FC Barcelona, historia de una hegemonía (III)
Primeras lecciones

La temporada 1990/91 fue la tercera de Johan Cruyff en el vestuario del FC Barcelona. Sus dos años iniciales no fueron un camino de rosas. El bisoño entrenador y su novedoso y arriesgado estilo de juego estuvieron a punto de claudicar en numerosas ocasiones, pero, a veces con fortuna otras por simple merecimiento, se lograron superar los obstáculos en los momentos clave, como la consecución de la Recopa de 1989 y de la Copa del Rey contra el eterno rival la temporada recién terminada.

Hasta aquí, con juego irregular y resultados vacilantes, llegaron Cruyff y su ayudante Rexach; parecía suerte. Difícil prever que la campaña que comenzaba resultaría ser la más importante para el conjunto, la de la consolidación del todo.

El entrenador holandés conseguiría la primera de sus cuatro ligas consecutivas y, continuando lo ya empezado en la final de la Copa del Rey, truncaría la racha victoriosa del Real Madrid, que ya acumulaba cinco entorchados de manera sucesiva.

Johan y Carles, en el banquillo (foto:cathonys)
Johan y Carles, en el banquillo (foto:cathonys)

Las figuras que consolidaron el Dream Team

El año finalizado se concretaron los fichajes de Koeman y Laudrup, quienes unidos a Bakero y Beguiristain dos temporadas atrás, conformarían la columna vertebral del Dream Team. Pero aún faltaba la que a la postre se erigió como principal figura del equipo, el flamante fichaje del verano de 1990, el goleador búlgaro Hristo Stoichkov.

Stoichkov llegó como bota de oro compartida con Hugo Sánchez, desembolsándose por él la friolera de 265 millones de pesetas al CSKA de Sofia. El ataque que formaría con Laudrup y que alternaría con Julio Salinas sería a todas luces demoledor, decisivo para la supremacía catalana en el campeonato liguero.

El flamante fichaje del verano de 1990, el goleador búlgaro Hristo Stoichkov.

Junto al búlgaro recalaron también otros futbolistas importantes para los años venideros. Nando, central procedente del Sevilla en trueque con el guardameta Unzue, y los carrileros Ferrer y Goikoetxea, recuperados tras sus respectivas cesiones en Tenerife y Real Sociedad, formarían habitualmente en las alineaciones del entrenador neerlandés, sustituyendo e incluso mejorando las prestaciones de varios futbolistas que salieron en el mismo mercado y que habían sido imprescindibles en el mecanismo.

Trío de ases (foto:mundodeportivo)
Trío de ases (foto:mundodeportivo)

Roberto, uno de los últimos supevivientes del equipo de Terry Venables heredado por Cruyff, y primordial en el centro del campo catalán desde la llegada de éste, partió con destino Valencia. Aloisio, la primera de las apuestas personales de Johan, abandonó la entidad tras dos correctas campañas, para recalar en el Oporto. Milla, que perdió protagonismo en favor de Ronald Koeman, tomaría dirección al eterno rival, el Real Madrid.

En tercer lugar y siendo fiel a sus principios, Johan apostó por subir las mejores o más adecuada cualidades de la cantera. El hispano-danés Herrera, de 21 años, Maqueda, Busquets o un jovencísimo Guardiola, a sus 19 primaveras, formarían parte de la primera plantilla, debutando todos ellos; algunos como el central Herrera, teniendo la posibilidad de medirse en dos enfrentamientos directos al Real Madrid, a Hugo Sánchez.

Goikoetxea regresó tras dos años cedido
Goikoetxea regresó tras dos años cedido (foto:blaugranas)

Las piezas del glorioso equipo

La presente temporada dejó de ser tomada como termómetro. El equipo comenzó a funcionar desde los encuentros iniciales y en todas las competiciones, algo que no había pasado hasta el momento. En Liga los de Cruyff se auparon a la cabeza de la clasificación en la segunda fecha y desde ese momento no abandonarían el liderato. Entrenador y jugadores se sintieron liberados y dominadores, ganando partido tras partido con enorme soltura, imponiéndose a rivales por diferencias abultadas y ofreciendo así la carta de presentación del equipo que se convertiría en leyenda.

