La contracrónica: cinco minutos de inexplicable confusión
Fotografía: La Liga

En el fútbol, como en la vida, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia. Por muy pequeños que sean, son esos minúsculos momentos los que son capaces de cambiar las cosas. Y en este encuentro que ha enfrentado a la Unión Deportiva con el Eibar han sido cinco minutos los que casi echan a perder varios meses de trabajo e ilusión por la Copa del Rey. Unos instantes completamente inexplicables y donde la falta de concentración tuvo bastante que ver.

Antes de ese fatídico minuto 52 de partido, Las Palmas vencía y convencía al Eibar. El equipo se había adelantado en el marcador gracias a un gol de David Juncá en propia portería y el conjunto armero apenas daba muestras de remontada. Fue justo al inicio de la segunda mitad, donde las ganas del equipo vasco se entremezcló con la falta de confianza de los jugadores del equipo amarillo. Dos acciones que crisparon al aficionado y que convirtió en una fiesta de la Unión Deportiva en instantes de auténtica tensión.

Tanto Ekiza como Sergi Enrich remataron completamente solos

Primero llegó la falta de entendimiento en la jugada del 1-1. Falta que saca Saúl Berjón muy cerca del pico del área y Ekiza conecta de cabeza para batir a Raúl Lizoain. La zaga amarilla calcula mal a la hora de achicar y lo que parecía un intento de dejar al rival en fuera de juego se transformó en un remate completamente solo del jugador rival.

El aficionado amarillo, descontento naturalmente por el gol, apenas se hacía la idea lo que pasaría apenas segundos después. Las Palmas saca desde el centro del campo, el Eibar adelanta sus líneas ahogando a los amarillos y haciendo que la defensa se quitara el balón del encima. Pocos instantes después, David Juncá progresaba por banda derecha, centraba sin apenas oposición y pasaría lo peor. Sergi Enrich recibe el centro completamente libre de marca y dispara sin pensárselo dos veces. Raúl responde con una intervención de categoría pero el delantero armero recoge el rechace. Enrich tuvo tiempo de controlar el balón, acomodárselo a su pie bueno, amagar a Raúl y mandar el esférico al fondo de la red. Todo eso en la frontal del área pequeña y sin tener un defensor estorbándole.

Para suerte del equipo amarillo, Momo no tardó en empatar el encuentro y ya en la recta final, David García remontaría el partido y sentenció la eliminatoria. Sin embargo, en el ambiente siguen estando esos minutos en los que el Eibar tuvo opciones reales de dar la campanada y darle la vuelta al marcador. En sala de prensa, Setién reconoció que fueron unos minutos confusos y que el objetivo es no volver a repetirlos: "Quizás esos cinco, diez minutos que no hemos estado bien en el segundo tiempo, en los que ellos marcaron, han generado dudas", admitía el cántabro.

Eso sí, el míster también defendió a los suyos, alegando que la jugada del primer gol era "muy difícil de defender" y que en la de segundo "parece que es fuera de juego". Sin duda no son motivos para excusarse, pero el técnico no se queda corto en palabras y es conscientes que esos momentos de falta de intensidad deben corregirse. 

Este mismo viernes se sabrá cuál es rival de la Unión Deportiva. Sea cual sea el contrincante del conjunto amarillo, la seguridad defensiva debe ser la clave para seguir soñando con unas anheladas semifinales de Copa del Rey. En la competición copera, los números ofensivos de Las Palmas son realmente fascinantes (nueve goles en cuatro partidos). Solo hace falta combinarlos con solidez atrás. La fórmula mágica para lograr la clasificación.

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