Cántico luso
Foto | Dani Mullor - VAVEL

La afición respondió, el Real Madrid también. Tres goles de Cristiano Ronaldo, al que el Bernabéu coreó en repetidas ocasiones y que firmó una completísima actuación tanto en el plano deportivo como en el motivacional, resolvieron el entuerto en el que se habían metido cayendo por 2-0 en la ida. Ronaldo fue el estilete ofensivo y el adalid de la implicación. Un ejercicio que contagió a sus compañeros, y que alentados por una grada que no dejó de cantar en todo el partido, llevan al Madrid a su sexta semifinal continental en seis años.

Como no podía ser de otra forma, el madridismo acudió en masa para recibir al equipo una vez más en el preludio del choque. Miles de seguidores del conjunto blanco se agolpaban en las proximidades de los Sagrados Corazones, lugar escogido para darle el último impulso al autobús del Madrid antes de tomar contacto con el vestuario primero y el verde del Santiago Bernabéu después, camino a emprender una nueva ruta hacia la remontada tras el mal resultado cosechado en Alemania.

Volcado en campo rival comenzó el Madrid, pero sin excesos. Sin caer en precipitaciones ni errores, el conjunto blanco se dejaba caer con solvencia en el área de Benaglio. Benzema combinaba con Marcelo para hacerlo por izquierda, mientras que Bale y Cristiano lo hacían por el perfil opuesto. Fue Ramos el primero en llevar peligro al rematar un saque de esquina algo corto que sirvió Kroos al segundo palo, repeliendo el larguero su intento cuando Benzema ya se relamía. Modric encontró un hueco para tratar de centrar buscando a Cristiano, pero Ricardo Rodríguez se interpuso.

Cristiano da la talla

El Wolfsburgo se desquitó algo de la presión de un Bernabéu entregado con un saque de esquina tras fallo en la salida del propio Ramos, que él mismo terminó despejando. Los diez primeros minutos se evaporaban entre peticiones de presión al portero y pérdidas de tiempo en los saques de los germanos. Los teutones no se atrevían a salir de la cueva, y los merengues tanteaban la manera de hacerles daño. Sin querencias de subir, el Madrid hizo daño. 

Dos goles de Cristiano en dos minutos igualaron la contienda aún en la primera parte

Carvajal recuperó un balón en el centro del campo, lo llevó hasta el área rival y le puso un balón en el segundo palo a Cristiano Ronaldo que sólo tuvo que empujar. El Bernabéu se cayó, y la atmósfera era ensordecedora. El conjunto blanco se sirvió de ello para llevarle un balón hasta la cabeza de Cristiano, que solo la rápida intervención de Vieirinha evitó que acabase en gol. Pero el lateral luso solo pudo despejar a córner, y a la salida del mismo de nuevo el astro portugués se anticipó a los oponentes y conectó un testarazo al segundo palo, desatando el delirio en la grada.

La eliminatoria se igualaba antes del ecuador de la primera parte, y las pulsaciones estaban en todo lo alto. Con los dos goles, sabiéndose en igualdad de condiciones en el marcador pero a un tanto de volver a llevar la iniciativa, los germanos despertaron. Por la vía de Draxler, que consiguió superar a Carvajal para sacar una falta, los teutones disfrutaron de dos balones parados que primero Pepe y luego Navas, no sin complicaciones, desbarataron.

La ebullición inicial blanca dio paso a unos instantes de respiro, permitiendo al rival hilvanar alguna jugada sin ninguna consecuencia. Un disparo desde muy lejosde Arnold y alguna llegada por derecha de Henrique alimentaban el depósito merengue, respirando tras unos trepidantes primeros compases de encuentro. Pero que el Wolfsburgo tuviera algo más el cuero no hacía disminuir la presión blanca, muy alta, que les posibilitaba en ocasiones plantarse en dos pases en área rival. Así fue para Benzema, que aprovechando un desmarque de Cristiano cogió el carril central y probó fortuna desde lejos, pero Benaglio respondió con una buena parada abajo.

El Wolfsburgo se despereza

Si la empresa se antojaba complicada para los visitantes, la lesión de Draxler a la media hora de encuentro supuso un palo más para los de Hecking, que perdían a su gran estrella con todavía por jugarse una hora de encuentro. Pero lejos de desanimar, espoleó a los alemanes. Luiz Gustavo ensayó un duro disparo desde la frontal que obligó a Navas a lucirse, y antes, Kruse, resbaló en el punto de penalti tras controlar un balón llovido desde la derecha. 

