El Atlético mete el dedo en la llaga del Valencia
Carrasco celebra el segundo tanto rojiblanco | Foto: Ángel Gutiérrez - ATM

No consiguió el Valencia levantar cabeza ante un Atlético de Madrid que salió con las ideas muy claras: vencer al equipo de Nuno y demostrar que está dispuesto a luchar con los más altos. Superó la prueba de fuego el equipo de Diego Pablo Simeone que parece haber reencontrado la senda de la victoria.

Quien la sigue, la consigue

Era el Valencia el primero en poner el balón en juego ante la mirada atenta de un Calderón con el cartel de lleno. Empezaba el equipo ché atacando pero el balón no se sentía cómodo en ninguno de los dos campos. Lo intentaba el Atlético de Madrid a la contra en los primeros minutos, exprimiendo a su principito: por arriba, por abajo, por la derecha, por la izquierda y a balón parado, pero todos sus intentos acababan mermados por la defensa del Valencia, que se servía de las faltas para parar a Griezmann. Los minutos pasaban y el centro del campo de los dos equipos parecía inexistente. Entonces la grada comenzó a hacer valer su presencia y le dió al equipo del Cholo una motivación extra: los rojiblancos comenzaron a hacérse con el balón, a hacerse con el centro del campo y a encontrar huecos antes inexistentes.

A la media hora de juego, la insistencia del equipo rojiblanco llevaba a buen puerto. Fue Jackson Martínez el encargado de abrir la lata aprovechando un error garrafal de los centrales del Valencia. Se comió el salto Mustafi, luego Santos duplicó el error y el balón le cayó al colombiano, que definió raso para dejar el esférico en el fondo de las redes de Jaume. Pero el Atlético quería más, había despertado y el Calderón lo sabía. Tan solo diez minutos tardó en llegar el segundo de los locales, gracias a una espléndida acción de Carrasco, que se la llevó por la banda izquierda, la fue internando hacía el centro y definió con un potente disparo que no llegó a parar Jaume. Un auténtico 'yo me lo guiso, yo me lo como'. El minuto 45 llegaba al descanso el marcador de la ribera rojiblanca y Nuno debía convencer a sus pupilos de que los milagros existen y debían creer en ellos.

Una larga batalla

Poco cambiaba el cuento en la segunda mitad. Salía el Atlético en busca del gol de la tranquilidad y los blanquinegros no lograban crear juego alguno. El equipo del Turia no dejaba de estamparse una y otra vez con el muro rojiblanco. Corrían así los minutos en la Ribera del Manzanares a favor de los rojiblancos, que intentaban embellecer cada toque. Decidió el Cholo entonces que era el momento de hacer el primer cambio y sustituyó al autor del primer gol por un hambriento Fernando Torres que buscaba su gol número 100 con la camiseta rojiblanca.

El Atlético no dejó de intentarlo guiado por un Carrasco que desbordó al Valencia en todos los aspectos. En el minuto 68 se marchaba del campo con el arropo de un Calderón a sus pies. Lo sustituía Óliver Torres.

Parecía que el partido no daba más de sí y fue entonces cuando el Valencia despertó de sus cenizas. Godín desequilibró dentro del área a Mustafi y Gil Manzano no lo dudó ni un segundo: declaró la pena máxima, que Paco Alcácer se encargó de convertir para devolver al equipo Ché al encuentro y brindarle una ola de esperanza en el minuto 73. Pero el Atlético de Madrid parecía no achantarse y se vino arriba en busca del tercero. Por su parte, el técnico luso buscaba el gol del empate y puso sobre el terreno de juego toda su artillería haciendo el tercer cambio: entraba Piatti por Enzo Pérez. En el banquillo opuesto, un nervioso Diego Pablo Simeone seguía con su afán de encontrar el tercer gol, de hecho, lo tuvo Juanfran en sus botas pero Jaume respondió de forma magnífica. Los minutos pasaron y el Valencia lo siguió intentando aportando un poco de nerviosismo a un partido que ya parecía cerrado desde hacía muchos minutos. Tuvo el equipo de Nuno un par de faltas dentro del área, un córner, un error de Godín que no aprovecho Santi Mina... Finalmente el Atlético de Madrid sacó tres puntos del Calderón, que silenciosamente le sitúan en la tercera plaza.

Así, con mucha alegría para unos y pena para otros finalizaba el encuentro en la capital de España. Se mereció ganar el Atlético ante un Valencia que despertó tarde y mal. Los rojiblancos agrandaron las heridas de un equipo levantino que no logró levantar cabeza. Por su parte el Cholo parece que amolda al equipo rojiblanco, que se mostró superior al conjunto blanquinegro durante todo el encuentro. Apuntó a maneras el equipo indio que entre prueba y prueba parece haber encontrado la senda de la victoria.

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