Año nuevo, Liga nueva
Afición vikinga del Real Madrid en el pasado clásico de diciembre I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)
El dicho popular dice que “año nuevo, vida nueva”. Esas palabras son para el equipo madridista un lema a seguir en esta vuelta al trabajo tras el parón navideño. Resulta paradójico, pero los de Zidane firmaron uno de los mejores años de la historia del club en 2017 y sin embargo, este comienzo de Liga ha sido desastroso.
 
Los futbolistas que están llamados a marcar otra era en la entidad blanca se tomaron las uvas recordando los cinco títulos conseguidos durante la temporada. Doblete con duodécima incluida, dos supercopas y el ‘mundialito’ de clubes. Después, aguas pasadas. Tocaba regresar a los mares con intención de repetir éxitos.

Penoso comienzo, hundimiento final

De momento, el Real Madrid se encuentra a unas cuantas millas de sus expectativas en Liga. Nada ha ido como se deseaba en el torneo de la regularidad. Aunque la inicial goleada al Deportivo parecía continuar el júbilo de ganarle la Supercopa al eterno rival, ese fútbol de ensueño pronto se disipó.
 
Como por arte de la magia que Isco desprende en cada partido, el conjunto madridista cambió su ruta, se tornó irreconocible y el barco fue a la deriva. Levante, Valencia, Betis, Girona, Athletic o Atlético. Demasiadas fugas de puntos para unos vikingos sin capacidad de reacción.
 
Varios factores afectaron al bajo rendimiento blanco. La escasez goleadora de Benzema y Cristiano Ronaldo influyó notablemente, también el nivel por debajo de lo habitual de otros jugadores. El más regular, el mejor con diferencia: el mago malagueño.
 
Por su parte, Zidane tuvo su parte de culpa. Mínima confianza en los nuevos fichajes como Ceballos, Mayoral o Llorente para sustituir a unos teóricos titulares en mala forma. La prueba de la estadística no engaña, basta con consultarla. 
 
Sergio Ramos remata a portería en el clásico del 23 diciembre I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)
Sergio Ramos remata a portería en el clásico del 23 diciembre I Foto: Daniel Nieto (VAVEL)
 
Y con ella, decepcionante último partido contra el eterno rival. No tanto por el juego como por el resultado, que siempre es lo que más duele. Isco se quedó al margen, ni un minuto en un clásico demoledor para la ilusión madridista. Un 0-3 para el olvido.

Reconducción y a por el Celta de Aspas

Es precisamente contra el Barça que el conjunto celeste volverá a los terrenos de juego en este 2018. Este jueves en Copa del Rey, gallegos y catalanes disputan la ida. El desgaste del partido podría pasar factura al equipo liderado por Iago Aspas, verdugo tradicional de los culés.
 
La pasada campaña el genio de Moaña ya les aguó la fiesta en el primer duelo liguero, donde los celtiñas lograron un 4-3. Pero los blancos tampoco pueden olvidar que el Celta les expulsó del torneo de su majestad. Tanto en la ida como en la vuelta zarandearon a un desastroso Madrid
 
Iago Aspas festeja uno de los once goles que acumula esta temporada I Foto: Noelia Déniz (VAVEL)
Iago Aspas festeja uno de los once goles que acumula esta temporada I Foto: Noelia Déniz (VAVEL)
 
Así, con esas relaciones existentes entre los tres clubes, se reabre la ruta de navegación en Liga. Los vikingos esperan coger el timón con fuerza, surcar satisfactoriamente el mar de Balaídos y enlazar hacia las siguientes aguas en calma.
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