Un parón en el mejor momento
Fotografía: LFP

Partido importante para ambos equipos el que llegaba al Estadio Nuevo Los Cármenes entre el Granada, último clasificado, y el Athletic Club, que comenzaba el encuentro en novena posición. En los onces iniciales aparecían las primeras novedades. En el cuadro local no se recuperaban a tiempo El Arabi y Krhin, que sufrió un esguince en el último entrenamiento. Esto provocaba el debut de Peñaranda, un joven jugador venezolano que se vestía por primera vez de corto con el conjunto nazarí. En el lado visitante volvía al once Laporte, que había sido baja en el partido ante el Espanyol, y Susaeta, que había venido siendo suplente ya que Sabin parecía haberle ganado la partida por un puesto en la titularidad.

Los intereses eran muy diferentes. Mientras que el equipo de Sandoval buscaba una victoria, que fuera la primera del curso ante su afición, para intentar salir de los puestos de descenso y no empezar a complicarse la vida en estos primeros compases de la competición, el equipo de Ernesto Valverde intentaba conseguir los tres puntos para seguir con la buena racha y dar un paso más hacia los puestos europeos.

Primera parte errática

Laporte anotó en propia puerta el primer gol del partido

Tras guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de París, Del Cerro Grande, árbitro encargado de mantener el orden en el encuentro, hizo sonar su silbato. Con ello, el Granada salió con ganas de agradar a su público y pronto se puso por delante. Una internada de Isaac Success por la banda izquierda termina con un desafortunado pase atrás de Laporte que se introduce en su propia portería. En uno de los goles más absurdos de esta jornada liguera, se adelantaba el equipo nazarí. Fruto de esta intensidad llegó también la primera tarjeta del encuentro. Ésta fue para el joven delantero Peñaranda, que entró demasiado fuerte al tobillo de Óscar De Marcos. Empezaba el partido con ritmo y, lo que era peor para los intereses rojiblancos, con ventaja para el cuadro local.

Momento del gol en propia puerta del Athletic Club. Fotografía: LFP
Momento del gol en propia puerta del Athletic Club. Fotografía: LFP

Los primeros veinte minutos, además, dejaron un juego bronco y falto de ritmo. El equipo andaluz tenía ventaja y le interesaba perder el mayor tiempo posible, mientras que el cuadro vasco no conseguía enlazar dos pases de manera consecutiva. Beñat, en un inicio malo de encuentro, no era capaz de comandar en el centro del campo, mientras que Laporte, que no había empezado el partido de la mejor forma, tampoco conseguía sacar el balón jugado desde atrás con autoridad. Susaeta, que había vuelto al once titular, no estaba brillando como lo venía haciendo en las últimas citas y, en un balón perdido, realiza una falta que le cuesta la tarjeta amarilla. Poco iba a tardar Del Cerro Grande en mostrar la tercera y es que, un minuto más tarde, fue Aduriz quien fue amonestado tras saltar y golpear con los brazos al defensor nazarí.

A la media hora del partido Success era el que seguía creando peligro sobre el césped del Estadio Nuevo Los Cármenes. El nigeriano era el hombre más rápido del encuentro y, en sus constantes caídas a las bandas, estaba desquiciando a los jugadores rojiblancos. Tanto fue así que, en un despeje poco afortunado de Etxeita, era el central era el que veía una nueva cartulina amarilla. En una de las pocas ocasiones que creó Iñaki Williams a lo largo del encuentro consiguió una falta al borde del área que fue lanzada por Beñat. El ex del Betis, recordando a algunas faltas que lanzó vestido de verdiblanco, decidió buscar el palo del portero aunque Andrés Fernández, muy bien situado, consiguió enviar a córner.

Aprovechando la inercia, el Athletic intentó buscar el empate en los últimos segundos de la primera mitad. En un fallo en la salida del guardameta local tras un balón largo de Beñat, Aduriz estaba solo ante la portería pero el defensor nazarí consiguió evitar el tanto interponiéndose entre el balón y las redes.

De esta forma terminaba una primera mitad intensa, trabada y dura en la que el Granada había conseguido ponerse por delante tras un error garrafal de Laporte a la hora de ceder el esférico a su guardameta. Tuvo que luchar contra este hándicap el Athletic Club durante los primeros 45 minutos aunque el mal juego y la poca creatividad fueron los que se apoderaron del equipo de Valverde.

