Objetivo: ganar en el Camp Nou
Atkinson(centro) y Aldridge(derecha) sellaron la última victoria txuriurdin en el Camp Nou / Foto: Cordon/PA Images

Cada vez que la Real va a jugar en el Camp Nou se extiende entre la afición un sentimiento poco alentador, como si se diera por seguro que el equipo va a volver a Donosti sin haber sumado ningún punto. Los más pesimistas recurren a las estadísticas para dar credibilidad a sus sospechas y recuerdan los resultados de los últimos años para confirmarlas. Paradójicamente, esas mismas estadísticas son las que confirman que la Real fue capaz de ganar en el estadio del Barcelona y que, si ha ocurrido una vez, puede volver a ocurrir.

Primera victoria

La primera victoria en Liga de la Real en el Camp Nou se produjo en la jornada número 32 de la temporada 78-79, en un momento en que los donostiarras terminaban de dar forma al equipo que sería campeón poco tiempo después. Fue el año del debut de Ormaetxea como entrenador de la Real, en el que había ido de menos a más hasta llegar al partido frente al Barcelona en plena pelea por un puesto en la Copa de la UEFA.

Aquel día la Real supo sacar beneficio de la victoria, el miércoles anterior, del Barcelona en la final de la Recopa. La resaca de los campeones fue larga, hasta el punto de que su estrella Neeskens pasó varios días desaparecido y se precipitaba su salida del club. Curiosamente uno de los nombres que sonaban con más fuerza para sustituirle era el de Jesús Mari Zamora, en uno más de los continuos intentos que hicieron Barcelona y Real Madrid para llevarse a las figuras de aquella inolvidable Real.

Pero aquel día el equipo que formó con Arconada, Olaizola, Kortabarria, Gajate, Celayeta, Diego, Salva Iriarte, Zamora, Idigoras, López Ufarte y Satrustegui consiguió una victoria fundamental para adelantarse a Las Palmas, Español y Athletic por una plaza en la Copa de la UEFA. Una plaza que finalmente consiguió la Real y que le permitiría disputar la temporada siguiente la tan recordada eliminatoria frente al Inter de Milán.

La siguiente victoria de la Real en casa del Barcelona se produjo siete años más tarde, en un partido disputado, como el de este año, en plena Semana Santa. Fue la temporada del debut de Toshack como entrenador txuriurdin, también el de la lesión de Arconada. La Real llegaba al partido en plena lucha por una plaza de UEFA una vez más, frente a un Barcelona que tenía sus miras puestas en las semifinales de Copa de Europa que disputaría esa misma semana frente al Goteborg.

Toshack alineó su defensa de cinco en un equipo formado por Elduayen, Celayeta, Gajate, Górriz, Larrañaga, López Rekarte, Zubillaga, Mújica, Zamora, Uralde y López Ufarte. Y fue un ya veterano Zamora, el mismo al que no consiguieron sacar de la Real los dirigentes culés, quien acabó por convertirse en la figura del partido. Dos goles suyos y un tercero de Uralde terminaron por sellar la victoria por 2-3 de los donostiarras.

Cinco años debió esperar la Real para volver a ganar en el Camp Nou, con un equipo en el que sólo seguían los tres eternos defensas txuriurdin. Górriz, Gajate y Larrañaga volvieron a ser fundamentales en la jornada 35 de la temporada 90-91 para evitar que el Barcelona desplegara su mejor fútbol. Porque aquella fue la temporada en que despegó el Dream Team, después de dos años en los que Cruyff generó más dudas que alegrías entre los aficionados catalanes. En su tercera temporada el Barcelona consiguió a ser campeón de liga y fue precisamente en el partido frente a la Real cuando se celebró el título. El club había previsto una gran fiesta en el Camp Nous tras haber confirmado el primer puesto en la Liga una semana antes pero, como le gusta recordar a John Aldridge: “Les aguamos la fiesta ganándoles 1-3 ¡Me encantó!”.

Y es que aquel fue el año de los tres jugadores ingleses en la Real, el año en que Exposito sustituyó a Boronat al frente del equipo y consiguió ganar en el Bernabeu, Camp Nou y Mestalla. Con González en la portería, Górriz, Gajate, Larrañaga, Uria y Fuentes en defensa, Richardson, Lumbreras y Carlos Martínez en el centro y Atkinson y Aldrige arriba, la Real dejó mudo el estadio culé y consiguió que la celebración del título de Liga terminara con una marea de críticas al equipo. El gol de Atkinson y los dos posteriores de Aldridge llegaron a poner un 0-3 que luego fue maquillado por Julio Salinas.

Aquel 18 de Mayo de 1991 fue la última vez que la Real ganó en el Camp Nou. Han pasado muchos años desde entonces, pero habrá quien no lo ha olvidado aun. Entre ellos seguro que está un jugador que vistió aquel día la camiseta azulgrana, porque Eusebio Sacristán ha visto a la Real ganar en el Camp Nou y, como dicen las estadísticas, si ya ha ocurrido, puede volver a ocurrir.

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