Una presentación con sabor agridulce
El Valencia juega bien, pero la efectividad y los errores lo condenan (Foto: Carla Cortés)

El Valencia Femenino y el filial blanquinegro daban el pistoletazo de salida a la gran fiesta valencianista de cada verano. A estos dos, y mientras las gradas de Mestalla se empezaban a llenar, les siguieron las categorías inferiores del equipo del Túria. En el primer equipo los dos primeros en pisar el verde fueron Ibrahim Diallo y Fran Villalba, los jugadores revelación de esta pretemporada. Por su parte, Álvaro Negredo era el primero en llevarse una gran ovación de los aficionados, que también tuvieron fuerzas para aclamar a Mustafi, André Gomes, Gayà, Diego Alves, Parejo y sobre todo, a Paco Alcácer. La presentación llegaba a su fin con la salida al campo de Nuno Espirito Santo, acompañado de su cuerpo técnico, y del mítico 'Españeta'.

Tras el acto, que terminó con las gradas del templo valencianista ya repletas, dio comienzo lo que el aficionado ché llevaba esperando desde el pasado mes de mayo. Volver a ver a su equipo en Mestalla. La pretemporada no había sido del todo buena, pero tanto equipo como afición esperaban ansiosos volver a soñar juntos bajo los focos del estadio. Un estadio que rozaba el lleno, y eso el equipo lo sabía. La afición no tardó en arrancarse con cánticos de ánimo a su equipo, esos que lo han llevado a disputar la previa de Champions League, y los jugadores valencianistas respondieron con una intensa presión desde el primer minuto, buscando insistentemente el primer gol del encuentro. No obstante, fue el conjunto visitante quien logró adelantarse en el marcador en los primeros compases del partido. Un gran pase de Totti iniciaba una ocasión de peligro que Salah terminó convirtiendo en gol. 

Ninguno de los dos equipos lograba hacerse con el dominio del juego, y a pesar de la insistencia che buscando la espalda de la defensa italiana, era de nuevo la AS Roma quien terminaba colocando el balón en las redes de la portería de Ryan. La suerte estaba del lado del conjunto visitante, que materializaba toda ocasión que el Valencia le concedía en el área, mientras que el conjunto local se encontraba con las estiradas de Szczesny y con la madera. Fue a la media hora de partido cuando Feghouli logró por fin levantar de sus asientos a los aficionados valencianistas con un disparo cruzado con el que recortaba distancias en el marcador. El Valencia desarrollaba buen juego y disfrutaba de ocasiones cerca del área rival, pero la efectividad no era el punto fuerte de los chés. 

Tras el descanso, los de Nuno continuaron en su búsqueda del gol, y el papel sobre el terreno de juego era el mismo. De Paul  intentaba sorprender a la defensa rival y Alcácer seguía tirando desmarques que le dejaran solo ante Szczesny. Tuvo que ser otra vez el argelino Feghouli quien perforara la portería rival, pero esta vez en posición antirreglamentaria. A la desilusión de la grada por no poder cantar el gol se le sumó el tercero de la Roma y, de nuevo, otro gol anulado para los locales. El centro del campo valencianista iba perdiendo importancia en el partido progresivamente, y el paso de los minutos desesperaba a los chés, que conseguían conducir el esférico hasta el balcón del área rival, pero sin generar ocasiones claras para recortar distancias en el luminoso.

En definitiva, noche agridulce en el templo valencianista. El equipo se mostró hambriento de victorias e intentó desarrollar su juego, controlando la posesión del balón en casi todos los compases del encuentro, pero los errores en las entregas y algunos fallos en el aspecto defensivo condenaron a un equipo que necesitará mejorar en todos los aspectos para conseguir entrar en la máxima competición continental. 

VAVEL Logo