

Llegó entonces la eliminatoria de octavos de final de la Copa del Rey contra el Sevilla, en el peor momento. En la ida en Los Cármenes, el conjunto sevillano vencía por 0-2 pero, en los minutos finales, el empuje del debutante Lass permitió recortar el marcador a un 1-2. Tras este partido, el Granada de Caparrós recibió a la Real Sociedad. El equipo rojiblanco volvió a obtener un empate en casa, donde no ganaba desde agosto, en la primera jornada. Los dos goles de este partido fueron anotados de penalti; Fran Rico marcó el del Granada. El conjunto nazarí ofreció una tímida reacción pero, nada más lejos de la realidad, porque en el siguiente partido iba a dar muy mala imagen.

El final de Caparrós

La vuelta de la eliminatoria de octavos de Copa del Rey marcó el final de Caparrós al frente del Granada. El equipo rojiblanco perdió por 4-0 en uno de sus peores partidos. La pésima imagen ofrecida fue lo que desencadenó que la directiva decidiera destituir al entrenador utrerano, ya muy criticado anteriormente por la afición. Caparrós solamente fue capaz de lograr dos victorias en 18 jornadas y encadenó la peor racha del Granada sin conocer la victoria en la Liga en una misma temporada: 14 partidos. La llegada del utrerano fue en un principio toda una ilusión para su afición pero terminó como una gran decepción.

Foto: Antonio L. Juárez.

Joseba Aguado, al frente en el Calderón

Sin tiempo para parar, el Granada afrontaba el siguiente partido de Liga en el Calderón. Aún sin sustituto para Caparrós, el entrenador del filial, Joseba Aguado, fue el encargado de dirigir al equipo en el encuentro frente al Atlético de Madrid. El Granada perdió por 2-0 pero, a pesar de todo, dejó muy buena imagen, en el partido que cerraba la primera vuelta de la Liga.

La vuelta de Abel Resino

El 19 de enero llegaba al Granada CF, por segunda vez, el entrenador Abel Resino. El toledano era el elegido por el director deportivo Juan Carlos Cordero y el presidente Enrique Pina para reflotar al equipo. Resino ya salvó al Granada hace tres temporadas, cuando también llegó a mitad, y ese era de nuevo el objetivo. Nada más llegar, el míster toledano se marchó con su plantilla de concentración a Marbella. Era el momento de conocerse y trasladar su mensaje a sus jugadores para comenzar a trabajar y obtener buenos resultados lo antes posible para sacar al Granada del farolillo rojo que ocupaba.

En su primer partido al frente del Granada en esta segunda etapa, Resino logró un valioso empate en Riazor (2-2) frente a un rival también enfangado en la pelea por mantener la categoría. Piti adelantó a los nazaríes pero estos se fueron al descanso por debajo en el marcador. Cuando parecía que la vuelta de Resino al equipo andaluz se iba a saldar con derrota, Robert hizo el empate y le dio un punto de oro a su equipo, que conseguía ganar el gol average al Deportivo. Otro dato a destacar es que volvían a marcar dos goles en un mismo partido. La llegada de Resino ya empezaba a notarse.

Una victoria cuatro meses después

En el reencuentro de Abel Resino con la afición granadinista en Los Cármenes, el Granada vivía una de las primeras finales de las muchas que le restaban. Era el Elche el rival a batir, lo cual suponía un aliciente extra. En un partido igualado, Jhon Córdoba consiguió desequilibrar la balanza y la posterior expulsión de Damián Suárez le brindó al Granada un final tranquilo y la primera victoria del nuevo míster.

Foto: Antonio L. Juárez.

Reacción rojiblanca atascada

A partir de aquí se enquistó la reacción rojiblanca, con el equipo todavía en descenso. La vigésimo segunda jornada trajo consigo la primera derrota de Abel Resino al frente del Granada. Fue en el Madrigal, contra el Villarreal, en un partido que los nazaríes pudieron empatar pero en el que acabaron sentenciados en los minutos finales. Posteriormente, el Athletic Club de Bilbao arañó un punto de Los Cármenes a un Granada que no supo meterle mano a los vascos.

Foto: Antonio L. Juárez.

A cuatro de la salvación, visitaba el Granada el Ciudad de Valencia para enfrentarse al Levante del granadino y granadinista Lucas Alcaraz. Con ambos equipos empatados a puntos, el encuentro se antojaba como un auténtico punto de inflexión. El Arabi puso por delante a los andaluces en la primera mitad y estos aguantaron el resultado hasta que el colegiado Álvarez Izquierdo decidió coger protagonismo. Las injustas expulsiones de Adrián Colunga y El Arabi desestabilizaron a los de Abel, que encajaron dos goles en los últimos cinco minutos y abandonaron totalmente hundidos la ciudad del Turia.

El Fútbol Club Barcelona no parecía el rival idóneo para recuperarse del varapalo sufrido en Valencia y, efectivamente, la lógica se impuso. Los de Luis Enrique ganaron a medio gas a un Granada que dejó buenas sensaciones. Esa imagen esperanzadora se plasmó en victoria en el derbi andaluz contra el Málaga, donde los nazaríes fueron superiores a su rival y volvieron a engancharse a tiro de piedra de la salvación.

Foto: Antonio L. Juárez.

Ilusiones renovadas y desvanecidas

Con ilusiones renovadas y arropado por su afición viajaba el Granada a Vallecas, donde esperaba un Rayo en alza. A pesar de adelantarse en el marcador, el conjunto nazarí volvió a experimentar un nuevo bloqueo mental: tras el empate rival, no supo reaccionar y acabo derrotado. De esta forma, vencer al Eibar se presentaba como indispensable para la salvación. Para desesperación del aficionado granadino, los de Abel cuajaron un encuentro plano y sin ideas y sumaron un punto y se quedaron a dos de salir de una zona de descenso que había atrapado al equipo y no la soltaba.

