A octavos sin complicaciones
Foto: La Voz de Galicia.

No parecía un partido muy interesante, pero la lluvia acabó por oscurecerlo del todo. Celta y Almería ofrecieron un pobre espectáculo sobre el maltrecho terreno de juego vigués. Los locales llegaban con una ventaja de tres goles a uno conseguida en tierras andaluzas, por lo que todo apuntaba a que no tendrían complicaciones para pasar a la siguiente ronda. Y así fue.

Berizzo presentó un once en el que volvió a mezclar titulares con suplentes: Rubén Blanco guardó la portería; Pape Cheikh, Cabral, Alende y Jonny formaron la zaga; Pablo Hernández y Wass, con Madinda por delante, fueron los centrocampistas; Drazic atacó por izquierda y Señé por derecha; en la punta estuvo Guidetti.

El partido tuvo un par de detalles y poco más. El Almería no quiso darse por muerto tan pronto e intentó cuando menos competir. La posesión era del Celta durante la primera parte, pero los andaluces intentaban irse hacia arriba en cuanto podían, casi siempre con bastante imprecisión. En los locales destacaban Pablo Hernández y Señé.

El mediapunta catalán ejerció de Orellana: aunque partía desde la banda derecha, aparecía por todo el frente del ataque con su conducción elegante, siempre con la cabeza alta. Ello, unido a su esfuerzo en defensa, hizo que se ganara los aplausos del respetable.

Gustavo Cabral, hoy capitán, fue el primer en avisar al rematar un saque de esquina. El portero del Almería despejó el balón con dificultad. Minutos después lo haría el conjunto visitante, con un buen centro desde la línea de fondo que superó por alto a Rubén Blanco. Sin embargo, Cristian Herrera llegó muy forzado y no consiguió rematar a puerta.

Cinco minutos antes del descanso, el desaparecido Guidetti forzó una falta centrada que supondría el único gol del partido. Daniel Wass la metió para dentro con un disparo seco ante el que el portero Julián pudo hacer bastante más.

"Augusto quédate"

Si la primera parte fue aburrida, la segunda aún fue peor. El Almería ya dio por perdida la eliminatoria y el Celta se dedicó a contemporizar con el balón. Drazic tuvo una ocasión clarísima para hacer el segundo, pero se llenó de balón y acabó perdiéndolo. El serbio estuvo especialmente desacertado en el día de hoy. De una pérdida suya en zona peligrosa nació una de las mejores oportunidades para el Almería.

Berizzo dio la oportunidad a los aficionados celtistas de cantar el “Augusto quédate, Augusto quédate” tras escuchar los rumores que colocan al capitán en el Atlético de Madrid. Aparte de eso, un tiro lejano del Tucu y una buena parada de Rubén Blanco en el tramo final fue lo único noticioso del Celta en el lluvioso día de hoy. Los octavos de final esperan a los azul-celestes.

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