Cristiano Ronaldo, como Zarra
Foto | Rodri J. Torrellas - VAVEL

El potencial ofensivo de Cristiano Ronaldo es latente. En sus siete temporadas vistiendo la casaca del Real Madrid el internacional portugués no ha dejado de marcar goles. Solamente en Liga, el astro luso ha sumado 244 goles en los 222 partidos que ha disputado, arrojando una media de casi 1,10 goles por encuentro, muy superior a cualquier otro registro histórico en la competición doméstica, y que recuerda a guarismos de otra época.

Un devorador de marcas

Precisamente en clave de antaño, el de Madeira ha vuelto a hacer historia. Nadie, en más de 60 años, había sido capaz de hacerle ocho goles a un rival entre el partido de primera y segunda vuelta. Nadie, excepto Cristiano Ronaldo. En Cornellá, el portugués consiguió cinco de los seis goles que firmó aquella tarde el cuadro merengue en territorio perico, a los que sumó tres más en la victoria blanca en el choque de la segunda vuelta, y que cierra la ronda de enfrentamientos entre merengues y catalanes.

Ocho dianas en dos partidos a una de sus 'víctimas' favoritas, y la colección de un nuevo registro histórico. Cristiano ha hecho desempolvar los libros de historia, para equipararle con una de las páginas más brillantes del fútbol español, redactada hace seis décadas por uno de los pinceles más destacados de su época.

Cristiano (al Espanyol) es el primer jugador desde Zarra (al Lleida), en la 50-51, en hacerle ocho goles en los dos partidos de Liga a un mismo rival

En la campaña 50-51 Telmo Zarra y su Athletic marcaban el ritmo en la competición doméstica. Aquella temporada, el excelso delantero de Erandio firmaría su récord histórico de 38 goles en una Liga, que luego igualaría Hugo Sánchez y que tanto Cristiano como Messi dejarían atrás años más tarde. Hasta la irrupción de los dos genios, el vasco había sido el referente en el apartado goleador en la historia de la competición, y un punto de referencia.

Esperando el retorno del Rey

'La mejor cabeza de Europa después de Churchill' ha encontrado rival. Ya no únicamente en el juego aéreo, sino en la voracidad goleadora. Cristiano Ronaldo ha igualado el hito que marcó Zarra en dicha temporada, de lograr ocho goles en los dos partidos de Liga ante un rival. El de Erandio lo hizo con el Lleida como oponente, mientras que el madridista lo ha conseguido siendo el Espanyol el oponente que únicamente pudo mirar.

El luso sigue rindiendo a gran nivel desde la llegada de Zidane al banquillo, elevando notablemente sus prestaciones. Con la llegada inminente de la Champions, el de Madeira intenta volver a su máximo esplendor físico, que le lleve a rendir como en sus mejores temporadas, tras no comenzar la presente del mismo modo. El propio Ronaldo lo reconoció en zona mixta, "hacía falta trabajar más", y parece que el equipo lo está haciendo.

Las buenas sensaciones de los encuentros de casa quedaron algo emborronadas con el traspiés en el Benito Villamarín,  pero la senda está marcada, y el objetivo claro: no permitirle al Barcelona ni un respiro y apostarlo todo en la Champions, el gran as bajo la manga que puede guardarse el equipo, y que curaría muchos de los males.

Para conseguirlo, el equipo confía en que Cristiano vuelva a ser el Ronaldo que mostró podía alcanzar, aquel que se hizo con dos Balones de Oro de manera consecutiva, y que llevó a su equipo a coleccionar cuatro títulos en 2014, en el año más grande de la historia del club. El luso muestra que aún tiene hambre, y esa es la mejor de las noticias.

Fuente: @2010MrChip 

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