La gran noche de la Quinta del Mini
La Quinta del Mini (foto:VAVEL)

Sería etiquetada y posteriormente recordada como "la Quinta del Mini", en honor a los jóvenes futbolistas crecidos sobre el verde del Mini Stadi, campo donde disputara sus encuentros el filial azulgrana. Fue la última generación de futbolistas que, acorde a su filosofía, subió Johan Cruyff a la primera plantilla, ofreciéndoles los demandados primeros minutos al máximo nivel que tanto se necesitan y más cuesta conceder a la mayoría de los entrenadores. Tras la hornada de canteranos que colaboraron en uno de los mejores barcelonas de la historia, los Ferrer, Sergi, Amor, Guardiola y compañía, Cruyff pretendió perpetuar la idea. Pero, a la postre, no todo sería tan sencillo.

La temporada 1995/96 quedaría anotada en los anales de la historia porque, lamentablemente, resultó ser la última de la exitosa trayectoria del Flaco en los banquillos. Ningún título se consiguió, dado que el Atlético de Madrid alzó tanto la Liga como la Copa del Rey, dejando a los azulgranas a la zaga en los enfrentamientos directos y la clasificación final. Johan sería despedido antes de acabar el año futbolístico, a dos jornadas vista, y con él se esfumarían los sueños de gran parte de los jóvenes que vieron la luz en esa última temporada con el holandés al mando.

Celades, Quique Álvarez, Toni Velamazán, Carreras, Óscar, Roger, Moreno e Ivan de la Peña serían el grueso, los principales componentes de la Quinta

Celades, Quique Álvarez, Toni Velamazán, Carreras, Óscar, Roger, Moreno e Ivan de la Peña serían el grueso, los principales componentes de la Quinta, quienes vivieron en aquella temporada, quizá, sus días más felices como profesionales, con la efervescente ilusión de los primeros pasos en el equipo de sus corazones.

La que principiaba en 1995 sería una campaña dura para los azulgranas. Tras la reciente y paulatina desmembración del Dream Team campeón de todo, con las salidas de estrellas como Laudrup, Koeman, Stoichkov y Romario, el entrenador neerlandés confeccionó su plantilla mezclando la veteranía que aún restaban, con futbolistas consagrados como Ferrer, Nadal, Busquets, Guardiola o Bakero, el talento de los fichajes extranjeros aprovechando la recientemente estrenada Ley Bosman, con las llegadas de Figo, Popescu, Hagi, Prosinecki o Kodro, y dejando prácticamente un tercio de las vacantes del plantel a los jóvenes recién ascendidos de la Masía.

Real Betis 1 – 5 FC Barcelona

Las primeras jornadas de competición empezaron con resultados favorables, acumulándose cuatro victorias y dos derrotas que mantendrían al equipo en los puestos altos de la tabla. En todos los encuentros disputados, los dos principales bloques del conjunto: veteranos y fichajes, colmaron prácticamente la totalidad de las titularidades, cumpliendo solventemente en el sistema 4-2-3-1 que Johan Cruyff implantaba mayoritariamente en los inicios de año.

Alineación (foto:interdeportesonline)
Alineación (foto:interdeportesonline)

La séptima fecha de liga, en la que los de la Ciudad Condal viajarían a tierras andaluzas para enfrentarse al Real Betis en el Benito Villamarín, es rememorada no sólo por la goleada final, sino por la situación que se vivió en el césped sevillano. Afectado por las lesiones, con las bajas de jugadores clave como Bakero, Kodro, Popescu o Hagi, el míster holandés se vio forzado a reestructurar el once inicial con gran parte de los futbolistas que menos minutos acumulaban. Dio paso total a los canteranos.

Busquets / Ferrer - Abelardo - Nadal - Sergi / Carreras - Óscar - Toni Velamazán- Roger / Figo - Moreno

El once que presentó Cruyff ante el Real Betis contó con ocho titulares criados en las categorías inferiores, acompañados por el talento de la naciente estrella Luis Figo y la veteranía de Abelardo y Nadal en el centro de la zaga.

El equipo catalán salió al campo a intentar dominar el encuentro a través de la posesión del balón. Por su parte, los andaluces, sabedores de la inexperiencia del once incial de su rival, pretendieron realizar una presión intensa a mitad de campo y ser incisivos arriba. Con Alfonso como principal estrella, los de Serra Ferrer formaron con el siguiente bloque en sistema 4-4-2:

Jaro / Jaime - Merino - Vidakovic - Josete / Alexis - Cañas - Arpón - Stosic / Pier - Alfonso

Moreno frente a los defensas béticos (foto:scooprest)
Moreno frente a los defensas béticos (foto:scooprest)

Los barcelonistas tomaron el mando inicialmente, prácticamente la primera parte completa. La suerte estuvo de su lado en los momentos clave. Roger culminó una jugada ofensiva de banda a banda en el minuto siete que adelantaría a los suyos, así como Figo perforaría la red de Jaro con un cabezazo a pocos metros de la línea de gol. Todo ello, en contraposición al acierto de los atacantes béticos, mayoritariamente Alfonso Pérez a quien no cobraron dos penaltis y que malogró ocasiones frente al arco de Busquets, permitió que el resultado al descanso fuera de 0 – 2.

