El muro bético resistió al martillo granota
Celebración del Betis tras el gol de Rubén Castro. Foto: LaLiga.

El conjunto de Pepe Mel se llevó tres puntos del Ciutat de València en un partido en el que se vio claramente superado por el Levante. Rubén Castro adelantó a su equipo en el minuto tres y lucharon con unas y dientes para defender su ventaja ante un gran Levante que murió de pie y que dio la cara hasta el último minuto. La pólvora granota no fue capaz de detonar el muro defensivo del Betis y acabó perdiendo el partido.

El Betis empezó el partido muy cómodo, tocando a gusto y desarrollando un fútbol vistoso. Apenas habían transcurrido 3 minutos de partido y Rubén Castro ya puso distancia en el marcador. En un saque de equina sacado en corto, Joaquín no dudó en realizar una internada hacia el área y asistió al delantero bético cerca de la frontal del área. El depredador del gol no lo dudó y aprovechó la pasividad de la zaga granota para probar fortuna con un disparo fuerte, raso y ajustado al palo. Rubén Martínez no fue capaz de detener el latigazo y se convirtió en gol.

Reacción granota tras el gol

El conjunto granota salió demasiado frío al campo, con poca intensidad. El Betis se dio cuenta de ello y no dudo en aprovecharlo. Se le ponía muy cuesta arriba el partido al Levante. Sin embargo, el equipo de Rubi no estaba dispuesto a rendirse. Y despertó. Tras una buena jugada, Verza se quedó completamente solo ante Adán y probó una vaselina magistral que acabó golpeando en el palo. El rechace le llegó a Deyverson para que marcara a placer sin portero pero, incomprensiblemente, mandó el balón al larguero. Perdonaba el Levante.

Desde el gol, el Betis dio un pasito atrás y, poco a poco el conjunto blaugrana se fue haciendo con el control del partido y empezó a acercarse a la portería defendida por Adán. Fruto de esa posesión, el Levante fue generando ocasiones. Entre ellas, dos potentes disparos desde fuera del área que se fueron por muy poco, uno de Camarasa y el otro de Deyverson. Unos minutos después el Betis respondería, de nuevo mediante Rubén Castro. Desde una posición escorada, buscó un disparo muy similar al que protagonizó para adelantar a su equipo en el marcador. Esta vez sí que pudo llegar Rubén Martínez.

Rubén Martínez y David Navarro. Foto: LaLiga.

Deyverson, más activo que acertado, se convirtió en una solución para el conjunto de Rubi. El delantero brasileño le ganó la partida a la zaga bética en los balones aéreos, convirtiéndose en un recurso más que interesante para que la defensa y la medular pudieran zafarse de la presión del equipo de Pepe Mel. A pesar del dominio granota, los dos equipos disponían de muchas alternativas en ataque que les permitían generar peligro constantemente.

El Betis respondía a la contra

Joaquín supuso un peligro constante. El gaditano no paró de encarar a su par, saliendo victorioso en la mayoría de los duelos. El enorme desborde del jugador bético estuvo a punto de ampliar la distancia antes del descanso con una ‘cucharita’ espectacular, pero Rubén estuvo atento para desviarla a córner con la punta de los dedos. Una gran parada del guardameta levantinista que mantenía con vida al equipo de Rubi.

El Betis estaba tratando de hacer mucho daño desde las bandas gracias al propio Joaquín y a Cejudo. A este último le ayudaba Varela con sus incorporaciones al ataque. Un hecho que aprovechó Morales para provocar una amarilla determinante en el desarrollo del partido. El canterano granota aprovechó un contraataque para hacer daño a la espalda de Varela, que había perdido su posición defensiva. Con una sensacional cabalgada, obligó a que N’Diaye le parara con una falta que le costó la tarjeta amarilla. El hecho de estar amonestado condicionó la labor del mediocentro defensivo.

El Levante se había hecho con la posesión, pero la velocidad de los jugadores de arriba de Betis siempre acababa encontrando su oportunidad a la contra. Rubén Castro estuvo a punto de marcar el segundo gol de la noche con un cabezazo tras un buen centro desde la derecha. Por suerte para el conjunto granota, el testarazo se fue fuera. Así acabó la primera mitad, con el Levante dominando sobre el césped y con el Betis gobernando el marcador.

Disparo de Camarasa. Foto: LaLiga.

