Faltó valentía en el Benito Villamarín
[Juan Ignacio Lechuga VAVEL]

Derrota dura del Granada CF en el Benito Villamarín. Fue un partido bastante soporífero durante más de 70 minutos pero en los momentos clave fue el Betis quien estuvo más astuto para llevarse los tres puntos ante un rival que pecó de ambición. No fue un partido violento pero hubo muchas amarillas y dos expulsiones: Vargas en el Betis y arquero rojiblanco. Jose González deberá seguir trabajando para mejorar los balones a balón parado.

Respeto entre ambos 

La primera mitad fue muy aburrida y prácticamente no se vieron ocasionesComenzaba el encuentro con un Granada bien plantado sobre el césped verdiblanco. Jose González solo cambiaba una única pieza en su planteamiento de los últimos partidos, y era introducir a Rubén Pérez en lugar de Fran Rico. Los minutos avanzaban y el respeto entre ambos se hacía notar porque eran pocas las oportunidades de peligro. No eran, sin embargo, pocas las faltas que pitaba el colegiado. Peñaranda vio la tarjeta amarilla y se perderá el próximo partido de Liga. Le vendrá bien al venezolano un tiempo de reflexión para volver a ser ese chico que ilusionaba a la grada rojiblanca. 

A la media hora, Merino, el técnico local decidía realizar el primer cambio. No era por lesión sino por igualar el orden táctico del Granada CF. Dejaba al terreno de juego Cejudo para dar entrada a Jorge Molina y ganar más mordiente arriba. Los pocos acercamientos eran la tónica habitual del partido. Musonda y Biraghi probaron a tirar desde fuera del área pero los dos metas reaccionaron bien ante sendos tiros. 

Antes del descanso se produjo la mejor oportunidad y era a cargo de Jorge Molina. El delantero recibió de espaldas un balón dentro del área y revolviéndose disparó abajo. Andrés Fernández respondió bien ante este tiro y evitó que el conjunto verdiblanco se fuera al descanso con ventaja en el marcador. Por tanto, 0-0 tras una primera mitad espesa de fútbol, de ocasiones y de intensidad por parte de ambos equipos.

Sube la intensidad

Creció la intensidad, la tensión y las ganas de hacer un gol en la segunda mitad. Esta elevada intensidad la pagó cara el conjunto local porque Vargas vería la segunda amarilla y dejaría a su equipo en inferioridad numérica durante más de media hora. El jugador saltó con la pierna por delante, golpeando a Rochina, e Iglesias Villanueva no dudó en mostrarle una nueva amarilla.

Vargas vería la segunda tarjeta amarilla, dejando al Betis en inferioridad numéricaAmbos entrenadores movían el banquillo. En el Granada, Jose González decidía meter a Barral en lugar un Peñaranda que como dijimos anteriormente lleva varios partidos desaparecido en combate. Los cambios, no dieron impulso al equipo nazarí para ir en busca de los tres puntos ante un equipo en inferioridad, sino más bien todo lo contrario. El técnico granadinista decidía retirar a jugadores con tarjeta y dejar pasar los minutos, conformándose con un empate. Sólo Success generaba cierto peligro cuando llegaba al área verdiblanca pero sus disparos sobre la meta de Adán eran tímidos.

Momento clave y jugada polémica

La falta de ambición la pagó cara el Granada. Justo cuando entrábamos en los minutos finales del encuentro llegó el tanto del Betis. En el 82, N'Diaye remataría de cabeza dentro del área un saque de esquina y pondría por delante a su equipo. El gol dio alas a su equipo y a una afición que tiró del equipo para aguantar el resultado hasta el final. 

El Granada, especialista en encajar goles en los minutos finales, vería como se esfumarían sus posiblidades de empate tras su falta de ambición Los rojiblancos, especialistas en perder la oportunidad de ir a por la victoria con un jugador más sobre el césped, vio como en el tiempo de descuento, Andrés Fernández vería la cartulina roja. El meta salió del área y el balón le pegó claramente en su pecho, aunque el colegiado no lo vio así y lo envió al túnel de vestuarios antes de tiempo. El lateral italiano, Cristiano Biraghi, tuvo que ponerse de portero debido a que el Granada CF había realizado ya los tres cambios. En la posterior falta, Rubén Castro tiró de pillería y mandó el balón a su mismo palo, subiendo el segundo tanto al marcador.

Finalmente, el Betis se llevó tres puntos que le dan media salvación a costa de un Granada, que a pesar de que no mereció perder por una diferencia de dos goles, pecó de conformismo, ambición y valentía ante un rival que jugó con un jugador menos durante más de media hora. La salvación está en Los Cármenes, pero los de José González no deberán descuidarse e ir a por la victoria en próximos partidos.

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