El Almería no logra asaltar el feudo de Butarque

Segunda derrota en la era Gorosito, y segunda derrota consecutiva, que hunde un poco más en la clasificación al conjunto almeriense. Los fallos, las imprecisiones en el pase y el poco acierto de cara a gol, condenaron a un Almería peleón, principalmente en la segunda mitad. El Leganés ha demostrado una vez más ser un serio aspirante al ascenso, con una dosis de orden defensivo y acierto ofensivo. 

Primera parte: naufragio almeriense

El partido comenzó con un ritmo frenético y un Almería valiente en las inmediaciones del área pepinera. Un activo Iago Díaz comenzó a desbordar por banda diestra sin oposición. Sin embargo, segundos después llegaría la primera gran ocasión para el conjunto madrileño con un disparo forzado de Alexander que acabaría despejando un zaguero rojiblanco ‘in extremis’.

Pese al buen hacer rojiblanco de los primeros minutos de partido, la pérdida de balón de Lolo Reyes propició el primer gol del Leganés con una buena internada de Rubén Peña que asistió a la perfección a Alexander para que batiera a Casto. Pese al mazazo recibido en forma de gol, la escuadra almeriense no se rindió y se lanzó al ataque con sendos remates de cabeza de Uche, que salieron desviados del marco local.

El  conjunto dirigido por Asier Garitano gozó de la posesión en los primeros compases de encuentro, inhabilitando en todo momento a la pareja titular almeriense, Fatau – Lolo Reyes. Con el transcurso de los minutos, el Almería fue adquiriendo un mayor porcentaje de posesión de balón, pero reviviendo fantasmas del pasado, no intimidó a la ordenada zaga pepinera. Pese a las intentonas constantes de ambos conjuntos, el partido se tornó un tanto monótono y tan solo la velocidad de Quique o Alexander otorgaban un cierto grado de vistosidad al mismo.

Cuando parecía que se iba a llegar al descanso con el marcador de 1 a 0, una jugada embarullada pésimamente resuelta por la zaga rojiblanca, posibilitaría el segundo tanto de los pepineros, obra de Martín Mantovani. Con el 2-0 en el marcador se llegaría al descanso en el Estadio Municipal de Butarque.

Segunda parte: ímpetu estéril

Justo al comienzo de la segunda mitad, Néstor Gorosito decidió dar entrada a dos futbolistas de una tacada, José Ángel y el exjugador del Leganés Chuli, que volvió entre los vítores del público. Mediante una contra de manual, el propio Chuli habilitó a Quique González en el área para que este materializara el primer gol almeriense.

Gracias al gol rojiblanco, el Almería cambió la cara completamente en los primeros minutos de esta segunda mitad y se lanzó a por el segundo gol con un gran Quique González. Con el transcurso de los minutos de la segunda mitad, el Leganés volvió a conseguir la posesión de balón e intimidó a Casto mediante un certero cabezazo de Borja Lázaro, exjugador de la plantilla almeriense.

Poco a poco el ritmo del encuentro se fue acelerando y las imprecisiones en el pase empezaron a aparecer por Butarque. La entrada de Iván Sánchez dotó al equipo almeriense de una mayor verticalidad y facilitó la circulación de balón en el centro del campo.

El encuentro tornó un tanto físico y las ocasiones comenzaron a brillar por su ausencia. Tan solo destacó nuevamente la velocidad de Quique González por banda, que intentó hacer la guerra por su cuenta. Si fue el Almería el que se cargó de cartulinas en la primera mitad, le correspondió al club madrileño hacer lo propio en la segunda.

En las postrimerías del encuentro el Almería gozó de una oportunidad de oro para poner la igualada en el marcador, pero Chuli marró el servicio de Antonio Puertas. En el minuto 41 el Leganés tuvo la sentencia en sus manos pero Casto hizo una doble intervención de relumbrón para evitar que el tercer tanto subiera al marcador. Con una jugada individual de Quique se llegaría al final del encuentro. 

Segunda derrota consecutiva del Almería de Gorosito, que se hunde en los puestos de descenso a Segunda B y ve cómo la salvación queda ya a cinco puntos de distancia.

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