Victoria por la mínima con sabor amargo
Foto: Ángel Gutiérrez - ATM

El Atlético de Madrid llegaba al partido contra el Espanyol con el firme objetivo de afianzarse en el segundo puesto de la clasificación por detrás del Barcelona.  El club madrileño tenía dos bajas muy importantes: Gabi por sanción y Jackson Martínez por una lesión en su tobillo izquierdo. Por lo que Simeone decidió dejar en el banquillo a Carrasco y Torres y apostar por Saúl y Óliver en el medio con Vietto acompañando a Griezmann en ataque.

Mientras que Sergio González, técnico del Espanyol, no pudo contar ni con Víctor Sánchez (acumulación de tarjetas) ni con Salva Sevilla (distesión en la pierna izquierda). Apostó Sergio por la velocidad de Caicedo en punta para intentar ganar la espalda de la dupla uruguaya en la defensa rojiblanca, aunque el delantero espanyolista no tuvo demasiadas ocasiones.

En los prolegómenos del partido tuvo lugar un minuto de silencio por el exjugador rojiblanco fallecido Miguel San Román.

La cara y la cruz

La primera parte comenzó con un Atlético de Madrid cómodo en el terreno de juego, dominando el balón y centrando el juego a las bandas con un Griezmann con libertad total para moverse por el ataque. E iba a ser el francés el que marcara el primer tanto del partido. Apenas dos minutos tardaron los locales en adelantarse en el marcador: gran pase de Óliver Torres al área pequeña y Griezmann, muy atento, le gana el duelo al defensor blanquiazul para mandar el balón al fondo de la red con un disparo cruzado. Fue la primera ocasión del Atlético de Madrid en el partido y ‘para dentro’.

El partido transcurría tranquilo para los rojiblancos con un Espanyol que prefería esperar en su propio campo para mandarle balones largos a Caicedo. El Atleti empezó a carburar en el medio campo, moviendo el balón de un lado a otro y cansando al rival pero en lo que a ocasiones se refiere, pocas más hubo en el área del Pau López. Únicamente un centro de Filipe Luis desde la izquierda al que no pudieron llegar por muy poco ni Griezmann ni Vietto y donde la defensa estuvo atenta para despejar el peligro de su área.

El Espanyol, poco a poco, se desperezaba e iba hacia delante con combinaciones en la medular y centros desde las bandas. En el minuto 18 tuvieron el primer acercamiento a las dependencias de Oblak, pero el cabezazo de Enzo Roco se marchó por encima del larguero.

La cruz del encuentro llegó con la lesión de Tiago en el minuto 27 después de un choque con Asensio. Necesitó las asistencias médicas y, finalmente, tuvo que ser retirado en camilla con evidentes signos de dolor. La afición le despidió en pie con una gran ovación y coreando su nombre. Entró en su lugar Carrasco.

En los pocos minutos que el Atleti jugó con uno menos, llegó la oportunidad más clara del Espanyol, ya que pillaron a la defensa rojiblanca descolocada y Hernán Pérez tuvo en sus botas el empate. Pero el paraguayo abusó de los regates dentro del área y la defensa local consiguió recuperar el balón. La primera parte terminó con un disparo desde fuera del área de Juanfran algo flojo que terminó directamente en las manos del Pau López.

Sin efectividad de cara a puerta

La segunda mitad empezaba con un Atleti dominador y protagonista en el área rival acechando continuamente a Pau pero sin terminar de culminar las jugadas y materializarlas en gol. Vietto tuvo, posiblemente, la oportunidad más clara del partido ya que le cayó el balón cuando estaba sólo dentro del área después de una buena parada de Pau López a tiro de Griezmann. Era empujarla dentro de los tres palos pero el balón botó y el argentino terminó por mandarlo por encima del larguero.

Diego Pablo Simeone decidió sustituir a un errático Vietto dando entrada al joven Thomas, lo que supuso su debut como rojiblanco en partido oficial. Óliver Torres lo intentó desde fuera del área con un disparo fuerte a la escuadra pero se encontró con Pau que, tras una gran estirada, envió el balón a saque de esquina. 

Según transcurrían los minutos, el Espanyol se iba encontrando más cómodo sobre el terreno de juego aunque las pocas posesiones que tenía eran estériles, no conseguían llegar con peligro al área de Oblak. Los colchoneros los seguían intentando sin sufrir en exceso en defensa. Godín la tuvo en el 78' con un gran cabezazo pero el esférico acabó estrellándose en el palo izquierdo después de que Pau López la tocara. En ese mismo córner, el central volvió a rematar y su cabezazo se fue rozando el palo. Faltando cinco minutos para que terminara el encuentro fue Torres el que probó con un disparo desde la línea del área grande que buscaba la escuadra tras una buena jugada personal, pero el balón salió rozando el larguero. Se le resiste al madrileño su gol número 100.

El Atleti veía que con internadas en el área rival no eran capaces de batir al guardameta blanquiazul por lo optaron por tiros desde fuera de las botas de Koke y Thomas pero ningundo de ellos, aunque estuvieron cerca, consiguieron subir el segundo al marcador. El Espanyol se vio sobrepasado y apenas tuvieron incidencias en el juego, no llegaron con claridad ni una sóla vez al área rojiblanca debido, en gran parte, a la buena labor defensiva de Giménez y Godín.

El partido terminó con la victoria del Atlético de Madrid por tan sólo un gol de diferencia (tercera consecutiva en Liga). Pudieron ser más goles pero, una vez más, la falta de efectividad evitó que el marcador fuera más holgado. El conjunto madrileño continúa segundo en la clasificación de la Liga BBVA con 29 puntos a cuatro del líder, el FC Barcelona.

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