El Promesas da un paso de gigante
(Foto: Real Valladolid).

Se la jugaba el Real Valladolid Promesas en los Anexos este Jueves Santo ante la Arandina, y lo hacía porque perder y esperar el resto de resultados de la jornada podía suponer un problema, dada la pequeña distancia que tenían, antes del encuentro, os de Borja Jiménez respecto al descenso. Lo sabían los jugadores, el entrenador y el público, que copó las pequeñas gradas de los campos anexos a Zorrilla. Y comenzó el encuentro como si de una final se tratase, con el conjunto albivioleta mandando y disfrutando de la posesión del esférico, mientras los visitantes esperaban replegados atrás para encontrar los espacios a la contra.

El buen hacer del Promesas en ataque, especialmente en la banda izquierda, tuvo su recompensa temprano, gracias a una salida rápida de José, que condujo el cuero hasta el pico de área, recortó y disparó a la red por alto en un chut que fácilmente pudo ser repelido por el arquero. Con este gol, los visitantes despertaron y trataron de hacer más daño. Demasiados balones en largo de la Arandina y poco peligro gracias a ellos. De hecho, la mejor de la Arandina llegó con un pase en largo, por abajo, y un buen disparo que debió Julio a córner. Sin muchas más ocasiones y con todo por resolver, el encuentro se fue al descanso.

Tras la reanudación, el Promesas volvió a brillar, dominando y buscando la portería rival. José, el mejor de su equipo, pudo ampliar la renta, pero su disparo ajustado al palo fue repelido por el portero. Falló esa, pero no la siguiente que tuvo. Un centro medido de Arroyo, al corazón del área, cabeceado a la perfección por el ‘10’ albivioleta al segundo palo. Álex, guardameta de la Arandina, solo pudo acompañar el remate con la mirada. El segundo ponía en gran ventaja a los locales, que se sentían cómodos con la posesión y contemporizaban el encuentro hasta los minutos finales, en los que despertó la Arandina.

Primero, un penalti muy claro de Cristian que Gonzalo falló ante Julio, en un nuevo acierto del arquero vallisoletano ante una pena máxima. Y después, con una arrancada de Mauri en su propio campo que terminó con asistencia para el goleador Pau Franch. Con el marcador reducido solo a un gol de diferencia, el Promesas sufrió, sobre todo con los córners y los saques de banda en largo de la Arandina, pero supo mantenerse en pie y resistir el acoso visitante hasta que en el descuento Dani Vega salió genial a la contra y asistió a Caye, que por fin consiguió el gol que había estado buscando todo el partido. Un gol que, también, cerró el encuentro y selló los tres puntos.

Tres puntos que, por otro lado, son de oro para el Promesas, ya que suma 36 en su casillero y se aleja de los puestos de playout y descenso, en la que es su segunda victoria de forma consecutiva, después de la dolorosa derrota ante el Racing de Santander en Zorrilla. Por su parte, la Arandina encadena ya tres derrotas de forma seguida y su colchón de distancia con la zona caliente puede verse reducido más si cabe. Todo por resolverse en la zona baja de la tabla, una zona baja de la que huye un poco más el equipo de Borja Jiménez.

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