El Levante se volcó arriba en la segunda mitad

A la segunda parte le costó encontrar un claro dominador. El Levante y el Betis intercambiaron golpes e intentaron imponer su fútbol, aunque con dificultades gracias a las dos defensas. El equipo sevillano inició la segunda mitad con la intención de imponerse sobre el césped del Ciutat de València, por lo que dio un pasito hacia adelante. Por fortuna para el Levante, la defensa granota estuvo más atenta que en los primeros minutos del partido y supieron solventar el peligro sin recibir ningún tanto.

El Levante necesitaba empatar el partido, y se puso manos a la obra. La primera oportunidad del conjunto de Rubi no se hizo esperar. Pedro López aprovechó una asistencia de Toño de cabeza para probar fortuna. El lateral bajó el balón con la derecha y le pegó con la zurda. El disparo golpeó en un defensa y se fue a córner. Los granotas dejaban claro que iban a por el partido. Fruto del empuje de los jugadores y de la afición, volvió a aparecer Deyverson. Volvió a ganar un balón aéreo con el pecho y disparó con la zurda, con la mala fortuna de volver a toparse con el larguero.

El Betis se estaba viendo acorralado en su campo por un Levante que era consciente de que tenía al equipo de Pepe Mel contra las cuerdas. El conjunto franjiverde se replegó bien atrás y, como en la primera mitad, trató de aprovechar su velocidad a la contra. Rubén Castro estaba muy atento esperando un contragolpe para colarse por la espalda de David Navarro, y así fue. Le ganó la posición al central granota y probó a Rubén con un disparo raso que el portero consiguió despejar con el pie.

Rubén encarando a Rubén Castro. Foto: LaLiga.

Rubi no quería perder la iniciativa y decidió llevar a cabo la primera sustitución. retiró a Rubén García y sacó a Víctor Casadesús, un jugador con cualidades más ofensivas y con un gran poderío aéreo. El técnico catalán estaba llevando a cabo una declaración de intenciones, iba a por el partido. El equipo se contagió de esas intenciones y, un minuto después volvió a acechar la portería de Adán con un disparo de Morales que consiguió detener N’Diaye antes de que llegara a su destino.

Como si de un ‘deja vu’ se tratase, se repitió el ciclo que se estaba repitiendo una y otra vez sobre el césped del Ciutat de València. El Levante dominaba y el Betis salía al contraataque con mucho peligro. El conjunto de Pepe Mel volvía a aprovechar la velocidad por bandas para intentar matar el partido. Esta vez era Varela el que ponía a prueba a Rubén Martínez, pero el guardameta granota estaba muy enchufado y volvió a protagonizar una estirada de escándalo para salvar el 2-0.

Rubi quería más dinamita arriba y sacó a Roger. En su lugar se marchó un Deyverson con amarilla que se estaba metiendo en demasiados charcos, viendo peligrar la segunda cartulina. El canterano del Levante salió dispuesto a comerse el césped y, un minuto después de su incorporación tuvo su primera oportunidad. Le ganó la espalda a la zaga bética y golpeó raso a puerta. Adán tuvo más suerte en el uno contra uno y consiguió detener el disparo con la parte posterior de la pierna.

El arsenal granota lo intentó hasta el final

El entrenador del Levante iba a por todas, así que decidió meter en el campo al único delantero que le quedaba en el banquillo, Nabil Ghilas. El Betis había construido un muro en torno a su área. Un muro que el Levante no conseguía traspasar. Por ese motivo, Rubi utilizó la técnica del ‘martillo pilón’. Sacó todo su arsenal para tratar de derribar la muralla defensiva del equipo visitante.

El partido sufriría un giro radical en el minuto 78, cuando Westermann vio la segunda cartulina amarilla por cortar un contraataque con una falta clara. A raíz de ese momento se produjeron diferentes discusiones en el césped y en el banquillo que supusieron la roja directa para el capitán granota, Juanfran, que se encontraba en el banquillo. Unas acciones que ralentizaron el juego, algo que perjudicaba al Levante, ya que el tiempo corría en su contra.

Cartulina amarilla a Deyverson. Foto: LaLiga.

El conjunto granota siguió intentándolo y aún dispuso de dos ocasiones claras para empatar el partido. Sin embargo, hay veces en las que el balón no quiere entrar, y ésta fue una de ellas. Ghilas de chilena y Camarasa con un disparo que buscaba la escuadra trataron de poner las tablas en el marcador, pero el marcador no se movió.

El Levante perdió un partido en el que fue muy superior pero no fue capaz de reflejarlo en el marcador. El Betis empezó el partido más enchufado y aprovechó para marcar un gol que le permitió vivir de las rentas durante los 83 minutos restantes. El conjunto de Pepe Mel era consciente de que el resultado les favorecía y supo defender su ventaja como ‘gato panza arriba’.

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