Siguieron los fallos en la segunda parte

Tras la vuelta a los terrenos de juego, el guión fue idéntico al del primer tiempo, aunque solo faltó introducir el balón en las redes vascas. Un cambio de juego hacia el lado izquierdo dejó solo a Success que, tras dar un pase atrás, recibe el rebote y dispara por encima de la portería de Iraizoz. Comenzaba la segunda parte del partido con el mismo ritmo con el que había finalizado la primera. Poco tardaba en contestar el Athletic y, en la primera jugada combinada del equipo visitante, Aduriz filtra un pase entre la línea defensiva nazarí que deja a Williams solo ante Andrés Fernández. Sin embargo, el guardameta está muy bien y consigue despejar el esférico.

En el minuto 50, Miguel Lopes, defensor del Granada, tiene que ser sustituido. En su lugar entró Foulquier. Tras el mismo, triple ocasión para los de Valverde. El saque de esquina es cabeceado por Aduriz al palo, el rechace es rematado por San José a los pies de Andrés Fernández, mientras que Beñat, desde la frontal del área, dispara contra el cuerpo de un jugador rival. Cada vez era mejor el Athletic.

A medida que pasaban los minutos el planteamiento estaba claro. El Granada esperaba replegado las acometidas rivales mientras esperaba aprovechar alguna contra. En una de estas, Laporte, que volvía a no estar afortunado en un corte, le dejaba la pelota a Peñaranda que encaraba a Iraizoz y mandaba el esférico fuera. En la siguiente jugada Balenziaga roba el balón limpiamente a Ibáñez pero éste protesta un posible penalti y zancadillea al lateral rojiblanco. Su acción le cuesta la tarjeta amarilla. De ese balón parado llega un mal saque del central francés que, una vez más, volvió a regalar la pelota al rival. Success recibe dentro del área y bate por bajo a Iraizoz. 2-0 en el Estadio Nuevo Los Cármenes y el Athletic Club que se complicaba el encuentro.

Success anota el segundo tanto. Fotografía: LFP
Success anota el segundo tanto. Fotografía: LFP

Carrusel de cambios tras el segundo tanto del Granada

Sandoval, viendo que Robert Ibáñez estaba amonestado y con los ánimos más caldeados de lo normal, decidió sustituirle dando entrada a Rochina. También movía ficha Valverde, que daba entrada a Sabin Merino para ocupar el puesto de Susaeta, que había realizado un partido muy malo. A quince minutos para el final, el técnico de Viandar de la Vera realizaba la segunda sustitución. Entraba Bóveda, que iba a ocupar el lateral derecho, mientras que Óscar De Marcos era el que adelantaba su posición para ocupar el centro del campo, lugar en el que estaba situado Mikel San José. Por su parte, el tercer cambio de Sandoval también era obligado. Success abandonaba el césped con problemas en su pierna derecha. Era Nico López el que ocupaba su lugar. Todas estas sustituciones enfriaron el partido y cortaron el poco ritmo que iba adquiriendo. Por supuesto, todo ello perjudicaba al Athletic, equipo que iba perdiendo. Para finalizar este carrusel de cambios, Viguera entró por Williams a diez minutos para el final.

Siguió endureciéndose el juego en estos últimos minutos y, fruto de ello, Rubén Pérez fue amonestado tras cortar un avance rojiblanco. También vio la tarjeta amarilla su compañero Andrés Fernández, pero en esa ocasión por perder tiempo al sacar de puerta. El colegiado, que añadió cinco minutos de descuento, no tuvo un partido fácil debido a la dureza con la que se entregaron ambos conjuntos. No obstante, consiguió llevarlo bien y, con su pitido final, estalló la alegría en el banquillo local.

Así terminaba un partido que supuso la segunda victoria liguera del Granada. Una victoria totalmente merecida ante un Athletic Club que ni mucho menos recordó a aquel que se fue al parón de selecciones con seis partidos sin perder. Al equipo de Valverde le faltó ritmo, intensidad y juego en el Estadio Nuevo Los Cármenes. Esto, junto a la gran presión del equipo nazarí, supuso la quinta derrota en la Liga BBVA.

Con este resultado, el equipo andaluz respira un poco y consigue sumar tres unidades más que elevan su casillero hasta los diez puntos. Además, con ellos, sale de la zona de descenso y escala hasta la 16ª posición. Por su parte, el Athletic Club no ha sido capaz de aprovechar el tropiezo de sus rivales directos en la lucha por los puestos europeos y tropieza en un campo siempre complicado como es el Nuevo Los Cármenes. Con 17 puntos permanece en la novena posición aunque tendrá que esperar a que se complete el resto de la jornada.

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