Victoria con dosis extra de sufrimiento
Gameiro celebra el primero de los goles ante el Málaga|Imagen: Juan Ignacio Lechuga (Vavel.com)

Salió el Sevilla al Sánchez Pizjuán en el primer partido de la segunda vuelta con una sola novedad respecto al último partido liguero. El cambio se produjo en defensa con la inclusión de un Rami que regresaba tras cumplir su sanción y salía en su lugar Kolo. El resto de jugadores permanecieron en la titularidad, demostrando Emery cual puede ser un denominado 'once tipo' mientras que Konoplyanka no vuelva a ser el de antes, Llorente no mejore sus prestaciones y Reyes rinda en todos los choques, no solo en los derbis. 

El choque comenzó con un acercamiento por la izquierda de Tremoulinas que se convirtió casi en una costumbre. El francés fue buscado continuamente por el danés Krohn-Dehli para colgar un centro que en los primeros 45 minutos siempre acabó en las manos de un seguro Kameni. 

El Málaga asusta de lejos

Mientras tanto, el conjunto dirigido por Javi Gracia ponía a prueba desde fuera del área a Sergio Rico. El primero que probó suerte fue Amrabat con un golpeo que se escapó por poco rozando el larguero. Esta parecía ser la única fórmula que encontraban los malacitanos para inquietar a los de Nervión ya que Cristóforo y principalmente Krychowiak contenían las embestidas blanquiazules. 

El Sevilla entra en calor a la media hora

El frío ha abandonado hace unos días la ciudad hispalense y eso pareció contagiar a los locales que no consiguieron alimentarse del calor de su afición. A partir del minuto 30 la caldera empezó a subir los grados y los de Nervión empezaron a acercarse con mayor peligro a Kameni. La primera y más clara ocasión de lo que se llevaba jugado nació de las botas de Tremoulinas. El francés se la puso picada a Krohn-Dehli y este fue incapaz de superar a Kameni con casi todo a su favor. El gol estaba cerca. 

Minutos de locura y goles

El Málaga colgaba un balón escorado a la derecha de su ataque, Amrabat y Rami pugnaban por el balón y la jugada terminaba con falta favorable al Sevilla. Fue el propio central el encargado de lanzar la falta y con un balón directo y a la espalda de la defensa visitante, dejó prácticamente solo a un Gameiro que definió ante Kameni con un sombrero que asombró al Ramón Sánchez Pizjuán y puso el 1-0 en el 39. 

La ingensidad no acabó ahí, tras casi sacar de nuevo el Málaga, el Sevilla recupera el balón y Vitolo sale como un tiro por banda derecha para darle con un pase perfecto el 2-0 a un Gameiro que volvía a ser eléctrico en el 41.  El Sevilla parecía sentenciar el partido en apenas dos minutos mientras el Málaga aún no se creía lo que estaba sucediendo. 

Demasiado relajado

Saltó el Sevilla en la segunda parte con la sensación de que el partido estaba ganado pero delante tenía a un Málaga que estaba extra motivado y que no estaba dispuesto a tirar la toalla bajo ningún concepto como así lo demostró desde el comienzo del segundo acto. El Sevilla tuvo en sus manos el tercero con un Gameiro que se plantó solo ante Kameni pero que un último toque demasiado largo le privó de su triplete

El Málaga acorta distancias

Los nervionenses seguían sin bajar el partido a las revoluciones deseadas y el Málaga cada vez se acercaba más a la portería de un Sergio Rico que se mostró este sábado más nervioso de lo normal en las salidas de los saques de esquina. En el minuto 71, Charles se aprovechaba de una indecisión de la defensa y tras un magistral centro de Duda al segundo palo marcaba el 2-1 a placer. La relajación le había costado a los de Emery un tanto que les haría sufrir en los últimos 20 minutos. 

El Sevilla con uno menos

El choque comenzaba a entrar en una fase en la que el Sevilla no tenía la tranquilidad necesaria para llevar el choque a su terreno y terminar por sentenciarlo. Iborra, que salió en sustitución de Cristóforo en el 63 vio una primera amarilla por protestar en el 80 y en el 83, en una absurda acción, Estrada Fernández no dudó en mostrarle la segunda y mandarlo a la caseta antes de tiempo. 

Los últimos minutos no sirvieron para mucho con un Málaga que colgaba balones al área local y un Sevilla que abusaba del pelotazo para defenderse. Mientras tanto la grada apretaba para que los puntos no se marcharan de Nervión. Charles igualó la contienda y prácticamente eso marcó el final de un choque que el propio Sevilla se complicó. 

El Sevilla vuelve a puestos europeos con 32 puntos y sigue intratable en su estadio. Ahora toca pensar en el jueves para recibir al Mirandés en la Copa del Rey.  Mientras tanto el Málaga se queda en mitad de tabla con 24 puntos. 

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