Kepa y la receta de siempre del Athletic
Aduriz y Williams celebran el tanto del Athletic | Fotografía: LFP

La llegada de Ziganda al banquillo rojiblanco, más que aportar algo nuevo al Athletic, parece haber servido para recuperar la vieja escuela, esa en la que los de San Mamés sacaban el máximo provecho a la que ha sido su gran particularidad a lo largo de la historia, el poderío aéreo. Si el jueves los leones conseguían imponerse por la mínima al Panathinaikos para estar en la fase de grupos de la UEFA Europa League, apenas tres días más tarde sacaban los tres puntos gracias al mismo resultado. Aduriz, que fue el goleador de la noche, en cambio no pudo ser el gran protagonista, pues Kepa le arrebató los focos con paradas espectaculares que sirven para aumentar, si cabe aún más, las dudas sobre su renovación. Y es que, el cancerbero de Ondarroa aún no ha estampado su firma en un contrato que le mantenga vinculado con el equipo de Ibaigane para las próximas temporadas, algo que está levantando especulaciones y miedos a partes iguales en la afición.

Solo Aduriz, Córdoba, San José y Laporte repetían en el once respecto al jueves

Kepa fue, además, uno de los tantos cambios que introducía Ziganda respecto a ese partido ya mencionado del jueves. Sin llamar tanto la atención esta decisión, sí sorprendía que apenas fueran Aduriz, Córdoba, San José y Laporte los cuatro futbolistas que también se vistieran de corto ante el cuadro griego. Núñez, que volvió al eje de la zaga junto al francés, no era la única cara nueva de una línea completada por Saborit y Bóveda, ambos apareciendo por primera vez en liga esta temporada. Vesga, que formaba junto a San José, y Raúl García, ya recuperado del problema que le mantuvo apartado en el compromiso europeo, completaban las rotaciones junto a Williams, quien merece una mención especial por ser ese otro jugador diferente del Athletic cuando no está Muniain sobre el terreno de juego.

Con todas las alternativas sobre el césped, José Sánchez Martínez decretó el inicio de un encuentro que, desde el primer minuto, tuvo al Eibar como dominador. Salvo un tramo de la primera mitad en la que, por cierto, el Athletic logró anotar el tanto de la victoria, el conjunto armero dominó al rojiblanco, eso sí, sin crear una gran cantidad de acciones de peligro. Los primeros cuarenta y cinco minutos tuvieron poco más que ese gol de Aduriz que seguía al pie de la letra la receta de la casa. Williams, capaz de bajar un balón llovido, cuelga un centro preciso a la cabeza del ariete donostiarra, quien remata con violencia y certeza a la meta defendida por Dimitrovic. Tuvo una el equipo visitante y la aprovecharon de la mejor manera.

La afición del Athletic celebra el gol de Aduriz | Fotografía: LFP
La afición del Athletic celebra el gol de Aduriz | Fotografía: LFP

Bebé y Kepa, los protagonistas

El segundo acto, mucho más entretenido que el primero, comenzó con la salida al terreno de juego de Bebé, que entró en el lugar de Rubén Peña. El portugués fue un auténtico quebradero de cabeza para Bóveda, quien se sintió más aliviado cuando Ziganda dio entrada a Lekue en el minuto 81. El técnico navarro acertó de pleno en la incursión del polivalente canterano ya que, en demasiadas ocasiones, el Eibar conseguía crear peligro por la zona izquierda de su ataque.

El Eibar tuvo tres ocasiones claras en la segunda parte

Precisamente, fue desde esa zona desde la que llegaron las tres ocasiones más claras de los entrenados por Mendilibar. La primera se produjo en el minuto 69, cuando Kike García le gana la espalda a los centrales rojiblancos y remata en el área pequeña provocando una espectacular parada de Kepa Arrizabalaga. El guardameta tiraba de reflejos y mantenía con vida a su equipo. Apenas dos minutos más tarde volvió a intervenir tras un remate picado de cabeza que ya estaba en la línea de gol. Sufría el conjunto visitante y lo iba a seguir haciendo, pues a siete del final Sergi Enrich se encuentra un balón suelto en el área grande que no acierta a rematar entre los tres palos. Tuvo tres ocasiones claras pero el conjunto armero no realizó la tarea más importante del fútbol: anotar gol.

Kepa Arrizabalaga detiene un balón durante el partido | Fotografía: LFP
Kepa Arrizabalaga detiene un balón durante el partido | Fotografía: LFP

Gestionando bien los últimos compases del encuentro, el Athletic se mostró algo más maduro que de costumbre y mantuvo la posesión de balón desquiciando a un Eibar que, incluso, se quedó con uno menos tras la expulsión de Joan Jordán tras ver la segunda amarilla después de agarrar a Muniain en el centro del campo cuando intentaba poner rumbo a la portería de Dimitrovic. Con este reparto de puntos, el conjunto eibartarra queda con tres unidades en la décima plaza, a la espera de que finalice la jornada liguera. Por su parte, los bilbaínos ascienden hasta una séptima posición que dominaron la pasada campaña. En cuanto a sus próximos compromisos, los de Mendilibar tendrán que viajar hasta el Ramón Sánchez Pizjuán para medirse al Sevilla el sábado, 9 de septiembre a partir de las 18:30 horas. Un día más tarde jugará el equipo de Ziganda, que recibirá en San Mamés a un Girona que está sorprendiendo a propios y extraños tras su gran inicio liguero después de conseguir el ascenso la pasada temporada. El que será el reencuentro de Gorka Iraizoz con la que fue su afición durante más de diez temporadas dará comienzo a partir de las 16:15 horas.

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