Tras un mal marzo, abril se presentaba para el Granada como el mes de la reacción o la zozobra definitiva. Con tres partidos en una semana, los rojiblancos acudieron al Santiago Bernabéu a verlas venir ante todo un Real Madrid. El resultado pasará a la historia negra de la entidad nazarí como su segunda mayor derrota en sus 85 años de vida: 9-1.Cristiano Ronaldo no tuvo piedad de un equipo que se arrastró por el coliseo blanco como alma en pena.

Sin tiempo para recuperarse, el Celta de Vigo aparecía en el horizonte y se erguía como juez de los andaluces antes de enfrentarse al Almería. Las cosas empezaron bien ante los gallegos, con gol de Robert, pero la desgracia se cebó una vez más con los de Abel que vieron cómo se quedaban con diez hombres en la primera parte y que asistieron atónitos al empate del Celta en el último minuto. Otro varapalo que no hizo sino agravar la importancia de la visita a la vecina Almería. Allí, el Granada volvió a dejar una lamentable imagen condimentada con un 3-0 en contra y lo que parecía el final del juego en Primera.

El siguiente partido en casa contra el Sevilla se presentaba como una de las últimas oportunidades de recobrar vida y autoestima, ambas por los suelos. El duelo frente a los hispalenses convirtió en héroe y villano a Diego Mainz, autor del gol local y del infortunio que le hizo introducir el balón en su propia portería para que otros dos puntos volaran de Los Cármenes (1-1)- La quimera se hacía cada vez más grande. En la siguiente jornada, el Valencia se deshizo sin problemas de un Granada que olía ya a putrefacción y al que goleó por un claro 4-0 en Mestalla.

Hecatombe y Sandoval 'al rescate'

A falta de 15 puntos en juego, los nazaríes seguían vivos en Primera gracias a los deméritos de los rivales. En esas, la visita del RCD Espanyol se vislumbraba como la batalla definitiva para engancharse a la lucha o, por el contrario, agachar la cabeza y asimilar el fatal destino. Los pericos se llevaron los tres puntos en otro partido para olvidar pero esto no hizo más que desatar una serie de acontecimientos que cambiaron el sino de la temporada. Un día después, Abel Resino era cesado de su cargo y José Ramón Sandoval firmaba para los cuatro partidos restantes. Desde buena parte del granadinismo se entendió como el inicio de la planificación para un proyecto en Segunda pero Quique Pina tenía otros planes. En la presentación del técnico de Humanes, el máximo mandatario de la entidad nazarí dijo que creía “imposible” que el Granada bajara. Nadie daba crédito a tal afirmación.

Foto: Antonio L. Juárez.

Sandoval se estrenó en Getafe dándole galones a hombres que habían perdido todo el peso que se les asignó a principios de campaña: Piti, Rochina, Juan Carlos o el denostado El Arabi. El marroquí salió al rescate de su equipo y firmó un doblete para iniciar el ‘efecto Sandoval’, una revolución que ya no tenía vuelta atrás. En la antepenúltima jornada, un Córdoba descendido fue espectador de lujo del resurgir nazarí y los goles de Mainz y El Arabi dejaron con las opciones intactas al Granada (2-0).

Anoeta, penúltima parada

El nuevo míster había conseguido reactivar el alma de los jugadores rojiblancos, convenciéndolos de que otro fútbol era posible y de que la salvación estaba al alcance. Con la moral en ascenso, San Sebastián era la penúltima parada en el viaje hacia el milagro que Sandoval pretendía lograr. Allí, en Donostia, el Granada agonizaba con el 0-0 hasta que El Arabi anotó el 1-0 a falta de 20 minutos para el final. Para rematar la fiesta, Robert y Rochina ampliaron el marcador, dieron la victoria más holgada de la temporada a los rojiblancos y consiguieron sacar al Granada del descenso tras casi cinco meses en él.

Foto: LFP.

'La final', en casa

El Granada llegó a la batalla decisiva dependiendo exclusivamente de sí mismo para certificar la ansiada permanencia. El rival, el Atlético de Madrid, necesitaba un punto para amarrar la tercera plaza que da acceso directo a la fase de grupos de la Champions League. Con un estadio de Los Cármenes lleno y entregado a su equipo, granadinos y madrileños protagonizaron un auténtico pastelazo de partido en el que ninguno de ellos quería ganar. El Granada se aferraba a que le acompañaran los resultados en otros encuentros y, durante buena parte de aquella tarde, estuvo en descenso. Finalmente, la derrota del Almería y el empate del Deportivo salvó al Granada y condenó a los vecinos almerienses y al Eibar. Sandoval había hecho el milagro realidad.

Sin lugar a dudas, esta ha sido la temporada más sufrida del Granada CF en estos últimos cuatro años de Primera. Tres entrenadores - cuatro si contamos a Joseba Aguado- , cuatro meses consecutivos sin conseguir una victoria, goleada histórica en el Bernabéu y una salvación con una puntuación muy baja. Por fortuna para el granadinismo, la directiva de la entidad nazarí reaccionó cuando ya pocos lo creían posible, le dieron el mando a Sandoval y este consiguió en un maravilloso mes de mayo todo lo que no se había hecho durante ocho meses. De los errores se aprende y seguro que en el club rojiblanco han tomado buena nota de lo que ha propiciado esta tormentosa temporada que estaba abocada al fracaso y que, felizmente, acabó en éxito.

Análisis de la plantilla del Granada CF en la temporada 2014/15

Resumen Granada CF 2013/2014: porteros

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