Lo visto en la reanudación fue totalmente diferente. El Betis presionó, robó, se hizo con el control y nada más reinicarse el encuentro redujo distancias con un certero testarazo del delantero centro Pier. El sino de la segunda mitad fue el mismo; el FC Barcelona intentando crear, ahora con la entrada de Guardiola y Celades como pareja de medios en sustitución de los laboriosos Carreras y Óscar, y el Real Betis luchando por matar arriba para igualar el resultado.

Cruyff y De la Peña (foto: barcacules)
Cruyff y De la Peña (foto: barcacules)

La entrada del talentoso Iván de la Peña mediada la segunda parte aumentaría el dominio y la magia de los barcelonistas

La entrada del talentoso Iván de la Peña, mediada la segunda parte, aumentaría el dominio y la magia de los barcelonistas, y en el cuarto de hora final se precipitarían los goles de los de Johan Cruyff, tornando la posibilidad de empate a goleada. El ingresado Celades marcó el 1-3 que trunacaba las ilusiones de los de Serra Ferrer y Toni Velamazán, acto seguido, anotaría su gol a pase de Lo Pelat, estrenando así su casillero en el día que debutaba en el campeonato liguero.

De la Peña y Merino (foto:blaugranas)
De la Peña y Merino (foto:blaugranas)

El partido finalizaría con once canteranos sobre el terreno de juego, en el que se recuerda como el último gran hito de Johan Cruyff en la confianza hacia "sus chavales".

La influencia de De la Peña fue fulminante, y se rubricaría a escasos minutos del final con uno de los goles de más bella factura que se le recuerdan, batiendo a Jaro con un pase a la red desde fuera del área de sutil vaselina, golpeo de balón con el sello de la peña, de los que marcaron su carrera, mirando al tendido.

El partido finalizaría con once canteranos sobre el terreno de juego, en el que se recuerda como el último gran hito de Johan Cruyff en la confianza hacia "sus chavales". Las siguientes jornadas, con el regreso de los lesionados y las rotaciones propias del Flaco, no se volvería a repetir una alineación tan joven. Pero la noche del 7 de octubre de 1995 será difícilmente olvidada por los románticos de este deporte, y menos aún por sus protagonistas, que disfrutaron de un partido al máximo nivel con sus compañeros de toda la vida, con la camiseta de sus amores y goleando a un rival de tamaña dimensión con un juego desvergonzado y alegre.

La salida del entrenador holandés no permitiría que la Quinta del Mini pudiese asentarse en la primera plantilla del FC Barcelona, ya que la siguiente estrategia de Núñez, con el fichaje de Bobby Robson, sería diametralmente opuesta a la vivida en los años recientes. En la temporada 1996/97 se invertiría una considerable cantidad de dinero en contrataciones, formando una de las plantillas de mayor nivel que se recuerdan en el club español, donde, en parte por obra de la directiva y en cierta medida por las ideas del técnico inglés, los jugadores pujantes de la cantera no tendrían cabida. Idea continuada años después con la llegada de Van Gaal al banquillo, quien sí contaba con canteranos, pero con los suyos, los holandeses criados en las inferiores del Ajax de Amsterdam que traería de su mano con el transcurrir del tiempo.

La mayoría de los componentes de la generación no pasaría de esa campaña y tendrían que salir para labrarse un futuro en equipos de nivel medio. Algunos como Celades o De la Peña, tras mantenerse en el equipo, acabarían marchando y disfrutando de años de fútbol en equipos punteros en Europa como el Real Madrid o el Celta aquel y la Lazio de Roma o el Olympique de Marsella el Pequeño Buda. Pero nunca llegaron a erigirse como las figuras dominantes que Cruyff quiso que fueran. Practicamente la totalidad de ellos tuvieron una trayectoria digna y respetable, siendo piezas importantes en equipos de la liga española. Velamazán, Roger y su hermano Óscar, y posteriormente De la Peña cuajaron en el principal rival catalán, el Espanyol. Quique en el Villarreal, Moreno en el Numancia… Todos aportaron calidad a nuestra liga en distintos niveles.

Para el apasionado seguidor del FC Barcelona, el que aprecia la historia de este gran club, la Quinta del Mini siempre quedará marcada junto a la figura de Johan Cruyff, en aquella primera y única temporada de sus componentes y última y triste del gran técnico. La goleada de aquellos jóvenes al Real Betis Balompié en su estadio será un detalle casi anecdótico, intrascendente en lo práctico, pero grande en lo sentimental.

(foto:elperiodico)
(foto:elperiodico)
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