Con Draxler lesionado, lejos de venirse abajo el Wolfsburgo se creció, jugando los mejores minutos del partido

Con la salida del campo del astro germano, Henrique y Arnold se turnaban a la espalda de Carvajal, que se veía superado en número. En una de las entradas del segundo, y tras centro, el primero se encontró con un balón en el punto de penalti que repelió Ramos con una rápida reacción. La espalda del canterano era foco de los ataques rivales, y el Wolfsburgo no iba a dejar morir el primer tiempo sin al menos volver a intentarlo. Las posesiones largas se habían vuelto la tónica, y ya no llegaban los locales a inquietar a Benaglio. Sin embago, la más clara antes de terminar el primer tiempo la tuvo Benzema. En la última acción y tras un centro de Kroos, el balón le cayó al francés suelto en el área, pero sin mucho espacio y con dos rivales encima, no consiguió acertar con la portería rival. 

La BBC emitió la primera jugada del partido de un modo extraño para ellos. Cristiano sacó de banda rápido para Benzema, que se coló por detrás de Vieirinha. El francés quiso buscar a Bale, pero Ricardo Rodríguez se anticipó ante lo que parecía un gol seguro. En la siguiente jugada, tras córner, Kroos le puso un balón a Ramos que tras rematar éste buscando la red, rebotó en Dante para marcharse desviado. Carvajal se desmarcó, a continuación, a la espalda del lateral suizo para encontrar una vía de acceso, pero su centro, ya en el área, le llegó a Vieirinha en lugar de a un compañero.

Dominio sin premio... por la madera

Salía de nuevo dominante el Madrid mientras el Wolfsburgo trataba de encontrarse. Lo trató de hacer Luiz Gustavo en el primer acercamiento germano a campo rival, pero su zurdazo no encontró ni de cerca el objetivo de la portería de Navas. Kroos y Modric mantenían una conexión que no se perdía en ningún momento del partido, y daba alas a los merengues en la medular. El teutón, en una arrancada que sorprendió a la defensa, provocó una falta en la frontal tras arrollarle Luiz Gustavo que acabó en córner, y que tras un saque en corto terminó con una volea alta de Bale.

Tras un rechace de Naldo y Dante que a punto estuvo de complicar a Benaglio, el partido volvió a sufrir un descenso en el ritmo que hizo respirar a ambos equipos mientras el reloj corría. Menos de media hora le quedaba al Madrid para hacer un tercero si quería evitar la prórroga, mientras que los germanos buscaban su gol para seguir soñando con el pase. Benzema reactivó la dinámica con una entrada por izquierda y regate a su par que acabó en córner, que remató Sergio Ramos, y que el palo y Benaglio sacaron cuando ya parecía que había llegado el tanto.

Otra vez enarbolaba el Madrid la bandera de las ofensivas, y otra vez reculaban los alemanes. Volcados en la izquierda, con Benzema ayudando a Marcelo ante lo poblado de la defensa germana, el Madrid movía el balón buscando un hueco que no terminaba de encontrar. Pero el Madrid rondaba el objetivo y lo hallaría a través del de siempre. Modric rompió cortando un balón y provocando una falta. La cogió Cristiano, mimó el balón, y lo puso en la cepa del poste izquierdo de la portería de Benaglio. El luso hacía el tercero, su hat trick, el que le daba el pase al Madrid, y en consecuencia lo celebraba el equipo.

Remontada conseguida

Objetivo parcialmente cumplido a 10 minutos del final. No habría prórroga, y los errores penalizarían el doble ahora. La grada cantaba el repertorio entero en el cancionero madridista mientras Benzema levantó del asiento a los aficionados con una doble bicicleta en el área para, cuando todo parecia indicar que llegaría el cuarto, encontrarse con los dedos de Benaglio que despejó a córner. Nada más darle el cambio en el campo, Jesé intentó una acción similar, y de nuevo la punta del guante del portero visitante impidió el tanto que certificase la remontada.

Los nervios hacían vibrar a los dos equipos. Unos, para no perder lo ganado; otros, para recuperar lo perdido. A la contra llegaban los intentos blancos, con Bale tratando de sumar su gol por derecha, aunque de nuevo Benaglio salvó al equipo teutón. No consiguió siquiera inquietar a Navas, a pesar de colgar balones, e incluso el Madrid a la contra pudo hacer el cuarto, pero los blancos prefirieron contemporizar.

El objetivo se cumplía: 14 años después, una remontada tenía lugar en Europa. Cristiano Ronaldo y sus tres goles alimentaron el apetito de los merengues, que les lleva por sexta temporada consecutiva a posicionarse en las semifinales de la máxima competición continental. Ahora ya esperan rival.

Así lo vivimos en VAVEL

Real Madrid (3)

Wolfsburgo (0)​ ​​ ​​ ​

Keylor Navas 6 Benaglio 7
Carvajal 9 Vieirinha 5
Pepe 7 Dante 4
Ramos 7 Naldo 4
Marcelo 7 Ricardo Rodríguez 4
Casemiro 8 Guilavogui 4
Kroos 8 Luiz Gustavo 6
Modric 8 Arnold 5
 Benzema 8 Henrique 4
Bale 6 Schürrle 3
Cristiano Ronaldo 10 Draxler 5
Suplentes
Jesé 6 Kruse 4
Varane S.C. Caligiuri 4
    Dost S.C.
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