Pedro y Ortuño dan un respiro al Real Zaragoza
Foto: Andrea Royo, Vavel.com

El Real Zaragoza recibía en La Romareda a la SD Ponferradina en horas bajas. El conjunto aragonés necesitaba olvidar los dos tropiezos consecutivos ante el Valladolid y Alcorcón, y volver a conseguir los tres puntos ante su afición para templar los ánimos y conseguir reengancharse de nuevo a los primeros puestos. Ante ellos, un rival que encadenaba siete partidos sin conocer la derrota.

Un partido importante que se presentaba como un ultimátum para Ranko Popovic ya que podría ser su último partido en el banquillo zaragocista. Volvía Diamanka al once titular después de haber estado dos partidos apartado del equipo por lesión. El senegalés se ha convertido en una pieza fundamental en el equipo aragonés y cada vez que este no está se nota demasiado su ausencia. Ángel entraba también como novedad en el once en sustitución del lesionado Hinestroza quien se perderá lo que resta de 2015. E Isaac Carcelén reaparecía como titular después de que ante el Alcorcón fuera Bertrán quien ocupara su posición. 

Diamanka brilla, el Real Zaragoza gana

Aunque algo dubitativo, el Real Zaragoza intentaba llevar el control del partido desde el primer momento. Diamanka llevaba la batuta del partido y del equipo. Circulaba el balón a la perfección y ponía los balones a los hombres de arriba. A los cinco minutos de comenzar, Ortuño ya avisaba a los visitantes tras una buena jugada combinativa que terminaría con el disparo del delantero por encima de la portería.

Diamanka, pieza fundamental

Ortuño continuaba avisando, pero el delantero no tenía demasiada fortuna entre los tres palos. Pese a tener las ocasiones más claras, la Ponferradina también lo intentaba y desde fuera del área a punto estuvo de sorprender a Bono, pero el guardameta marroquí mandó el balón a córner. Sería la única ocasión clara de estos en la primera parte, ya que el Real Zaragoza llevaría el control del partido y de las ocasiones a partir de ahí.

Diamanka lo intentaba y se sumaba como uno más al ataque. A punto estuvo de sorprender a Santamaría con un cabezazo que terminó en las manos del guardameta. Sería después cuando Pedro Sánchez no fallaría y mandaría el balón al fondo de la red. El extremo zaragocista hacía el primero de la tarde y templaba los ánimos en el equipo, pero no en la afición que seguía pidiendo la destitución del entrenador.

Yendo por delante, el equipo aragonés no se echaría atrás y seguiría intentando marcar el segundo. Diamanka probaba fortuna desde fuera del área y su disparo terminaría despejado por la defensa visitante. No paraban de llegar las ocasiones para el Real Zaragoza, pero el marcador no hacía justicia. Casi al borde del descanso, Ortuño mandaba el balón dentro de la portería tras un disparo que se estrella en el palo, pero termina colándose en la portería de Santamaría. 

El Real Zaragoza se iba al descanso ganando con autoridad a la Ponferradina, desconocida durante toda la primera mitad. 

45 minutos para olvidar

La segunda parte no podía comenzar peor para el Real Zaragoza. Diamanka, que volvía hoy al once después de una lesión, se retiraba del terreno dejuego lesionado y, en su lugar, entraría Sergio Gil. Una ausencia que se notaría en toda la segunda parte, pero en la que el joven canterano intentaría llevar con criterio la circulación del balón. El equipo presionaba menos y se mostraba más relajado dejando a la Ponferradina mover más el balón y tener más ocasiones de cara al gol. Pese a ello, Bono se mostraba muy seguro entre los tres palos sacando todo el peligro. 

El Real Zaragoza volvía a llevar el control del partido e intentaba llegar al área visitante con peligro con un Ortuño que continuaba buscando la espalda a la defensa, pero que seguía sin estar fino entre los palos. La Ponferradina introducía sus primeros cambios que darían el aire fresco que necesitaban. Uno de esos cambios fue Basha, produciéndose su vuelta a La Romareda en la que fue recibido entre aplausos por la afición blanquilla. 

Con el paso del tiempo, el conjunto aragonés dejó llevar el control del partido a la Ponferradina lo que supuso que llegara con más claridad al área zaragocista. Yuri intentaba recortar distancias en el marcador, pero su tanto fue anulado por fuera de juego. Bono tuvo mucho trabajo durante el segundo tiempo y, aunque tuvo una actuación notable durante todo el encuentro, tuvo dos errores que le pudieron costar muy caros al equipo. 

A pesar de que el control y las ocasiones en esta segunda mitad eran de la Ponferradina, Ortuño pudo marcar el 3-0, pero despejaron en línea de gol el balón. Se agotaba el tiempo y la Ponferradina seguía intentando recortar distancias en el marcador, pero hoy no era el día de sus atacantes. Tres puntos que impulsan al Real Zaragoza en la tabla clasificatoria y se sitúa en la quinta posición con 23 puntos. Una victoria que deja a la afición más dividida que nunca entre los defensores y detractores de Ranko Popovic que, hoy, respira más tranquilo.  

VAVEL Logo