Once inicial
Once inicial (foto:blaugranas)

Cruyff ya no volvería a dudar en pasar de su clásico sistema de tres defensores, con sus más que recordadas señas de identidad: fútbol de progresión pausada, precisión en el pase y ayudas constantes en la presión, apertura de campo, permutas en posiciones de ataque, figuras de media punta llegador, pareja de interiores, o falso delantero, a un tradicional 4-4-2. Apoyado por los resultados favorables y el buen juego, su idea se consolidó, dejándonos el legado que posteriormente continuarían Rikjaard o, más desarrollado, Pep Guardiola.

3-4-3. Zubizarreta / Ferrer, Nando, Serna / Amor, Koeman, Bakero, Goikoetxea / Beguiristain, Laudrup y Stoichkov

Ésa podría considerarse la alineación tipo, a juzgar por la mayoría de titularidades. Pero las variantes, como siempre tratándose de Cruyff, fueron constantes. Alexanco jugó en múltiples partidos como central, López Rekarte o Soler en el carril zurdo, Txiki adelantaría su posición en ocasiones así como Goikoetxea pasaría de derecha a izquierda según el encuentro o el momento de éste. Eusebio ocuparía cualquier puesto defensivo o de elaboración , Ferrer actuó a menudo adelantado y pegado a la línea de cal, Salinas como relevo de todos arriba... Multitud de permutas usadas, todas engranaron a la perfección. Salvo Zubizarreta, Koeman cuando no estuvo lesionado, Stoichkov salvo en su sanción, Bakero y Laudrup, el resto fue un continuo cambio de cromos que favoreció al equipo en tanto que los rivales no supieron prever las idea de Cruyff y el conjunto salió beneficiado.

El equipo comenzó a funcionar desde la primera jornada de liga y en todas las competiciones, algo que no había pasado hasta el momento.

Algunos datos

La variedad de onces iniciales utilizados por Cruyff, así como la libertad que éste permitía a sus mejores futbolistas, propiciaron que la mayoría de ellos multiplicaran su influencia. Julio Salinas volvió a ser un delantero centro letal. Ya con 28 años siguió en pleno crecimiento, y pese a su mayor número de suplencias con la llegada de Hristo, consiguió 12 tantos a lo largo del año. Stoichkov cumplió lo que prometía, acabando como máximo goleador de los suyos, 20 fueron sus dianas en todas las competiciones. Bakero con 14, Koeman con 10, Laudrup y Beguiristain con 8 goles cada uno, ayudaron a convertir al equipo en el más goleador de los españoles.

La media de edad de la plantilla y de los habituales no sobrepasó los 24 años. Dato alentador, que permitía soñar con un futuro soleado, previsiones que posteriormente resultaron ser adecuadas a la realidad. El capitán Alexanco con 34 años y Zubizarreta con 29, de los usuales, fueron los veteranos. Hristo y Michael, pese a dominar sus facetas como el mayor experimentado, aún contaban con 24 y 26 años respectivamente.

Los Clásicos ligueros cayeron uno de cada bando. En la primera vuelta la victoria por 2-1 en el Camp Nou el 19 de febrero 1991, no haría más que evidenciar el mejor estado de los catalanes mediada la campaña. Fue una pequeña revancha por las derrotas encajadas en la Supercopa de España dos meses antes, pero no tuvo mayor trascendencia. La vuelta se disputaría rozando el final, el 08 de junio de 1991. 1-0 a favor del Real Madrid, que cerraría su temporada con una pequeña alegría.

Los conocidos problemas en la salud de Johan Cruyff se iniciaron, o hicieron notorios, en esta temporada. En febrero tuvo que ser operado de una insuficiencia cardiaca, alejándose del banquillo durante ocho partidos, los que serían dirigidos con similar sino por el segundo entrenador, Carles Rexach.

Quien posteriormente se convertiría en el timón de este barco, quien colaboraría primordialmente en la conquista de la primera Copa de Europa, el "5" que Cruyff siempre había deseado para dirigir a los diez restantes, debutaría esta temporada. El 16 de diciembre de 1990, contra el Cádiz, de la mano de Johan Cruyff, su mentor, Pep Guardiola comenzaría a mostrar sus virtudes como organizador.

Pep debutando
Pep debutando (foto:sport)

Sabor más dulce que agrio

La gran alegría llegó en la competición doméstica, donde se consiguió el campeonato con diez puntos de diferencia sobre el segundo clasificado, el Atlético de Madrid. Momentos de fútbol de otra galaxia en goleadas extraordinarias como el 0-6 contra el Athletic de Bilbao, hicieron disfrutar todo el año a los seguidores azulgranas.

La jornada inicial se disputó a domicilio en el derbi contra el Español, venciendo por 0-1. Éste sería el primer once presentado en la temporada 1990/91: 3-4-3. Zubizarreta / Ferrer, Nando, Serna / Amor, Koeman, Beguiristain, Bakero / Goicoetxea, Laudrup y Stoichkov.

El primer resultado desfavorable fue contra su bestia negra en esta campaña, el Atlético de Madrid. En la novena jornada, disputada el 27 de octubre de 1990, caerían por 2-1 en la capital de España. La mala noticia no vino sola, ya que Ronald Koeman resultó lesionado al romperse el tendón de Aquíles, lo que lo apartaría del césped por alrededor de dos meses.

La derrota más dura volvió a llegar contra el Real Madrid, aunque no la más difícil de superar, dadas las circunstancias. La Supercopa de España, que disputó el combinado catalán como reciente campeón de la Copa del Rey, se llevó a cabo a doble partido, en el mes de diciembre. Llegaron a ambos encuentros como líderes de liga y desarrollando mejor juego que el conjunto merengue, pero volvieron a caer contra ellos, como ya pasase la temporada anterior. La ida en el Camp Nou se perdió por 0-1 en un partido convulso, donde Stoichkov pisó al colegiado Azpitarte y fue expulsado y sancionado dos meses. La vuelta, aún más sangrante. 4-1 fue el resultado cosechado en feudo madrileño, quedando grabado en el recuerdo el gran gol anotado por el lateral blanco Aragón, de golpeo lejanísimo.

En Copa del Rey y Recopa de Europa el equipo compitió hasta prácticamente el final. En la Copa caerían derrotados contra el Atlético de Madrid a las puertas de la final, primeramente por cero goles a dos en el Camp Nou, el 20 de junio de 1991. El partidazo de vuelta se definió con un 2-3 a favor, pero no fue suficiente para pasar de semifinales.

Sin duda el momento más triste y doloroso llegaría el 15 de mayo de 1991, en Rotterdam. El FC Barcelona alcanzaría la final europea tras vencer al Trabzonspor turco, FRAM, Dinamo de Kiev y a la Juventus de Turin de Roberto Baggio en semifinales, venciendo por 3-1 en un inolvidable partido en el Camp Nou.

En la final de la Recopa, mermados por las ausencias de Zubizarreta, Amor y Stoichkov, y cara a cara con un gran Manchester United no pudieron hacerse con el título, que cayó del lado inglés con dos goles del atacante Mark Hughes. 2-1 sería el marcador al acabar la contienda.

Alineaciones en la final
Alineaciones en la final

Al final de esta tercera temporada se consiguió un título, como en las anteriores, pero la sensación de mejoría, de nivel real, de equipo sólido y de estabilidad durante meses, hicieron que todo cambiase. Ya sí se podía confiar en Cruyff sin ningún tipo de escepticismo, y así se hizo. Nunca más, hasta su marcha, se volvió a cuestionar la valía del joven entrenador, sus heterodoxos planteamientos o su riesgo. Johan Cruyff cimentó aquí, en la temporada 1990/91, los pilares de su hegemonía.

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